08 febrero 2009

(((El Che))): Mucho 'ruido' y pocas 'nueces'.



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ELSA MORA, at the Carmen Montilla Gallery

sedes2.gif (155 bytes) Different seats of the Biennial :

1-

Fortaleza de San Carlos de la Cabaña
2- Castillo de los Tres Reyes del Morro
3- Centro de Arte Contemporaneo Wifredo Lam
4- Convento de San Francisco de Asis
5- Centro de Desarrollo de las Artes Visuales
6- La Casona
7- Luz y Oficios
8- Fototeca de Cuba
9- Convento de Santa Clara
10- Castillo de la Real Fuerza


El Castillo San Carlos de La Cabaña, conocido normalmente como La Cabaña, fue construido por órdenes del Rey Carlos II, entre los años 1763 - 1774. El propósito de esta fortaleza por su ubicación, era defender el canal de entrada a la bahía de La Habana.

Al pasar los años, esta fortaleza la convirtieron los españoles en cárcel para presos comunes, y al comenzar las conspiraciones para independizar a Cuba, comenzaron alojar en sus galeras a patriotas cubanos, siendo uno de los mas mencionados, el poeta cubano Juan Clemente Zena, quien por meses fue torturado antes de fusilarlo.

Durante la intervención de los Estados Unidos, La Cabaña dejó de ser un centro de torturas y asesinatos, al igual que bajo el gobierno de Estrada Palma (20 mayo 1902), y la segunda intervención norteamericana.

A partir de 1906, los gobiernos cubanos mantuvieron La Cabaña para alojar tropas, y como cárcel militar. En las etapas dictatoriales de la república, algunos presos políticos fueron alojados en sus celdas por un corto periodo de tiempo, para por medio de torturas interrogarlos.

El primero de enero de 1959, cuando el comunismo se apoderó de Cuba, La Cabaña se convirtió en un centro de indescriptible terror. Bajo las ordenes del siniestro Ernesto Che Guevara, quien tomó posesión de la fortaleza tan pronto llegó a La Habana, cientos fueron fusilados en sus fosos, y después cuando las guerrillas campesinas democráticas del Escambray; los llanos de Colón, Matanzas; la de la Sierra de los Órganos, Pinar del Río; los que conspiraban en las ciudades contra el marxismo, y los grupos de comandos del exilio que desembarcaban y eran capturados, miles fueron fusilados, torturados y asesinados. La cabaña se había convertido desde ese 1ro de enero de 1959, para bochorno de la nación cubana, en el sitio más tétrico de toda la Isla de Cuba.

Hoy en día los comunistas han limpiado la sangre de los fosos, el de las galeras, y el infame astillado palo, donde eran amarrados los que iban a fusilar lo han quitado, para procurando borrar la historia de su dantesca obra, hacer de La Cabaña un lugar turístico.

Guevara puede haber estado enamorado de su propia muerte, pero estaba mucho más enamorado de la muerte de otras personas. En abril de 1967, hablando por experiencia, Guevara resumió su idea homicida de justicia en su "Mensaje a la Tricontinental": ‘Odio como elemento de lucha; odio inquebrantable por el enemigo, el cual empuja al ser humano más allá de sus limitaciones naturales, convirtiéndolo en una efectiva, violenta, selectiva y despiadada máquina asesina (...) Aunque su antigua novia Chichina Ferreyra duda que la versión original del diario de su viaje en motocicleta contenga la observación: Siento dilatarse mis fosas nasales saboreando el acre olor a pólvora y a sangre de enemigo, Guevara sí compartió con Granado a tan temprana edad esta exclamación: ¿Revolución sin disparar un tiro? Estás loco. En otros instantes, el joven bohemio parecía incapaz de distinguir ligereza de la muerte como un espectáculo y la tragedia de las víctimas de la revolución. En una carta a su madre en 1954, escrita desde Guatemala, donde fue testigo del derrocamiento del gobierno revolucionario de Jacobo Arbenz, Guevara dijo: Fue una diversión total, con todas aquellas bombas, discursos y otras distracciones que rompían la monotonía en la que estaba viviendo

Pero no todo fueron palabras y discursos, lamentablemente:

En enero de 1957, tal como lo indica su diario de La Sierra Maestra, Guevara le dio un tiro a Eutimio Guerra porque le sospechaba de pasar información: Terminé el problema con una pistola calibre .32, en el lado derecho de su cerebro (...) sus pertenencias eran ahora mías. Luego mató a Aristidio, un campesino que expresó el deseo de irse cuando los rebeldes llegaran. Aunque se preguntaba si esta víctima en particular era suficientemente culpable para merecer la muerte, no tuvo escrúpulos en matar a Echevarría, hermano de uno de sus camaradas por crímenes indeterminados: tenía que pagar el precio. Otras veces, simularía ejecuciones sin llevarlas a cabo en realidad como método de tortura psicológica

Hechos aislados, sin embargo, no lo levantarían al pedestal de ídolo y mártir socialistas. Para eso, se debe ser asesino en masa. Guevara fue hecho jefe de la prisión de La Cabaña, San Carlos de la Cabaña. José Vilasuso perteneció al cuerpo encargado de los procesos sumarios:

El Ché estaba encargado de la Comisión Depuradora. El proceso seguía a ley de la Sierra: había una corte militar y las instrucciones del Ché para nosotros eran que debíamos actuar con convicción, queriendo decir con esto, que ellos eran todos unos asesinos y que la manera revolucionaria de proceder era ser implacable. Mi superior directo era Miguel Duque Estrada (...) Las ejecuciones se llevaban a cabo de lunes a viernes, en medio de la noche, justo después que la sentencia era entregada y confirmada automáticamente por el cuerpo de apelaciones. En la noche más espantosa que recuerdo, siete hombres fueron ejecutados

Vargas Llosa se pregunta:

¿Cuántas personas fueron asesinadas en La Cabaña? Pedro Corzo ofrece una cifra de alrededor de doscientas, similar a la dada por Armando Lago, (...) que ha recolectado una lista de 179 nombres como parte de una investigación de ocho años sobre las ejecuciones en Cuba. Vilasuso me dijo que cuatrocientas personas fueron ejecutadas entre enero y finales de junio de 1959 (momento en el cual el Ché dejó de estar a cargo de La Cabaña) (...) Félix Rodríguez, un agente de la CIA que formaba parte de equipo encargado de cazar al Ché en Bolivia, me dijo que él confrontó al Ché después de su captura con las alrededor de dos mil ejecuciones de las que había sido responsable a lo largo de su vida. Él dijo que todos esos eran agentes de la CIA y no se refirió a las cifras, recuerda Rodríguez. Las cifras más elevadas pueden incluir ejecuciones que se llevaron a cabo meses después que el Ché había cesado de ser el jefe de la prisión

El Che, antítesis brutal de Alberdi

El gran revolucionario tuvo una posibilidad de poner en práctica su visión económica -su idea de justicia social- como director del Banco Nacional de Cuba y del Departamento de Industria del Instituto Nacional de Reforma Agraria a fines de 1959, y desde principios de 1961, como ministro de Industria. El período en el que Guevara estuvo a cargo de casi toda la economía cubana fue testigo del colapso casi total de la producción azucarera, el fracaso de la industrialización y la introducción del racionamiento en el que había sido uno de los cuatro países latinoamericanos más exitosos en el terreno económico desde antes de la dictadura de Batista.

Su período al frente del Banco Nacional, durante el que imprimió billetes firmados "Che", ha sido resumido así por su segundo, Ernesto Betancourt: "Encontré en el Che una ignorancia absoluta de los principios más elementales de la economía". La capacidad de percepción de Guevara con respecto a la economía mundial fue célebremente expresada en 1961, durante una conferencia hemisférica en Uruguay, donde predijo un crecimiento del 10% en Cuba "sin ningún temor", y para 1980, un ingreso per cápita mayor que el de "Estados Unidos hoy". De hecho, para 1997, el trigésimo aniversario de su muerte, los cubanos vivían con una dieta de dos kilos de arroz y medio kilo de porotos por mes, 120 gramos de carne dos veces al año, 120 gramos de pasta de soja por semana y cuatro huevos por mes.

La reforma agraria les quitó la tierra a los ricos, pero se la dio a los burócratas, no a los campesinos. (El decreto fue redactado en la casa del Che.) En nombre de la diversificación, el área cultivada se redujo, y la mano de obra fue derivada a otras actividades. El resultado fue que entre 1961 y 1963, la cosecha se redujo a la mitad, apenas 3,8 millones de toneladas métricas. ¿Este sacrificio fue justificado por el progreso de la industrialización en Cuba? Desafortunadamente, Cuba no disponía de materias primas para la industria pesada y, como consecuencia de la redistribución revolucionaria, no tenía una moneda sólida para comprarlas? y tampoco tenía siquiera productos básicos.

Para 1961, Guevara tenía que dar incómodas explicaciones a los funcionarios del gobierno: "Nuestros camaradas técnicos de las empresas han fabricado una pasta dentífrica? que es tan buena como la anterior, limpia lo mismo, aunque al cabo de un tiempo se convierte en piedra".

Para 1963, se abandonaron todas las esperanzas de industrializar Cuba, y la revolución aceptó su rol de abastecedor colonial de azúcar del bloque soviético a cambio de petróleo para cubrir sus necesidades y revender a otros países. Durante las tres décadas siguientes, Cuba sobreviviría gracias a un subsidio soviético que oscilaba entre unos 65.000 y 100.000 millones de dólares.

Tras haber fracasado como héroe de la justicia social, ¿Guevara se merece un lugar en los libros de historia como genio de la guerra de guerrillas? Su mayor logro militar en la lucha contra Batista -la captura de la ciudad de Santa Clara después de haber emboscado un tren cargado de refuerzos- ha sido seriamente cuestionado. Numerosos testimonios indican que el comandante del tren se rindió de antemano, tal vez después de aceptar un soborno.

Inmediatamente después del triunfo de la revolución, Guevara organizó ejércitos guerrilleros en Nicaragua, la República Dominicana, Panamá y Haití, todos los cuales fueron aplastados. En 1964, envió a la muerte al revolucionario argentino Jorge Ricardo Masetti, convenciéndolo de que debía lanzar un ataque contra su país natal desde Bolivia, justo en el momento en que se había restaurado en la Argentina la democracia representativa.

Particularmente desastrosa fue la expedición al Congo en 1965. Guevara apoyó a dos rebeldes -Pierre Mulele en el Oeste y Laurent Kabila en el Este- en su lucha contra el perverso gobierno congoleño, apoyado por Estados Unidos, así como por mercenarios sudafricanos y exiliados cubanos. Guevara pasó la mayor parte de 1965 ayudando a los rebeldes en el Este, antes de abandonar el país ignominiosamente. Luego, muy pronto, Mobutu llegó al poder e instaló una tiranía que duró décadas.

Desastre en Bolivia

En Bolivia, el Che fue derrotado nuevamente, y por última vez. Interpretó erróneamente la situación local. La reforma agraria se había realizado años atrás, el gobierno había respetado a muchas de las instituciones de las comunidades campesinas, y el ejército, a pesar de su nacionalismo, mantenía proximidad con los Estados Unidos. "Las masas campesinas no nos ayudan nada", fue la melancólica conclusión que Guevara consignó en su diario de Bolivia. Peor aún, Mario Monje, el líder comunista local, que no tenía estómago para la guerra de guerrillas después de haber sido humillado en las elecciones, condujo a Guevara a un lugar vulnerable en el sudeste del país. Las circunstancias de la captura del Che en el barranco Yuro fueron, como casi toda la expedición a Bolivia, cosas de amateur.

Guevara era sin duda audaz y valeroso, y rápido para organizar la vida sobre una base militar en los territorios bajo su control, pero no era el general Giap. Su libro "Guerra de guerrillas" enseña que las fuerzas populares pueden derrotar a cualquier ejército, que no es necesario esperar las condiciones adecuadas porque un foco insurreccional (o un pequeño grupo de revolucionarios) pueden crear esas condiciones, y que la lucha debe desarrollarse primordialmente en zonas rurales. Sin embargo, el ejército de Batista no era un ejército, sino una corrupta banda de matones sin motivación y con poca organización, y los focos guerrilleros, con la excepción de Nicaragua, terminaron con los foquistas reducidos a cenizas.

En las últimas décadas del siglo XIX, la Argentina tenía el segundo índice de crecimiento del mundo. En la década de 1890, el ingreso real de sus trabajadores era mayor que el de los trabajadores suizos, alemanes y franceses. En 1928, el país ocupaba el lugar número doce en el mundo por su PBI per cápita. Ese logro, que las generaciones siguientes arruinarían, se debía en gran medida a Juan Bautista Alberdi. Al igual que Guevara, a Alberdi le gustaba viajar: recorrió a pie las pampas y los desiertos del Norte a los 14 años, hasta llegar a Buenos Aires. Al igual que Guevara, Alberdi se opuso a un tirano, Juan Manuel de Rosas.

Al igual que Guevara, Alberdi tuvo la oportunidad de ejercer influencia sobre un líder revolucionario en el poder? Justo José de Urquiza, que derrocó a Rosas en 1852. Y, al igual que Guevara, Alberdi representó al nuevo gobierno viajando por el mundo, y murió en el extranjero. Pero a diferencia del antiguo y nuevo mimado de la izquierda, Alberdi jamás mató una mosca. Su libro "Bases y puntos de partida para la organización de la República Argentina" fue el cimiento de la Constitución de 1853, que limitó el gobierno, abrió el comercio, estimuló la inmigración y garantizó el derecho de propiedad, inaugurando así un período de 70 años de asombrosa prosperidad. No se entrometió en los asuntos de otras naciones, oponiéndose a la guerra contra Paraguay. Su imagen no adorna el abdomen de Mike Tyson.

El Che, un megalómano con ansias de poder

Obsesionado por los controles, tuvo un rol clave para transformar a Cuba en un bastión del totalitarismo.

El deseo de poder del Che tenía otras maneras de expresarse aparte del asesinato. La contradicción existente entre su pasión por viajar -una manera de protestar contra las restricciones oprimentes del Estado- y su impulso por convertirse él mismo en un Estado opresor resulta patética.

Cuando escribió sobre Pedro de Valdivia, conquistador de Chile, Guevara reflexionaba: "El pertenecía a esa clase singular de hombres que la especie produce rara vez, en quienes el ansia de poder ilimitado es tan extremo que para conseguirlo cualquier sufrimiento parece natural". Podría haberse descripto a sí mismo con esos términos.

En su vida adulta, su megalomanía se manifestó a través del impulso predatorio de apoderarse de la vida y la propiedad de otros, aboliendo así su libre albedrío. En 1958, después de tomar la ciudad de Sancti Spiritus, Guevara intentó, sin éxito, imponer una suerte de sharia, regulando así las relaciones entre hombres y mujeres, el consumo de alcohol y las apuestas informales? un puritanismo que no caracterizaba exactamente a su propio estilo de vida.

También ordenó a sus hombres que robaran bancos, decisión que justificó en una carta dirigida a Enrique Oltuski, uno de sus subordinados, en noviembre de ese año: "Las masas oprimidas aceptan robar los bancos porque no tienen ni una moneda". Esta idea de revolución como una licencia para redistribuir la propiedad tal como a él le parecería adecuado llevó al marxista puritano a apoderarse de la mansión de un emigrante después del triunfo de la revolución.

El impulso de despojar a otros de sus propiedades y a reclamar la propiedad del territorio ajeno fue un elemento central en la cruda política de poder de Guevara. En sus memorias, el líder egipcio Gamal Abdel Nasser registra que Guevara le preguntó cuántas personas habían abandonado su país a causa de las reformas. Cuando Nasser le respondió que no se había ido nadie, el Che replicó, furioso, que la manera de medir la profundidad de un cambio es por medio del número de personas "que sienten que no hay lugar para ellos en la nueva sociedad". Este instinto predatorio alcanzó su punto más alto en 1965, cuando empezó a hablar, como si fuera Dios, del "Hombre Nuevo" que él y su revolución crearían.

La obsesión del Che por el control colectivista lo llevaría a colaborar en la formación del aparato de seguridad que se puso en marcha para sojuzgar a seis millones y medio de cubanos. A principios de 1959, se llevó a cabo una serie de reuniones secretas en Tarará, cerca de La Habana, en la mansión a la que el Che se había retirado temporalmente para recuperarse de una enfermedad. Allí fue donde los dirigentes máximos, incluyendo a Castro, diseñaron el Estado policial cubano.

Ramiro Valdés, subordinado del Che durante la guerra de guerrilla, fue puesto a cargo del G-2, un cuerpo organizado según el modelo de la Cheka. Angel Ciutah, un veterano de la Guerra Civil española enviado a los soviets que había estado muy próximo a Ramón Mercader, el asesino de Trotsky, y que más tarde cultivó la amistad del Che, desempeñó un papel clave en la organización del sistema, junto con Luis Alberto Lavandeira, quien había desempeñado el cargo de supervisor en La Cabaña. El propio Guevara se hizo cargo del G-6, el cuerpo encargado de adoctrinar ideológicamente a las fuerzas armadas.

La oportunidad perfecta

La invasión de Bahía Cochinos, respaldada por Estados Unidos en abril de 1961, se convirtió en la ocasión perfecta para consolidar el nuevo Estado policial, con el arresto de decenas de miles de cubanos y una nueva serie de ejecuciones. Tal como Guevara le dijo al embajador soviético Sergei Kudrivtsev, los contrarrevolucionarios jamás volverían "a alzar la cabeza". "Contrarrevolucionario" es el término que se aplicaba a cualquiera que se apartara del dogma. El sinónimo comunista de "hereje".

Los campos de concentración eran una de las formas que el poder dogmático empleaba para eliminar el disenso. La historia atribuye al general español Valeriano Weyler, capitán general de Cuba a fines del siglo XIX, haber empleado por primera vez el término "concentración" para describir la política de cercar las masas de potenciales opositores con alambres de púas y empalizadas. Qué adecuado resulta que los revolucionarios cubanos retomaran esa tradición autóctona más de medio siglo más tarde.

Al principio, la revolución movilizó voluntarios para construir escuelas y trabajar en puertos, plantaciones y fábricas; exquisitas oportunidades para fotos del Che estibador, el Che recolector de caña, el Che obrero textil. Pero no transcurrió mucho tiempo para que el trabajo voluntario se hiciera un poco menos voluntario: el primer campo de trabajos forzosos, Guanahacabibes, se estableció en el oeste de Cuba a fines de 1960. Así es como el Che explicó la función que cumplía este método de reclusión: "A Guanahacabibes se manda a la gente que no debe ir a la cárcel, la gente que ha cometido faltas a la moral revolucionaria de mayor o menor grado... Es trabajo duro, no trabajo bestial".

Este campo fue el precursor del posterior confinamiento sistemático, que empezó en 1965 en la provincia de Camagüey, de disidentes, homosexuales, católicos, testigos de Jehová, sacerdotes afro-cubanos y otra escoria semejante, bajo el estandarte de las Unidades Militares de Ayuda a la Producción. Apiñados en ómnibus y camiones, los "ineptos" eran transportados a punta de pistola a los campos de concentración organizados según el modelo de Guanahacabibes. Algunos nunca regresarían, otros serían violados, golpeados o mutilados; y casi todos quedarían traumatizados de por vida, tal como lo reveló al mundo un par de décadas atrás el desgarrador documental de Néstor Almendros, Improper Conduct.

Así, la revista Time tal vez no dio del todo en el blanco en agosto de 1960, al describir la división del trabajo de la revolución en una nota de tapa que asignaba al Che Guevara la función de "cerebro" y a Fidel Castro el "corazón" y a Raúl Castro el "puño". Pero esa interpretación reflejaba el rol crucial desempeñado por Guevara en la transformación de Cuba en un bastión del totalitarismo.

El Che era un candidato improbable a la pureza ideológica, dado su espíritu bohemio, pero durante los años de entrenamiento en México y el siguiente período de lucha armada en Cuba emergió como el ideólogo comunista infatuado con la Unión Soviética, para gran incomodidad de Castro y de otros que eran esencialmente oportunistas dispuestos a usar los medios que fueran necesarios para llegar al poder. Cuando los revolucionarios en ciernes fueron arrestados en México en 1956, Guevara fue el único que admitió que era comunista y que estaba estudiando ruso. Durante la lucha armada en Cuba, forjó una fuerte alianza con el Partido Socialista Popular (el partido comunista de la isla) y con Carlos Rafael Rodríguez, un elemento clave de la conversión al comunismo del régimen de Castro. Esta tendencia al fanatismo convirtió al Che en un eje vital de la "sovietización" de esa revolución que tantas veces se había jactado de su carácter independiente.

Al borde de la guerra

Muy pronto después de que los barbudos llegaron al poder, Guevara tomó parte de las negociaciones con Anastas Mikoyan, el viceprimer ministro soviético que visitó Cuba. Se le confió la misión de promover las negociaciones cubano-soviéticas durante una visita a Moscú a fines de 1960. Su segundo viaje a Rusia, en agosto de 1962, fue aún más significativo, porque selló el pacto que convertiría a Cuba en una cabeza de playa nuclear soviética. Se reunió con Khrushchev en Yalta para ultimar detalles de una operación que ya se había iniciado y que involucraba la instalación de cuarenta y dos misiles soviéticos, la mitad de los cuales estaban equipados con cabezas nucleares, así como lanzamisiles y 42 mil soldados. Tras presionar a sus aliados soviéticos con el riesgo de que los Estados Unidos se enteraran de lo que estaba ocurriendo, Guevara consiguió que le garantizaran la intervención de la marina soviética? En otras palabras, que Moscú estaba dispuesto a ir a la guerra.

Según la biografía de Guevara escrita por Philippe Gavi, el revolucionario había alardeado de que "por defender sus principios, este país está dispuesto a arriesgarlo todo en una guerra atómica inimaginablemente destructiva".

Inmediatamente después de que terminó la crisis misilística cubana -cuando Khrushchev renegó de la promesa hecha en Yalta y negoció un acuerdo con Estados Unidos a espaldas de Castro, que incluía el retiro de los misiles estadounidenses de Turquía-, Guevara le dijo a un diario comunista británico: "Si los misiles hubieran permanecido en Cuba, los hubiéramos usado, dirigiéndolos hacia el corazón mismo de los Estados Unidos, incluyendo Nueva York, para defendernos de la agresión". Y un par de años más tarde, en las Naciones Unidas, fue fiel a sus principios: "Como marxistas, hemos mantenido que la coexistencia pacífica entre naciones no incluye la coexistencia entre explotadores y explotados".

Guevara se distanció de la Unión Soviética en los últimos años de su vida. Lo hizo por razones erróneas, acusando a Moscú de ser demasiado blanda ideológica y diplomáticamente, por hacer demasiadas concesiones. En octubre de 1964, un memorando escrito por Oleg Daroussenkov, un funcionario soviético cercano al Che, cita estas palabras de Guevara: "Pedimos armas a los checos; nos rechazaron. Después se las pedimos a los chinos; dijeron que sí pocos días después, y ni siquiera nos cobraron, diciendo que no se le venden armas a un amigo". En realidad, Guevara estaba resentido por el hecho de que Moscú les pedía a los otros miembros del bloque comunista, incluyendo Cuba, algo a cambio de la colosal ayuda y el respaldo político que les prestaba.

Su ataque final contra Moscú se produjo en Argel, en febrero de 1965, en una conferencia internacional, donde acusó a los soviéticos de haber adoptado la "ley del valor", es decir, el capitalismo. Su ruptura con los soviéticos, en suma, no fue un grito de libertad. Fue un aullido al estilo de Enver Hoxha exigiendo la subordinación total de la realidad a una ciega ortodoxia ideológica.

El Che Guevara: una violenta, selectiva y fría máquina de matar

Ordenó ejecutar a decenas de personas

Es posible que el Che Guevara haya estado enamorado de su propia muerte, pero mucho más enamorado estaba de la muerte de los demás. En abril de 1967 resumió su idea homicida de justicia en su "Mensaje a la Tricontinental": "El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar".

Sus escritos anteriores también están condimentados con esta violencia retórica e ideológica. Aunque su ex novia Chichita Ferreira dude de que la versión original de sus diarios de viaje contengan la observación "siento que mi nariz se dilata saboreando el olor acre de la pólvora y la sangre del enemigo", Guevara compartió con [su compañero en aquella aventura Alberto] Granado esta exclamación: "¿Revolución sin disparar ni un tiro? Estás loco".

En otros momentos los jóvenes bohemios parecían incapaces de distinguir entre la frivolidad de la muerte como espectáculo y la tragedia de las víctimas de una revolución. En una carta a su madre, de 1954, escrita en Guatemala, donde fue testigo del derrocamiento del gobierno revolucionario de Jacobo Arbenz, escribió: "Aquí estuvo muy divertido con tiros, bombardeos, discursos y otros matices que cortaron la monotonía en que vivía".

La disposición anímica de Guevara cuando viajó con Fidel Castro desde México hacia Cuba a bordo del Granma queda plasmada en una carta a su esposa escrita en 1957 y publicada en el libro Ernesto: Una memoria del Che Guevara en Sierra Maestra: "Estoy en la manigua cubana, vivo y sediento de sangre".

Esa mentalidad había sido reforzada por su convicción de que Arbenz había perdido por no haber ejecutado a sus potenciales enemigos. En una carta dirigida a su ex novia Tita Infante había observado: "Si se hubieran producido esos fusilamientos, el gobierno hubiera conservado la posibilidad de devolver los golpes".

No sorprende que durante la lucha armada contra Batista, y luego de la entrada a La Habana, Guevara matara o supervisara la ejecución, con juicio sumario, de decenas de enemigos del pueblo comprobados, sospechosos y de todos aquellos que se encontraban en el lugar equivocado en el momento equivocado.

En enero de 1957, como lo indica su diario de Sierra Maestra, Guevara mató a Eutimio Guerra porque sospechaba que estaba pasando información: "Acabé con el problema dándole un tiro con una pistola del calibre 32 en la sien derecha? Sus pertenencias pasaron a mi poder". Más tarde mató a Aristidio, un campesino que expresó el deseo de abandonar la causa cuando los rebeldes siguieron avanzando. Aunque se preguntó si esta víctima "era de verdad suficientemente culpable como para merecer la muerte", no tuvo reparos para ordenar la muerte de Echavarría, hermano de uno de sus camaradas, a causa de crímenes no especificados: "Tenía que pagar el precio". En otros momentos simuló ejecuciones sin llevarlas a cabo, como método de tortura psicológica.

"Ante la duda, mátalo"

Luis Guardia y Pedro Corzo, dos investigadores de Florida que trabajan en un documental sobre Guevara, han conseguido el testimonio de Jaime Costa Vázquez, un ex comandante del ejército revolucionario conocido como "El Catalán", que sostiene que muchas de las ejecuciones atribuidas a Ramiro Valdés, quien más tarde se convertiría en ministro del Interior de Cuba, fueron responsabilidad directa de Guevara, porque Valdés estaba bajo sus órdenes en las montañas. "Ante la duda, mátalo" eran las instrucciones del Che.

Según Costa, en vísperas de la victoria, el Che ordenó la ejecución de dos decenas de personas en Santa Clara, en el centro de Cuba, adonde había llegado su columna como parte del ataque final sobre la isla. Algunos fueron fusilados en un hotel, tal como ha escrito Marcelo Fernández Sayas, otro ex revolucionario que se hizo periodista, y quien agregó que entre los ejecutados había campesinos que se habían unido al ejército sólo para escapar al desempleo.

Pero "la fría máquina de matar" no manifestó todo el alcance de su rigor hasta que, inmediatamente después de la caída del régimen de Batista, Castro lo puso a cargo de la cárcel de La Cabaña. Era una fortaleza de piedra usada para defender a La Habana de los piratas ingleses en el siglo XVIII; más tarde se convirtió en una barraca militar. De una manera que recuerda de forma escalofriante a Lavrenti Beria, Guevara fue responsable, durante la primera mitad de 1959, de uno de los períodos más oscuros de la revolución.

José Vilasuso, abogado y profesor de la Universidad Interamericana de Bayamón, en Puerto Rico, quien perteneció al cuerpo que estaba a cargo de los procesos judiciales sumarios en La Cabaña, me contó: "El Che dirigió la Comisión Depuradora. El proceso se regía por la ley de la sierra: tribunal militar de hecho y no jurídico, y el Che nos recomendaba actuar con convicción. Es decir, con la convicción de que todos eran asesinos y de que la forma revolucionaria de proceder era ser implacables. Miguel Duque Estrada era mi jefe inmediato. Mi función era legalizar profesionalmente la causa y pasarla al ministerio fiscal, sin juicio propio alguno. Se fusilaba de lunes a viernes. Las ejecuciones se llevaban a cabo de madrugada, poco después de que la sentencia fuera dictada y confirmada en forma automática por el cuerpo de apelación. La noche más siniestra que recuerdo se ejecutaron siete hombres".

Sin excepciones

Javier Arzuaga, el capellán vasco que daba consuelo a los sentenciados a muerte y que presenció docenas de ejecuciones, habló conmigo desde su hogar en Puerto Rico. Ex sacerdote católico, ahora de 75 años, recordó que en la cárcel de La Cabaña "había 800 hombres hacinados en un espacio pensado para no más de 300: militares batistianos o miembros de algunos de los cuerpos de la policía, periodistas, empresarios o comerciantes".

"El juez no tenía por qué ser hombre de leyes; sí, en cambio, pertenecer al ejército rebelde, al igual que los compañeros que ocupaban con él la mesa del tribunal. Casi todas las vistas de apelación estuvieron presididas por el Che Guevara. No recuerdo ningún caso cuya sentencia fuera revocada en esas vistas. Todos los días yo visitaba la «galera de la muerte», donde permanecían los prisioneros desde que eran sentenciados a muerte. Corrió la voz de que yo hipnotizaba a los condenados antes de salir para el paredón y que por eso se daban tan fáciles las cosas, sin escenas desagradables, y el Che Guevara ordenó que nadie fuera conducido al paredón sin que yo estuviera presente. Asistí a 55 fusilamientos hasta el mes de mayo, cuando me fui. Eso no quiere decir que no se siguiera fusilando. Herman Marks era un americano, se decía que era prófugo de la Justicia. Lo llamábamos «el carnicero» porque gozaba gritando «pelotón, atención, preparen, apunten, fuego».

"Conversé varias veces con el Che para interceder por determinadas personas. Recuerdo bien el caso de Ariel Lima, que era menor de edad, pero fue inflexible. Lo mismo puedo decir de Fidel Castro, a quien acudí también en dos ocasiones. Yo estaba muy traumatizado y a fines de mayo me sentía tan mal que me ordenaron abandonar la parroquia de Casa Blanca, dentro de cuyos límites se encontraba La Cabaña y donde yo había celebrado misa en los últimos tres años. Me fui a México para un tratamiento. Cuando nos despedimos, el Che Guevara me dijo: «Hemos fracasado los dos. Cuando nos quitemos las caretas, seremos enemigos frente a frente»."

¿Cuántas personas fueron asesinadas en La Cabaña? Pedro Corzo calcula que alrededor de 200 personas, cifra similar a la que da Armando Lago, un profesor de economía retirado que compiló una lista de 179 nombres como parte de un estudio de ocho años de duración sobre las ejecuciones en Cuba. Vilasuso me dijo que fueron ejecutadas 400 personas entre enero y fines de junio de 1959 (momento en el que el Che dejó de estar a cargo de La Cabaña). Los cables secretos enviados por la embajada estadounidense en La Habana al Departamento de Estado en Washington hablaban de "más de 500".

Según Jorge Castañeda, uno de los biógrafos de Guevara, un vasco católico simpatizante de la revolución, el fallecido padre Iñaki de Aspiazu, habló de 700 víctimas. Félix Rodríguez, un agente de la CIA que fue miembro del equipo que estuvo a cargo de la búsqueda y persecución de Guevara en Bolivia, me dijo que, tras la captura, interrogó a Guevara acerca de las "más o menos 2000 ejecuciones" de las que había sido responsable durante su vida. "Dijo que eran todos agentes de la CIA y no cuestionó la cifra", recuerda Rodríguez.

El número más alto posiblemente incluye las ejecuciones que se llevaron a cabo durante los meses posteriores al momento en el que el Che dejó de estar a cargo de la prisión. Y eso nos lleva de vuelta a Carlos Santana y su muy chic remera del Che. En una carta publicada en El Nuevo Herald el 31 de marzo de este año, el gran músico de jazz Paquito D´ Rivera criticó a Santana por su atuendo en la entrega de los Oscar, y añadió: "Uno de esos cubanos fue mi primo Bebo, preso allí por ser cristiano. El escuchaba desde su celda los fusilamientos de muchos que morían gritando «¡Viva Cristo Rey!»"

Comentarios De Seres Humanos Como Tú y Yo:

Una velozana, comenta: ‘Frase del Ché. "Asesinar a un ser humano es aberrante, pero ejemplarizante". Hay tantas cosas buenas que son ejemplo, personas decentes, algún vecino, de nuestra madre, un anciano, un niño, que porqué tenemos que enredarnos la vida con un ser tan anormal como el Ché. De lo que si estoy bien segura es de que le pido a mi Dios que me cuide de jamás ser como el Ché. Dios proteja a nuestros niños venezolanos también’.

Rene, dice: ‘Bueno la cosa es simple, todos aquellos que creen en el CHE GUEVARA y su ridicula ideologia pues que dejen sus empleos CAPITALISTAS y dejen de percibir ganancias del sistema que aborrecen, que sus padres vendan todo y vivan en la pobreza, dejen de usar jeans porque son capitalistas, al igual que el internet, los celulares, (todo gacias al capitalismo), vivan segun sus ideologias y no solo de palabra que eso no sirve para nada, vayan y empiecen a hacer revolucion de verdad, ya lo dijo el mismo che "revolucion, ¿sin un solo tiro?", vayan y metan tiros a sus adversarios, ACTUEN MAS y hablen menos, porque el hecho que usen una chamarra del CHE no los hace como él, quieren ser como él??, seguir sus ideales ??, pues HAGANLO, dejen la ciudad y vayan al campo a hacer revolucion que es ahi donde empieza, vivan en la miseria, con tal tienen la figura del CHE que los alimenta espiritualmente, vayan a cuba, dejen todo y compren el primer pasaje en BUS haganlo como lo hizo el CHE, cuidadito de viajar en avion, esas comodidades capitalistas no son para los idelistas revolucionarios. Vivan como SOCIALISTAS y dejen de decir QUE VIVA EL CHE, y luego se van a comer a Mc donald, a ver STAR WARS, o a usar zapatillas NIKE mientras hablan por su celular NOKIA... creen en sus idelales pues sean COHERENTES con ellos y no simples "figuras de accion" de la propaganda izquierdista... ahi podran exaltar la figura del CHE y yo no hare mas comentarios sobre este individuo... pero sera cuando ustedes ACTUEN segun sus ideales... yo amo el capitalismo y la derecha, y no lo demuestro viviendo acorde a este sistema no como ustedes que finjen ser socialistas revolucionarios solo para hacer enojar a sus padres...’

Jorge Rojas, afirma: ‘Una posicion pacifista es completamente respetable pero es desde la perspectiva del pacifista que puede entenderse la critica hacia el Che Guevara, desde una perspectiva que avala la guerra, asi sea en casos extremos, debe verse la actitud del Che como la de un hombre sincero que entiende que el homicidio y la guerra son dos hechos inseparables, el que piense lo contrario no hace sino engañarse a si mismo.


Desde el momento en el que alguien empuña un fusil y sale combatir, este debe estar consciente de que si bien su objetivo puede ser noble, los medios que utilizara no lo seran. Apenas usted sale a disparar al enemigo, usted esta tratando de matar a personas que no merecen morir. La gran mayoria de las personas que mueren en las guerras, de un bando y del otro, no merecen morir. No es justo que mueran salvadoreños, que se alistaron para defender su patria, en los desiertos de Irak por una desicion tomada por su gobierno (ahora hasta Colombia va a enviar soldados). No es justo que mueran producto de emboscadas de la resistencia, pero pienso que matarlos esta completamente justificado para personas cuyas casas han sido bombardeadas y sus familias destruidas para satisfacer la sed de petroleo de las trasnacionales. En las guerras la mayoria de los soldados son personas pobres que son forzadas a luchar, ya sea por los gobiernos, ya sea por la necesidad, y que terminan muriendo muchas veces para favorecer a otros que ni siquiera luchan. Cuando la guerrilla cubana hacia una emboscada al ejercito de Batista, la mayoria de los soldados muertos iban a ser precisamente parte del pueblo por el cual decian luchar los mismos guerrilleros, pero no matar soldados enemigos implicaba poner en serio riesgo la vida de los guerrilleros y del pueblo que apoyaba a la guerrilla, lo mismo se puede decir en muchos casos de no fusilar a los prisioneros, traidores y delatores. La realidad de la guerra lamentablemente es matar o morir. Pero no puede decirse que el Che no estaba combatiendo lado a lado con esos guerrilleros y que no arriesgaba su vida tambien, su muerte no puede ser mas elocuente.


Es muy sencillo delatar a los compañeros, que te hagan prisionero pero que no te fusilen, hasta que gracias a la delacion, el enemigo los venza, y te liberen. No es que el fin justifique los medios, es que deben ponderarse los medios necesarios para un fin y en esa balanza decidir si el fin en efecto justifica los medios. Es evidente que si un comandante debe elegir entre la muerte de un enemigo o de un aliado, este esta en la obligacion de escoger la muerte del enemigo, y para los que defendemos las posturas del Che, ese era el caso, de no ser asi debe comprobarse que las muertes que se le imputan no representaban la muerte para los revolucionarios, y en ese caso se puede hablar de un crimen de guerra. Los crimenes de guerra no son solo homicidios, sino homicidios completamente injustificados e inaceptables (como por ejemplo los campos de exterminio nazis, las bombas atomicas sobre Hiroshima y Nagasaki, las bombas de racimo de Israel sobre el Libano, etc.).


Yo entiendo que alguien este completamente en contra de la violencia y le parezca repulsiva la actitud del Che, pero lo que no entiendo es que este blog critique las sinceras palabras del Che mientras aboga por el derecho a la posesion de armas, la propiedad privada y la abolicion del estado. Es decir, las armas, no son buenas para hacer la revolucion, para darle a los pobres lo que se merecen, pero si son buenas para defender la propiedad privada. El Che es malo por ordenar la muerte de asesinos y torturadores de Batista, pero no son malos los que utilizan sus armas para matar a los pobres que roban comida. Los muertos del Caracazo estan justificados porque atentaron contra la propiedad privada, la cual es por supuesto mas importante que cualquier ser humano, pero los muertos de La Cabaña no estan justificados por acabar con asesinos’.

‘"Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal."


Esta es la sinceridad que abruma a los detractores del Che. Los objetivos del revolucionario pueden ser muy nobles, puede haber solidaridad e incluso amor detras de esos objetivos, pero no es la solidaridad ni el amor lo que va a hacer que un guerrillero accione el gatillo que le volara los sesos al soldado enemigo, eso es simplemente mentira, es falso. La solidaridad y el amor los sentira el guerrillero al recibir el apoyo del campesino liberado del feudalismo, del joven que aprende a leer, del pobre que obtendra alimento y salud, pero en medio de la batalla son el miedo y el odio los unicos sentimientos que experimenta el guerrillero y los que le sirven para salir victorioso. Y quien lo dice es una persona que murio en combate, defendiendo sus ideas en el campo de batalla, no como nosotros que defendemos nuestras ideas comodamente sentados en frente de una computadora. Es posible que hoy en dia otras formas de lucha sean posibles, pero en la epoca de las peores dictaduras latinoamericanas, es completamente comprensible que el Che viera la lucha armada como la unica manera efectiva de liberar al pueblo, alli esta la historia de de Arbenz, de Goulart, de Allende...


Hablar de garantias procesales en medio de una guerra es algo completamente ajeno a la realidad, mas aun para una guerrilla. Como diria el Che, solo hace falta "saber si es necesario fusilarlo", si existe la necesidad de fusilarlo para preservar la vida de los revolucionarios, si no es necesario, entonces en ese caso si puede culparse al Che de crimenes de guerra, si decidio fusilar a alguien innecesariamente. Ahora muchos de los fusilados, sobre todo el La Cabaña, eran asesinos y torturadores de Batista, quienes iban a juzgarlos? los jueces de la dictadura batistiana? existia un sistema judicial que no estuviera al servicio de Batista? quien dice que eran efectivamente torturadores y asesinos? las mismas victimas de estos hombres, los mismos guerrilleros y campesinos que sufrieron sus incoherencias llega al extremo cuando la critica viene de personas que promueven la abolicion del estado ¿Como pueden existir juicios, garantias procesales y encarcelamientos sin estado? Como es que en el anarco capitalismo que promueve este blog se podria lidiar con los torturadores y asesinos de una dictadura?


Sobre Eutimio Guerra, creo que encontrarle un salvoconducto del enemigo es algo más que una sospecha de traición, es una prueba contundente. Ah pero debieron enjuiciarlo con abogado defensor en plena sierra mientras eran acechados por el enemigo?

Mas alla de que las acciones del Che estuvieran justificadas o no, esto no denigra en nada al socialismo ni justifica el capitalismo. Si el Che en el algun momento cometio crimenes de guerra, no hay principio socialista que lo justifique, los crimenes de guerra no son el producto del control de los medios de produccion por parte de la mayoria, sino de minorias. En cambio es el individualismo, en donde lo que importa es la vida propia y no la de los demas, el que justifica los crimenes de guerra y las injusticias en general. Los campos de concentracion nazis no le produjeron ningun beneficio a la sociedad, pero si le produjeron GANANCIAS a las compañias alemanas que se aprovechaban de esto para producir con mano de obra barata, fue el ansia de obtencion de riqueza de los burocratas sovieticos lo que destruyo la economia sovietica, no la busqueda del bienestar social. Fue el ansia de enriquecimiento de los europeos lo que produjo los genocidios en America, India, China y Africa.

Manuel: ‘para uno heroe para otros maton.lo q a mi considera ernesto guevera de la serna fue un revolucionario ejemplar o es q en sus paises el gobierno no mata y desaparce gente pero nadie dice nada los gobernantes son gente q viene encontra del mismo pueblo (en algunos paises) seria bueno que de la anaiquia del gobieno se hablara.¡¡¡ arriba el che !!!! ¡¡¡abajo el podrido imperialismo q nos esta consumiendo!!!’

Eddy, expresa: ‘Da verguenza el ver que solo se detienen a analisar la vida de un hombre que si lucho,mato o violo reglamentos que solo a la vista de algunos fue malo,no ven ni se detienen a comentar la vida de otros que fueron peor que el.Solo para resaltar,pq no ven la vida de otros criminales como lo fue Roberto D. en el salvador? este criminal fundador de los escuadrones de la muerte que decapitaban a cuanto se le ponia por delante y sin investigar si era culpable o no.Creo que si muchos hoy en dia admiramos al CHE,no es por su pasado,es porque su ideologia nos lleva a comprender que en este mundo hay solo tres tipos de personas: los millonarios que tienen al mundo en la mierda,los pobres que resistimos a ser governados o esclavisados por unos cuantos y los estupidos que no saven ni lo que hablan ni lo que defienden. Los amos del mundo no son los pobres presidentes de nuestros pobres paises,aprovechen la web para investigar y veran grupos como el ILLUMINATIS,MASSONES y otras organizaciones estan avanzando en sus planes mientras nosotros nos dividimos. Disculpen mi ortografia,pero no naci en un pais latino ni vivo en uno de ellos,pero tengo sus raices metidas en mis venas y no puedo callar ante tanta injusticia. tampoco se preocupen en mandarme a la mmm ya que solo entre por error a esta pagina y lo que digan de aca en adelante me tendra si cuidado ya que no regresare. AND JUSTICE FOR ALL’.

Sonia: ‘No hay un camino para la paz, la paz es el camino" Esta archiconocida frase que alguien ya posteó con anterioridad creo que es la contestación a todo comentario anterior de este foro. Porque claro, vocación de filósofo la tenemos todos (libertad de expresión abanderará más de uno, por supuesto, libertad de expresión ante todo, eso si, pero que esta sea total, liberal...y sobre todo, en TODAS las DIRECCIONES). Hablar, opinar o criticar es fácil, (amén de divertido) y además cuando se realiza de una manera descontextualizada y desde la comodidad que el capitalismo (al que tanto se critica) nos proporciona, nos ofrece el placer de saber que el subjetivismo del tiempo transcurrido desde los hechos acaecidos hará que nuestra opinión siempre pueda sea válida, por ser no más que eso, opinión...además de ser algo totalmente irrelevante. XD Todo el mundo aquí está de acuerdo con que matar es algo injustificable, permitanme que dude eso, algunos piensan que es incluso imperdonable, permitanme que dude esto también, pero si estamos de acuerdo todos en que la acción genérica de "matar" es una acción, digamos, moralmente desaprobable (aunque nadie de aquí creo que se oponga a la eximente de defensa propia, y más si la defensa fuera suya, jeje, o que piense que la acción militar en toda su amplitud sea un acto malvado, aunque, señores míos, recordemos que los cuerpos militares de todos nuestros países matan, han matado y/o matarán gente, personas humanas, con los mismos derechos que ustedes y que yo, YA SE QUE ESTO QUE ACABO DE DECIR ES DEMAGÓGICO, pero reflexionen) Así, una vez todos conformes y hermanados (XD) tan sólo cabe hablar sobre la trascendencia posterior del acto criminal, y no sobre el crimen en sí.. Matar para convencer, es siempre desaprobable, y con esta legis cualquier lider anterior no democrático puede ser signado con la consideración de asesino (palabra algo devaluada en este foro, pero en fin), ahora pongamos todos los nombres que se nos ocurran, esto lo dejo para que lo rellenen ustedes: Mao, Stalin, Videla, Pinochet, el Che...todos unos asesino, sin excepción, pero bueno, habrá que analizar la situación posterior, porque vemos que la historia no trata igual a unos que a otros, "debido a una campaña de publicidad" dicen unos... puede, aunque siempre es más común que se publicite al vencedor de un conflicto que al derrotado, así que, a lo mejor, puede que lo que ocurra es que a la gente (siempre sin generalizar) no le gusté simplificar hasta el absurdo todo acontecimiento histórico y prefiera no meter en el mismo saco TODO tipo de asesinato: ejemplo; equiparar la figura de...no sé, Azaña, con la de Franco durante la Guerra Civil Española (aunque eso sea otro debate). No sé, piensen que este mundo que los rodea puede estar mal planteado, a mi me lo parece en ocasiones, y aunque muchos encontremos inaceptable el asesinato, puede que sea el MOTIVO de este el que realmente cree héroes o villanos. Un saludo. PD: a mi también me causa risa el joven libertario de merchandising comunista, pero que le vamos a hacer, el capitalismo es el capitalismo, en eso nada puede hacer la serigrafía de la camiseta, jejeje y al fin y a la postre, también estos jóvenes están ejerciendo una libertad. No veo nada malo en ello. PD2: mejor que la derecha "liberal" deje de perder el tiempo intentando desacreditar la figura de Ernerto Guevara de la Serna, porque es como intentar desacreditar a la Iglesia, se lleva haciendo años y es imposible, porque ya no se "lucha", por así decirlo, contra una persona, se lucha contra un SÍMBOLO, ese símbolo es el Che, y esa señores, es una batalla perdida.

Omar: Muy amistosamente pregunto: Porque matar es malo? No vengan con dicotomidades, que tal cosa es mala, esto es bueno. Debe de analizarse si previamente lo que se elimino hacía daño hacia seres inocentes y si no se eliminaba que iba a pasar? Cuantas vidas inocentes hubieran sufrido un daño de no eliminar esto. Uno sufre con las personas que uno quiere si sufren y matar al agente dañino no le hara sentirse a uno culpable si con eso salvaguardamos vidas inocentes. La imagen que hasta ahora he captado del che era de alguien que fue guerrillero por necesidad y que mataba por necesidad. De alguien que en el fondo gustaba de ser protector de gente sin resguardo y que le gustaba eliminar a seres que de ninguna otra forma se detendria su injusticia. Solo ahi el instinto animal guerrero de uno encuentra su funcion positiva y la justificacion de su existencia dentro de nosotros. Pues yo tambien anhelaba de niño ser un heroe, estar al filo de la muerte y matar pero solo a los malvados cuya existencia significaria la muerte y el sufrimiento de muchos inocentes. Solo asi podria yo disfrutar de mi personalidad guerrera heroica de lo contrario mi gloria quedaria empañada pues mereceria yo ser repudiado. Y he visto que el che se cuido de hacer esto, y es por eso su gloria. Y yo se que ustedes han sentido esos anhelos. Aunque hay personas que terminan negando sus anhelos y se enojan si alguien mas los tiene y se los admiran. En fin, quiero preguntar: esos diarios del che que menciona, los que el escribio, se pueden conseguir en cualquier lado y corroborar lo que aqui dicen? Caerian mas en descredito si descubro que han querido transfigurar la realidad como hasta ahora he venido observando que hacen los que repudian a la revolucion cubana y los he visto cada vez mas caer en descredito.

Alvaro: Todos los seres humanos saben que matar está mal pero nadie lo ve como una razón justificada, nadie observa lo que hubo antes de ese horrorífico suceso y olvidan saber si el ser era indefenso.


Coloquemos un ejemplo que es muy visto entre las victimas de los secuestradores y asesinos en serie: ¿porqué no les damos la pena de muerte y acabamos con ese mal por cierto de la sociedad?, Porque todo ser vivo le tiene miedo a la muerte, incluso como le paso a (Nombre Censurado) cuando descubrieron que el era el supuestamente Killer, asesino que se había dedicado a terminar con las malas personas matandolas, y de ese modo mantuvo 6 años de justicia, todo ser tenía miedo de robar, matar, dañar o incluso cometer un acto cruel por el miedo a morir pero eso sí cuando el vio el momento de su muerte no quiso seguir más aunque ya sabía que era su único final tenía un pavor irrelevante cuando desde un principio el penso que no había ningun cielo ni infierno, lástima tuviste que morir. Pero volviendo al caso de los asesinatos, ¿acaso no es mejor deshacerse de aquellos seres que no dan beneficio alguno al país ni a la comunidad?, porque les tienes que pagar el trámite de su encarcelación, su comida en la carcél, su ropa,su techo, casi unas vacaciones con comida todos los días. Es injusto y poco beneficiario, nos crean costos una suma de población que no creo ni produce progreso para el país; volviendo al caso del Ché, yo no soy una persona que del todo idolatra a los seres pero sé que hay personas que han cambiado las historias de algunos países, tampoco soy amante de la religión qué aquí quiere transmitir sus pocas en inconclusas ideas eveangelistas pero eso si que si el Ché cometió actos malos matando a gente que era prisionera fuera culpable o no él cambio el rumbo de un país y de las personas que lo rodeaban entonces ¿en qué lugar queda la iglesia?, paso de ser perseguida a perseguidora, matando a los papas que no cumplían con el ideal o no querían dejar el puesto, envenenandolos, ahogandolos, con cuchillos o asfixiandolos, ¿no recuerdan que la santa inquisición insito a muertes injustas?, y ¿qué me dicen de las dichosas indulgencias?, absurdas verdad lo más absurdo es de que cómo la gente pudo creer en eso; sí el Ché estuvo mal la iglesia estuvo peor, ahora tomando en cuenta a Hittler, si tan sólo ese hombre hubiese sido inteligente y no un bruto que se paso más de 5 años en quinto de primaria, lo hecharon de casa por ser un rebelde y que se mal informó y se pelió con su padre y se cambio el nombre de Adolfo Heiddler por Hittler, vaya que pensaba bastante el hombre, si no hubiese sido tan bruto nunca hubiese conocido al hombre que le lleno la cabeza de ideas sadicas y tal vez hubiera tenido un empleo común y corriente de cualquier alemán de su época. Si el Ché estuvo mal por comerse el coco y ayudar un poco a los que lo necesitaban el estuvo por los suelos con su inteligencia pero olvidemos su brutalidad para recordar que a Hittler se le daba bien la oratoria, era lo que se le daba bien y por eso mismo logro convencer a millones de alemanes y países cercanos y lejanos que aún profesan un poco su legado, el uso su poder del habla para hacer movilizaciones para su ideal, el ché también hizo eso para mover a los que ayudo en cuba sólo que le fue mal y le mataron.


Todo hombre y mujer con sus habilidades hace lo que desea porque cada quien es dueño de su mundo y sabe cada dueño de ese mundo cual es su bien y cual es su mal, no hay porque criticar todos hicieron y han hehco lo que pudieron y aún algunos lo siguen haciendo, diran que Marcos de EZLN es sólo un teatro sin embargo es lo que ellos piensan, otros piensan que es un gran movimiento indigenista porque alguien necesita que lo represente, tenga ideas locas o no la gente siempre a necesitado de alguien que le empuje a llevar a cabo su deseo más escondidito y esos son aquellos que han dejado historia, es malo matar pero incluso en la revolución de cualquier país se han usado armas incluso usted que leerá este mensaje sabrá que la prioridad de su vida es proteger a sus seres queridos o más bien si eres egoísta lo que te importará será cuidarte a ti porque todo ser tiene miedo a morir, a todos nos va a llegar y no sabemos que es lo que después pasará.


Por eso digo que todos han y hemos cometido malos actos(tirar basura en lugares indebidos, matar animalitos,insultar a alguien,etc. ustedes sabrán que son malos actos para ustedes) por eso no dejamos de ser humanos, todos cometemos errores.
Tampoco podemos pedir que haya paz, ¿por qué no podemos pedir paz?, porque este es un mundo que anda cambiando y eso movimientos de cambio no permitirían la paz porque eso significaría un acto de estática y el mundo no esta acostumbrado a ello.
Vive como has vivido y cambia lo malo de ti pero criticar a otros sin antes haberte visto
en liso reflejo es un erro peculiar que comenten los humanos, es bueno dar opiniones pero no atentemos contra el ideal de otros, la tolerancia es lo que todos queremos y también la paz o mejor dicho armonía entre todos.

‘A ver, centrémonos en los hechos: en el momento de la revolución, ayá por el año 58, mientras el Che Guevara y su columna, dejaban libres a los prisioneros enemigos, pues el Che decía que "nunca se mata a un prisionero"; mientras ellos hacían alianzas con el campesinado para fortalecer la revolución; mientras ellos jugaban su pellejo con pocos, muy poco recursos, por la Sierra Maestra para derrotar la dictadura....el ejercito enemigo, hacia publicar mentiras por diarios en los que decian que los rebeldes hacian escaramuzas matando mulos, matando civiles...en realidad eran ellos los que con ansia de "lucha" iban de poblado en poblado quemando casas y destruyedo todo lo que habia a su paso, sin contar si los "atacados" eran rebeldes, aliados rebeldes.. o simple campesinado.


Creo que es un punto bastante importante a resaltar... en una guerra nadie se libra de obtener el adjetivo de asesino.. ero he de recordar que lo importante es el Por qué de esa lucha... si la lucha es por conseguir derrotar la dictadura, por conseguir una sociedad mejor, unos valores para el pueblo, etc... y si los unicos muertos a mano del Che fueron enemigos de guerra y en pleno combate... no creo que deba recordarse por los muertos que hizo en tiempos de guerra... si no las causas justas por las que luchó. Y hoy en día, nadie se atreve a defender...Gracias por dejar compartir mi opinión. Vanessa’.

Paco: ‘El Viva Cristo Rey de los Cubanos En una carta publicada en El Nuevo Herald el 31 de marzo de este año, el músico de jazz Paquito D'Rivera criticó a Carlos Santana por su atuendo en la entrega de los Oscar (remera "Che Guevara"), y añadió: "Uno de esos cubanos (fusilados por el Che) fue mi primo Bebo, preso allí por ser cristiano. El escuchaba desde su celda los fusilamientos de muchos que morían gritando «¡Viva Cristo Rey!»"


Javier Arzuaga, el capellán vasco que daba consuelo a los sentenciados a muerte y que presenció docenas de ejecuciones, habló conmigo desde su hogar en Puerto Rico. Ex sacerdote católico, ahora de 75 años, recordó que en la cárcel de La Cabaña "había 800 hombres hacinados en un espacio pensado para no más de 300: militares batistianos o miembros de algunos de los cuerpos de la policía, periodistas, empresarios o comerciantes".



"El juez no tenía por qué ser hombre de leyes; sí, en cambio, pertenecer al ejército rebelde, al igual que los compañeros que ocupaban con él la mesa del tribunal. Casi todas las vistas de apelación estuvieron presididas por el Che Guevara. No recuerdo ningún caso cuya sentencia fuera revocada en esas vistas. Todos los días yo visitaba la «galera de la muerte», donde permanecían los prisioneros desde que eran sentenciados a muerte. Corrió la voz de que yo hipnotizaba a los condenados antes de salir para el paredón y que por eso se daban tan fáciles las cosas, sin escenas desagradables, y el Che Guevara ordenó que nadie fuera conducido al paredón sin que yo estuviera presente. Asistí a 55 fusilamientos hasta el mes de mayo, cuando me fui. Eso no quiere decir que no se siguiera fusilando. Herman Marks era un americano, se decía que era prófugo de la Justicia. Lo llamábamos «el carnicero» porque gozaba gritando «pelotón, atención, preparen, apunten, fuego».



"Conversé varias veces con el Che para interceder por determinadas personas. Recuerdo bien el caso de Ariel Lima, que era menor de edad, pero fue inflexible. Lo mismo puedo decir de Fidel Castro, a quien acudí también en dos ocasiones. Yo estaba muy traumatizado y a fines de mayo me sentía tan mal que me ordenaron abandonar la parroquia de Casa Blanca, dentro de cuyos límites se encontraba La Cabaña y donde yo había celebrado misa en los últimos tres años. Me fui a México para un tratamiento. Cuando nos despedimos, el Che Guevara me dijo: «Hemos fracasado los dos. Cuando nos quitemos las caretas, seremos enemigos frente a frente»."

¿Cuántas personas fueron asesinadas en La Cabaña? Pedro Corzo calcula que alrededor de 200 personas, cifra similar a la que da Armando Lago, un profesor de economía retirado que compiló una lista de 179 nombres como parte de un estudio de ocho años de duración sobre las ejecuciones en Cuba. Vilasuso me dijo que fueron ejecutadas 400 personas entre enero y fines de junio de 1959 (momento en el que el Che dejó de estar a cargo de La Cabaña). Los cables secretos enviados por la embajada estadounidense en La Habana al Departamento de Estado en Washington hablaban de "más de 500".



Según Jorge Castañeda, uno de los biógrafos de Guevara, un vasco católico simpatizante de la revolución, el fallecido padre Iñaki de Aspiazu, habló de 700 víctimas. Félix Rodríguez, un agente de la CIA que fue miembro del equipo que estuvo a cargo de la búsqueda y persecución de Guevara en Bolivia, me dijo que, tras la captura, interrogó a Guevara acerca de las "más o menos 2000 ejecuciones" de las que había sido responsable durante su vida. "Dijo que eran todos agentes de la CIA y no cuestionó la cifra", recuerda Rodríguez.



El número más alto posiblemente incluye las ejecuciones que se llevaron a cabo durante los meses posteriores al momento en el que el Che dejó de estar a cargo de la prisión. Y eso nos lleva de vuelta a Carlos Santana y su muy chic remera del Che. En una carta publicada en El Nuevo Herald el 31 de marzo de este año, el gran músico de jazz Paquito D' Rivera criticó a Santana por su atuendo en la entrega de los Oscar, y añadió: "Uno de esos cubanos fue mi primo Bebo, preso allí por ser cristiano. El escuchaba desde su celda los fusilamientos de muchos que morían gritando «¡Viva Cristo Rey!»"

SUS FRACES:

  • “Si no existe la organización, las ideas, después del primer momento de impulso, van perdiendo eficacia.”
    Fuente: Discurso en el segundo aniversario de la integración de las organizaciones juveniles revolucionarias, 20 de octubre de 1962.
  • “Pero la juventud tiene que crear. Una juventud que no crea es una anomalía realmente.”
    Fuente: Discurso en el segundo aniversario de la integración de las organizaciones juveniles revolucionarias, 20 de octubre de 1962.
  • “Me siento tan patriota de Latinoamérica, de cualquier país de Latinoamérica, como el que más y, en el momento en que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie.”
    Fuente: Intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas en uso del derecho de réplica, 11 de diciembre de 1964
  • “Porque esta gran humanidad ha dicho basta y ha echado a andar. Y su marcha, de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente.”
    Fuente: Discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas, 11 de diciembre de 1964. Originalmente es parte del documento de la Revolución Cubana “Segunda declaración de La Habana”. Discurso pronunciado por Fidel Castro, 4 de febrero de 1962.
  • “Ha pasado un camión del ejército, el mismo de ayer, en la parte de atrás dos soldaditos envueltos en una manta. No he tenido el valor de dispararles ni he tenido suficientes reflejos para capturarlos.”
    Fuente: Diario de Bolivia, 3 de junio de 1967.
  • “El odio como factor de lucha, el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una eficaz, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así: un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal.”
    Fuente: Mensaje a la “Organización de Solidaridad con los Pueblos de Asia, Africa y América latina” - Abril de 1967
  • “En una revolución se triunfa o se muere, si es verdadera.”
    Fuente: Carta de despedida a Fidel Castro; [1]
  • “…y sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario.”
    Fuente: Carta de despedida a sus hijos.
  • “Nuestra libertad y su sostén cotidiano tienen color de sangre y están henchidos de sacrificio.”
    Fuente: “El Socialismo y el hombre en Cuba”, ensayo dirigido a Carlos Quijano, del 12 de marzo de 1965
  • “Déjeme decirle, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor..”
    Fuente: “El Socialismo y el hombre en Cuba”, del 12 de marzo 1965
EDICION ESPECIAL: EL MUNDO: 09-10-1967 BOLIVIA / EL COMIENZO DE UN MITO
La muerte del Che Guevara


Daniel Leyba.






"Es la hora de los hornos y no se ha de ver más que la luz." Citó a José Martí en el único acápite de "Crear dos, tres..., muchos Vietnam es la consigna", que terminó de escribir en la selva boliviana. A eso había ido el Che a Bolivia, a esparcir la revolución socialista y la utopía de una América latina alzada en armas.

Su ideal terminó el 9 de octubre de 1967, cuando fue ejecutado en una escuelita de La Higuera, un caserío cercano al lugar donde el día anterior había sido atrapado por el ejército. Por entonces, la tropa de guerrilleros que comandaba estaba diezmada. Quedaban menos de veinte hombres frente a enemigos que incluían tropas del ejército boliviano, una élite de soldados también bolivianos entrenados por los Estados Unidos (los rangers) y la CIA norteamericana.

Al mediodía del 8 de octubre, una columna de rangers al mando del capitán Gary Prado Salmón se topó con Guevara y sus hombres, que los estaban esperando. Se habla de un combate que duró entre tres y seis horas. Hasta que dieron con el Che, que estaba herido en un brazo y una pierna. Se dice que al verse sin salida, fue él mismo el que le anunció a Gary Prado que acababa de atrapar al Che.

El gobierno boliviano primero dijo que Guevara había muerto por las heridas que sufrió en el tiroteo. La verdad sobre su ejecución se supo enseguida. Las investigaciones demostraron que la orden bajó del propio presidente de Bolivia, el general René Barrientos. Lo hizo después de una reunión con los más altos jefes de su ejército. Un suboficial de poca monta, el sargento Mario Terán, fue el verdugo del Che. Lo ametralló en la escuela donde estaba detenido, y el cadáver fue después exhibido en el lavadero del hospital de Vallegrande, un poblado más importante próximo a La Higuera. Tenía siete heridas de bala. Una le había atravesado la garganta y otra el pulmón y el corazón.

Guevara había llegado a Bolivia en el invierno de 1966. Entró con falso pasaporte uruguayo a nombre de Adolfo Mena González. La foto del documento lo mostraba pelado, afeitado, algo canoso y con anteojos de grueso armazón negro, a tono con el funcionario de la OEA que fingió ser. Después de engañar a los agentes de inmigraciones se reunió con los hermanos Guido (Inti) y Roberto (Coco) Peredo, dos bolivianos que cuatro años antes, en La Habana, le habían presentado un plan para la lucha armada en su país. La zona del cañón de Ñancahuazú ya estaba pertrechada para iniciar la guerrilla. Su nuevo nombre fue comandante Ramón. Con él pelearon guerrilleros de Cuba, Bolivia y Perú. Todo terminaría once meses después, con los disparos finales de Terán.

Ernesto Rafael Guevara de la Serna había nacido en Rosario el 14 de junio de 1928. Con el asma que lo hostigó duro hasta su penúltimo día, vivió 39 años que le bastaron para transformarse en una figura histórica. Antes de ser protagonista junto a los hermanos Fidel y Raúl Castro del triunfo de la Revolución Cubana que derrocó a la dictadura de Fulgencio Batista, había hecho dos grandes viajes por América latina. En 1951, con su amigo Alberto Granados, anduvo por Chile y Bolivia y trabajó en leprosarios de Perú y Venezuela. A comienzos del invierno de 1953, con su flamante diploma de médico, inició el camino que desembocó, dos años más tarde, en el encuentro en México con los hermanos Castro. Guatemala fue una escala clave. Allí participó activamente en la defensa del gobierno democrático de Jacobo Arbenz, antes de que fuera derrocado por Castillo de Armas y una nueva dictadura militar se instalara en la región. De ahí se fue a México, y el 25 de noviembre de 1956 zarpó en el Granma hacia Cuba con 82 guerrilleros.

La victoria lo proyectó al mundo. Se entrevistó con Nasser en la República Arabe Unida, con Nehru en la India, con Tito en Yugoslavia, con Mao Tsé Tung en China y con Kruschev en la Unión Soviética. Tuvo también reuniones secretas con Arturo Frondizi en la Argentina y con Janio Quadros en Brasil, los dos derrocados poco después por golpes militares. En Cuba, la burocracia le reservó dos cargos: ministro de Industria y presidente del Banco Nacional.

Se tejieron —y se seguirán tejiendo— las más diversas conjeturas acerca de las diferencias entre el Che y Fidel sobre la dirección que debía tomar la revolución. Lo objetivo es que Guevara abandonó el gobierno y la política para volver a la lucha armada.

Su esqueleto fue desenterrado 30 años después. Estaba en una fosa común, a un costado de la pista de aterrizaje de Vallegrande. Desde el 17 de octubre de 1997 está sepultado en Santa Clara, la ciudad que tomó en la Navidad del 58 y que fue la victoria que precipitó la caída de Batista. El cadáver fue recibido en Cuba por los mismos hombres que ayudó a llegar al poder.

El contexto de América latina no había cambiado. Los gobiernos militares dieron paso a democracias que todavía no resolvieron los males de la región: la pobreza creciente y la injusticia social. Ernesto Guevara regresó a la isla ya transformado en un hombre insoslayable de la historia. Las razones del enorme crecimiento de su figura son parte de un debate que no se agota.


Causas y consecuencias:

Los golpes militares se sucedían en dominó, y la pobreza y la injusticia social eran el lugar común de la región. Guevara creyó que Bolivia era el punto de partida ideal para expandir la guerrilla por los países del sur. Buena parte de la izquierda latinoamericana siguió el mismo camino en el que creyó el Che para llegar al poder. Pero a excepción del sandinismo en Nicaragua, ningún movimiento armado volvió a imponerse en América.

Aquel joven vehemente y asmático que recién recibido de médico consolidó sus ideales en viajes por el continente se transformó en un guerrillero que intentó multiplicar la revolución desde Cuba hacia toda America Latina. Murió en Bolivia, por la acción conjunta del ejército local y la cia.




Recuerdos de la entrevista entre Arturo Frondizi y el Che Guevara:

Compartieron una reunión secreta en la residencia de Olivos. Uno era presidente de la República Argentina y el otro ministro de Industrias de Cuba. Ocurrió el 18 de agosto de 1961

El 1º de mayo de 1958 asumía la presidencia de la Nación Arturo Frondizi. Había triunfado en las elecciones del 23 de febrero pasado gracias al apoyo del electorado peronista, luego de un Pacto que suscribiera con el general Juan D. Perón, por entonces exiliado en Venezuela. Frondizi había encabezado la fórmula de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), procediendo a poner en práctica un programa de gobierno que denominó desarrollismo, el que no coincidía plenamente con lo que había prometido en la campaña electoral. Asimismo, tampoco cumplió con la parte que le correspondía del pacto, esto es el levantamiento de la proscripción del peronismo, aunque es verdad que la tutela de las Fuerzas Armadas le hubiese impedido tal medida.

* * *

Por si esto fuera poco, un acontecimiento externo vendría a complicar el panorama interno y la relación del presidente con los militares, que, además de antiperonistas eran profundamente anticomunistas: el triunfo de la revolución cubana. En efecto, el derrocamiento de la dictadura de Fulgencio Batista por parte del movimiento popular encabezado por Fidel Castro, donde tuvo destacada participación el médico argentino Ernesto Che Guevara, se convirtió para los Estados Unidos -y para los militares latinoamericanos- en una amenaza. Frente a la cuestión cubana, Frondizi adoptó una política de no rechazo del país caribeño de la comunidad hemisférica, postura por demás difícil de sostener atento a la presión diplomática norteamericana, la que culminaría con la expulsión de aquel país de la Organización de Estados Americanos (OEA) en enero de 1962.

En ese marco se produjo el encuentro secreto entre el presidente argentino y el Che, por entonces ministro de Industrias de Cuba, que había concurrido en ese carácter a la Conferencia Interamericana Económica y Social convocada por la OEA, que se celebró en Punta del

Este en agosto de 1961. El primero contó que puso condiciones que este último aceptó: el traslado

se haría bajo responsabilidad del gobierno argentino; no se anunciaría de manera alguna la reunión; y el visitante no hablaría con nadie más que con el Presidente.

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La entrevista
fue abierta y cordial.
Ambos expusieron
sus puntos de vista
sobre el continente.

Fue así que a las 10 y media de la mañana del 18 de agosto de 1961 aterrizó en el aeródromo de Don Torcuato la avioneta uruguaya CXAKP, transportando a tres personas: Ernesto Guevara, Ramón Aja Castro -un colaborador de aquél-, y Jorge Carretón, a quien Frondizi le había encomendado la misión de traer al Che. Aguardaban varios autos oficiales, que llevaron a los visitantes directamente a la residencia de Olivos, escoltados por los tenientes de fragata Emilio Filipich y Fernando García Parra.

Respecto de la entrevista, las versiones sobre lo sucedido coinciden en señalar que la misma fue cordial y abierta, donde ambos expusieron sus puntos de vista sobre la situación continental. Frondizi expresó que deseaba que la Argentina, Brasil, y tal vez Chile y México, mediaran en el conflicto entre Cuba y Estados Unidos. El Che estuvo de acuerdo, aunque dijo que no abrigaba ilusiones respecto de la respuesta de Washington. También que no contemplaba adherir a pactos militares con otras naciones, en alusión al Pacto de Varsovia.

Más adelante, el presidente argentino expuso sus reparos de que la revolución violenta que había triunfado en Cuba pudiera ocurrir en otros países latinoamericanos. Por su parte, Guevara elogió los esfuerzos de su anfitrión por tratar de realizar un cambio socioeconómico en paz, aunque pensaba que no tendría éxito en la empresa atento a las presiones que estaba sufriendo en el frente interno.

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El encuentro con el
Che no hizo más que
empeorar la relación
de Frondizi con los
militares argentinos.

Finalizada la entrevista formal, el Che, luego de aceptar un bife con papas que le ofreció la esposa del Presidente, Elena Faggionato, pidió permiso a Frondizi para visitar, a su paso de regreso al aeropuerto, a una querida tía gravemente enferma, María Luisa Guevara de Márquez Castro,

lo que le fue concedido. A los pocos días, el primer mandatario expresó públicamente: “El representante oficial de una nación americana solicitó una entrevista al presidente de la República Argentina para exponerle la opinión de su gobierno en materia de sus relaciones con el resto del hemisferio. Hubiera sido impropio a la responsabilidad que la propia familia americana le asigna a la Argentina, negarse a recibir al representante de un gobierno americano por más opuestos que sean los criterios sustentados por uno u otro estado”. No obstante ello, la indignación fue evidente en la derecha política y, por supuesto, en las Fuerzas Armadas. El comandante en jefe del Ejército, general Raúl Poggi, lo manifestó de la siguiente manera: “Los comandantes de armas han expresado su desagrado. El ejército ha perdido la confianza en el señor presidente por haber recibido al representante de un país comunista traidor a la patria”. El encuentro Frondizi-Guevara, entonces, no hizo más que empeorar la situación del primero frente a los militares, quienes lo derrocarían poco más de siete meses después.

Por Claudio Panella, Director del Archivo Histórico de la provincia de Buenos Aires. Docente

de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, de la UNLP, para el Diario ‘HOY’ del día: 09 de Julio de 2.006.


Fuentes:

http://www.aguadadepasajeros.bravepages.com/menu1/prisiones.htm

http://www.clarin.com/diario/especiales/cheguevara/index.html

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=727113

Diario La Nación, Martes 2, Miércoles 3 y Jueves 4 agosto 2005

The New Republic Online: The Killing Machine (Articulo removido de esa página, curiosamente luego de la asunción de ‘Barack Obama’, con la leyenda: ‘We are sorry, the page you requested cannot be displayed’).

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