Ius Lex - Siglo XXI

'El conocimiento es la mejor inversión que se puede hacer'. Abraham Lincoln.


'Tonta, Ciega, Sordo, Muda y para Colmo (...), en cuestiones 'Juridicas'


El Dr. Diego Hernan Goldman (me remito a su analisis desde su blog, para poder vislumbrar la Resolucion de la Jueza en lo Civil Martha Gómez Alsina):

Finalmente pudimos conocer el texto de la resolución de la jueza en lo Civil Martha Gómez Alsina suspender la celebración del matrimonio entre Alejandro Freyre y José María Di Bello, el cual puede verse acá.

La verdad es que el análisis de la resolución no me ha hecho cambiar ni un centímetro la opinión preliminar que había comentado ayer. Más aún, la sentencia adolece de defectos tan graves que no hace sino profundizar la opinión sobre su condición de verdadero dislate jurídico que intuyera antes de su lectura. Un acto jurisdiccional vergonzoso por donde se lo mire, aunque es justo decirlo, no muy diferente a tantas otras sentencias igualmente plagadas de defectos que resuelven conflictos anónimos y de las que nunca tendremos conocimiento.

Algunas observaciones adicionales a lo comentado en el post previo:

  • La resolución de Gómez Alsina, entiendo, puede ser considerada nula por un vicio tan elemental como lo es el de falta de fundamentación suficiente: se trata de un rejunte de referencias (ni siquiera llegan a la categoría de "citas") absolutamente dogmáticas, cuya relación con los hechos y el derecho controvertido no se hace explícita en ningún momento. El hecho de que se trate de una resolución sobre una medida cautelar no habilita a saltear el requisito de la fundamentación, inherente a la garantía constitucional de la defensa en juicio.

  • No se explican los motivos por los cuales la jueza decide apartarse del principio de que no son revisables las sentencias pasadas en autoridad de cosa juzgada: se limita a invocar el instituto de la "cosa juzgada írrita" sin explicar cuales serían los graves defectos de la sentencia de la jueza en lo Contenciosoadministrativo que tornarían aplicable ese remedio procesal. El argumento de que la resolución nulificada se aparta del expreso texto del Código Civil es ridícula, puesto que precisamente declara la inconstitucionalidad de sus artículos aplicables al caso: con ese criterio ninguna inconstitucionalidad podría ser declarada, porque ello siempre implica desconocer abiertamente el texto de la norma en crisis.

  • La mera invocación a la competencia de su juzgado en "materia de familia" no parece un motivo suficiente para arrogarse una facultad jurisdiccional perteneciente a la Cámara de Apelaciones en lo Contenciosoadministrativo y Tributario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: se soslaya que el origen del caso está en la impugnación de un acto administrativo (la negativa a celebrar un matrimonio), cuestión sobre la cual evidentemente carece de competencia la justicia en lo Civil. En todo caso, la cuestión de la competencia merecía una fundamentación algo más elaborada.

  • La legitimación de los peticionantes se reconoce con la mera invocación al "derecho de peticionar ante las autoridades", la existencia de derechos de "incidencia colectiva" y la invocación del nefasto "Ekmedjian c/ Sofovich" (nefasto por la resolución al caso concreto, no por el principio general que sentó: recordemos que se trataba de otro fanático religioso pretendiendo, con éxito, imponer por la fuerza su visión al resto de la sociedad). ¿Pero por qué dichos principios son aplicables al caso? ¿Por qué motivo la autorización de un acto jurídico que sólo tiene efectos entre las partes -como lo es un matrimonio- habría de afectar a quienes ni siquiera tienen un vínculo de familia con los contrayentes? La invocación del derecho a la protección de la familia es un mero adorno dogmático, máxime si no se explica de qué modo la resolución "anulada" afecta con carácter general ese derecho.

  • No se cumplió con un análisis, siquiera somero, de los requisitos elementales de las medidas cautelares: el peligro en la demora y la verosimilitud del derecho. La celebración de un matrimonio supuestamente "inexistente" no implica un peligro para los accionantes que justifique el dictado de una medida cautelar, y tampoco representa una amenaza a algún interés difuso, desde que, como ya dijimos, se trata de un acto cuyos efectos se limitan a las partes intervinientes (¿o acaso los peticionantes y la jueza suponen que el matrimonio implica un peligro para los propios contrayentes? ¿nos volveremos todos inmediatamente gays si se celebra el matrimonio?). El argumento de que el matrimonio entre homosexuales afecta a la institución de la familia integrada por heterosexuales no sólo es falso, sino que tiene graves problemas en cuanto a su causalidad: a menos que la ley obligue a que las personas se casen con individuos del mismo sexo, un acuerdo celebrado entre dos homosexuales en ningún modo afecta la situación de quienes no lo son. La resolución que autoriza a casarse a dos personas del mismo sexo sólo modifica la situación jurídica de ellas, pero no altera de ninguna forma la situación de todas las demás. De cualquier modo no advertimos, ni la jueza explica tampoco, cual es la urgencia del caso como para dictar una cautelar en tiempo récord y mandar a su propia secretaria a notificar la medida, sin siquiera esperar el tiempo habitual que demoran los oficiales notificadores.

  • En cuanto a la verosimilitud del derecho, la jueza Gómez Alsina supone que está dada por la incompetencia de la justicia en lo Contenciosoadministrativo y Tributario para declarar la inconstitucionalidad de normas pertenecientes al Código Civil. Pero dicho criterio es erróneo: la verosimilitud del derecho se refiere al "derecho" del peticionante de la medida cautelar, no al "Derecho" de forma genérica. Para dar un ejemplo, yo puedo saber que el deudor de mi vecino está por insolventarse, sin embargo, no tengo un "derecho verosímil" para solicitar que se embarguen sus bienes, en la medida en que no soy su acreedor: sólo el acreedor tiene un "derecho" que justifique el dictado de una medida cautelar. Del mismo modo, los peticionantes no tienen un "derecho" que corra riesgo por la celebración del matrimonio entre Freyre y Di Bello, lo cual se relaciona con lo que ya dijimos sobre su falta de legitimación para intervenir en el proceso, y lo que mencionabamos en el párrafo anterior sobre la falta de "peligro en la demora".
En conclusión, me parece sumamente este ataque de "celeridad judicial" para salir con una medida cautelar nula por donde se la mire, que no es más que un lamentable ejemplo de cómo algunos jueces confunden su misión de administrar justicia en casos concretos para abusar de su poder en pos de la defensa de creencias particulares. Más allá de sus íntimas y respetables convicciones, la jueza Gómez Alsina debió rechazar el pedido de nulidad presentado ante su juzgado, o al menos, si se iba a arriesgar con una resolución tan manifiestamente tirada de los pelos, fundarla debidamente, tal como lo hiciera la jueza Seijas en su momento. No se si la cosa da para el juicio político o la figura de prevaricato, como especulaba ayer, pero si al menos para un fuerte llamado de atención sobre el accionar de la jueza que se aparta de reglas procesales elementales y del auténtico propósito de su magistratura.

Entre Dos Dioses: El DIABLO & El DIOS = El IUSPOSITIVISMO & El IUSNATURALISMO

Dedicado a 'las o los ligeras/os de cascos..., y mentes...', como lo son la Jueza Marta Gómez Alsina + La Iglesia Catolica Apostolica Romana en Conjunto con Evangelicos, Adventistas, Musulmanes, Budistas, Mahometanos, Testigos de Jehova, Mormones, Judios, y toda la mar en coche que pulula por ahi + La Liga de Madres de 'Familia' de la Ciudad de Posadas + 'la' cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires + José Claudio Escribano, ex directivo del único diario que publica todas sus declaraciones + Enrique del Carril, quien firmó los textos contra el matrimonio gay + José Alfredo Martínez de Hoz (h) + Eugenio Aramburu (h) + Roberto Durrieu, subsecretario de Justicia durante la dictadura del general Jorge Rafael Videla + “El Colegio” que cuenta entre sus socios a los abogados defensores de Alfredo Astiz, Juan María Alberg Cobo, y de Miguel Etchecolatz, Luis Boffi Carri Pérez y Adolfo Casabal Elía + Corporación de Abogados Católicos, presidida por Eduardo A. Bieule + su vicepresidente, Eduardo Sambrizzi, también socio del “Colegio” + el abogado Pedro Andereggen, el letrado había saltado a la fama en 2004 cuando, junto a tres colegas, presentó un recurso en nombre de la agrupación Cristo Sacerdote pidiendo la clausura de una muestra del artista plástico León Ferrari en el Centro Cultural Recoleta + la Agrupación Custodia, que repartía volantes que decían: “Los derechos de los hombres no pueden pisotear los derechos de Dios” + Los “custodios”, que repartina volantes decían: “No a las uniones de putos”, liderado por los hermanos Jorge y Marcelo Gristelli, vinculados con el cura castrense Antonio Baseotto y dueños de la librería Santiago Apóstol –donde vendían libros de “conversaciones con Mussolini” y obras de autores destacados como Miguel Etchecolatz y Mohamed Alí Seineldín–, y cuenta entre sus filas al carapintada Emilio Nanni, el del parche en el ojo + Jorge Gristelli, uno de los líderes de custodia, firmó la convocatoria a un acto contra la obra de Ferrari junto a Antonio Caponnetto, director de la revista Cabildo + al psicólogo Diego Sauan, vinculado con el Ministerio Restauración, una organización pseudocientífica que dice que “cura” la homosexualidad y forma parte de Exodus, la secta internacional que ya llevó a muchos homosexuales al suicidio + Cecilia Pando + TODO AQUEL ARGENTINO/A QUE SIENTA QUE POR SER DIFERENTE UNO DEBE SER MENOS QUE LOS 'NORMALES', Y DEBE PAGAR IMPUESTOS Y NO TENER DERECHOS

(((Es mi opinion, que la gente sitada prescedentemente en este post, han de ser malditos sobre toda la faz de la tierra, y hasta el fin de los tiempos, se han de secar y carcomer sus carnes por toda clase de dolencias, enfermedades y agobiados con dolor ininmaginable, hasta rogar por su propia muerte, la cual les sera negada, para asi desfallecer anelando que una mano les quite la vida por misericordia, sus entrañas seran secas y esteriles, carcomidas por el cancer, siendo infertiles, y las generaciones que de ellos salgan, llevaran con sigo la marca maldita en su frente de la miseria humana en todo su explendor, por causa de sus padres y madres que los engendraron, y ni ahun despues de haber muertos han de tener consuelos y descanso, pues ni sus agusanados cadaveres, descansaran en paz pues el oprobio y tormerto sin fin les espera mas alla de todo. Y limpio, el polvo de mis zapatos ante ellos, y sentandome en el portal de mi casa, he de ver pasar al cadaver de Mi Enemigo ante Mí.))) Con toda mi bronca, por ver como El Librito de 'La Argentina Fascista de Federi Finchelstein - Los Origenes 'IDEOLOGICOS' de la Dictadura', en pleno Siglo XXI, nos sigen haciendo tanto mal como ARGENTINOS. Mario Luis LÓPEZ

(Palermonline Noticias del Barrio de Palermo 1 de diciembre de 2009)


La jueza civil porteña Marta Gómez Alsina, con competencia en familia, suspendió el fallo que permitía a una pareja de homosexuales casarse hoy en un registro civil de Beruti y Coronel Diaz CGP 14 Palermo, pero la pareja anunció que irá igual a esa oficina pública porque no fueron notificados.

El fallo de Gómez Alsina suspende el dictamen de la jueza Gabriela Seijas, quien el 10 de noviembre pasado había declarado inconstitucional los artículos del Código Civil que impiden a una pareja del mismo sexo contraer matrimonio.

La magistrada hizo lugar a la presentación de un abogado, aunque se trata de una medida provisoria hasta que se resuelva la cuestión de fondo que es la inconstitucionalidad dictada por la jueza Seijas.

Gómez Alsina "ya envió una notificación al Registro Civil", dijo el Procurador de la Ciudad de Buenos Aires, Pablo Tonelli, en diálogo telefónico con los periodistas acreditados en Tribunales.

Alex Freyre y José María di Bello habían pedido fecha para hoy para casarse por Civil, en recordación del Día Internacional de Lucha contra el Sida, que se celebra en todo el mundo por disposición de Naciones Unidas.

La pareja se iba a convertir en la primera de Latinoamérica y el Caribe en contraer matrimonio y ya se habían hecho todos los exámenes prenupciales y programado un festejo.

El 10 de noviembre, la jueza Seijas, a cargo del juzgado de primera instancia en lo Contencioso Administrativo 15 de la Capital Federal, declaró la inconstitucionalidad de los artículos 172 y 188 del Código Civil, tras una acción de amparo presentada por Freyre y Di Bello.

En su sentencia, Seijas reconoció "el amor y la admiración mutua" que manifestó la pareja y reseñó una gran cantidad de doctrina y jurisprudencia, al tiempo que ordenó al Registro Civil y Capacidad de las Personas "que celebre el matrimonio de los actores, en caso de que así lo soliciten".

El registro Civil elegido era el de la calle Berutti 3522 y entre los testigos estaban las diputadas Vilma Ibarra y Juliana di Tulio, promotoras de la ley de matrimonio gay en el Congreso, y la titular del Inadi, María José Lubertino.

Tras el fallo de la jueza Seijas, el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri tenía la posibilidad de apelar, pero decidió no hacerlo en virtud de sus convicciones y entonces fue invitado a una reunión con el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, quien le recriminó no ser garante de la ley vigente.

César Cigliutti y María Rachid, presidentes de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA)y de la Federación Argentina LGBT, respectivamente, dijeron a Télam que Freyre y Di Bello no fueron notificados del fallo que impide la realización del casamiento.

"Seguimos con los preparativos porque no hemos sido notificados ni nosotros, como dirigentes, ni la propia pareja", dijo Rachid, y coincidió con Cigliutti en que, de ser cierto, manifestarán su repudio y realizarán una conferencia de prensa en el mismo lugar y a la misma hora en que está previsto el casamiento, a las 14.

Rachid puntualizó que el fallo de Seijas "no quedó anulado porque una jueza de primera instancia no puede anular un fallo de otro juez de primera instancia. Sí es cierto que lo dejaría en suspenso".

La Juez Marta Gómez Alsina suspendió la celebración del matrimonio entre hombres

La Juez Marta Gómez Alsina suspendió la celebración del matrimonio entre hombres

Mediante una orden enviada al Registro Civil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires suspendió la celebración prevista para mañana a las 11:00 hs.

La Juez Nacional en lo Civil de la Capital Federal Marta Gómez Alsina ordenó la suspensión de la celebración de un matrimonio entre hombres prevista para el día mañana a las 11:00 hs. El Procurador General de la Ciudad, Dr. Pablo Tonelli en declaraciones periodísticas confirmó que el Registro Civil recibió una orden judicial para suspender el acto administrativo.

El matrimonio, ahora suspendido, había sido dispuesto por la titular del Juzgado en lo Contencioso Administrativo Nº 15 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Dra. Gabriela Seijas, en el marco de las actuaciones iniciadas por los Sres. Alejandro Freyre y José María Di Bello. La Juez Gabriela Seijas tras declarar inconstitucionales dos artículos del Código Civil y dispuso que el Registro Civil local case a una pareja de hombres. Esta resolución judicial generó múltiples adhesiones y numerosas crítica.


Martes 1ro de diciembre de 2009

Ell debate termina en el máximo tribunal argentino

El juez Fayt confirmó que la Corte decidirá sobre el matrimonio gay

Luego de que una magistrada nacional presentó una medida cautelar contra el fallo de su par porteña que había avalado un casamiento entre hombres. Ahora, Fayt informó que "el Tribunal tiene otro caso similar para evaluar".

El decano de los jueces de la Corte Suprema, Carlos Fayt, anunció este martes que será el máximo tribunal el que, en definitiva, resolverá sobre la validez o no de los matrimonios entre personas de un mismo sexo, eje de fallos enfrentados de una jueza porteña y otra en lo Civil.

"La Corte va a resolver sobre la cuestión que se plantea porque ya tiene el caso para evaluar ", adelantó Fayt, quien aclaró que el cuerpo estudia un caso diferente al que protagonizan Alex Freyre y José María Di Bello, quienes tenían previsto casarse este martes.

Fayt eludió precisar cuándo se pronunciará la Corte: "Si yo pudiera saber cuándo vamos a resolver cada caso pondría un negocio de premoniciones", respondió a periodistas que lo interrogaron esta mañana, cuando salía de su casa rumbo a Tribunales.

De hecho, Fayt reconoció que aún no ha elaborado su voto en torno a esa cuestión: "Lo tendré que preparar... pero no debo adelantar mi criterio.La Corte está tratando el asunto y lo hará con la responsabilidad que le es propio".

El lunes, una jueza nacional presentó una medida cautelar en contra del fallo de su par porteña. Se trata de una medida provisoria y la resolución final estará a cargo de la Corte Suprema. En ese sentido, La Cámara Civil confirmó que el matrimonio está “suspendido”. Así lo resolvió la Sala E, con las firmas de los jueces Juan Carlos Dupuis, Fernando Racimo y Mario Calatayud.

Alex Freyre y José María Di Bello iban a casarse gracias a un fallo de la jueza porteña en lo Contencioso Administrativo Gabriela Seijas, quien el 12 de noviembre declaró inconstitucionales los artículos 172 y 188 del Código Civil, que impiden el matrimonio entre personas del mismo sexo. El 22 de abril, Freyre y Di Bello habían intentado sacar fecha en el Registro Civil de la calle Uriburu. Como la solicitud les fue denegada, en mayo presentaron un amparo contra la ciudad de Buenos Aires.

Después de la autorización, distintos jueces desestimaron al menos tres pedidos de nulidad, a excepción del último: el abogado Francisco Roggero argumentó que una jueza del fuero Contencioso Administrativo no puede fallar sobre el Código Civil. La jueza nacional en lo Civil N° 85, Marta Gómez Alsina, hizo lugar a la solicitud de Roggero y presentó una medida cautelar con la que consiguió la suspensión de la boda.

El Dr. Diego Hernán GOLDMAN, en su Blog, opina y me remito a su criterio pues es una vision de un Litigante Que Opina En Un Blog:

'1) La jueza en lo civil carece, por donde se lo mire, de competencia para declarar la nulidad de lo resuelto por la jueza en lo contencioso administrativo y tributario: la única instancia habilitada para resolver en ese sentido era la Cámara en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y su intervención quedó excluida al no apelar el Gobierno de la ciudad la resolución de primera instancia. La solicitud de nulidad presentada por un particular ajeno al expediente original no puede ser admitida, porque el solicitante carece de legitimidad procesal para intervenir en la causa y ni siquiera intentó presentarse oportunamente en ella. Para colmo, el pedido de nulidad ni siquiera se tramitó ante el fuero competente para resolver. Finalmente, la jueza en lo civil carece de competencia en razón de grado para declarar la nulidad de lo resuelto por otra magistrada de idéntica instancia, y de la cual no es tribunal de alzada.

2) No existe una cuestión de competencia entre ambas juezas de primera instancia que deba resolver un tribunal superior (que en todo caso deberíamos ver cual sería, yo me inclino por la Cámara Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires), puesto que no fue planteada por ninguna de las partes en el proceso original.

3) La jueza que resolvió en primer término era competente para declarar la inconstitucionalidad de los dos artículos del Código Civil, porque su intervención se originó como recurso frente a un acto administrativo fundado en ellos: la negativa del Registro Civil a celebrar el matrimonio. Los peticionantes originales, inteligentemente, plantearon el caso como un recurso ante una decisión administrativa, que otorga competencia al fuero contencioso administrativo y tributario, que en tal caso puede declarar la inconstitucionalidad de las normas en las que se funda el acto recurrido.

4) Un artículo un tanto olvidado del Código Penal (el 269) dice que "Sufrirá multa de pesos tres mil a pesos setenta y cinco mil e inhabilitación absoluta perpetua el juez que dictare resoluciones contrarias a la ley expresa invocada por las partes o por el mismo o citare, para fundarlas, hechos o resoluciones falsas". En atención a las palmarias ilegalidades en que habría incurrido la jueza Gómez Alsina... ¿no le cabría la aplicación de esa norma penal? Eso requeriría la apertura de un juicio político, la ulterior intervención de la justicia penal... en fin, un corso político-judicial que recién comienza.


Espero sus opiniones, y en particular que me corrijan si me he mandado alguna burrada demasiado grande en este artículo escrito a las apuradas.

P.D.: Teniendo en cuenta el debate que se armó en lo del amigo Bovino en los últimos tiempos, sobre abogados que dan clases, jueces que no dan clases, estudiantes que opinan... y teniendo en cuenta que he litigado ante el Juzgado Civil Nº 85... ¿me he convertido en un LQOEUB (litigante que opina en un blog)?'

FUENTES: Diario Critica Digital, La Nacion, Clarin, Blogs del Dr. Diego Hernán Goldman (Abogado) y del Periodista Bruno Bimbi

Harvey Bernard Milk (Nueva York, 22 de mayo de 1930San Francisco (California), 27 de noviembre de 1978) fue un político y activista gayestadounidense, que se convirtió en el primer hombre abiertamente homosexual en ser elegido para un cargo público en los Estados Unidos, como miembro de la Junta de Supervisores de San Francisco.















Milk nació y creció en Nueva York, donde aceptó su homosexualidad siendo adolescente, pero mantuvo sus relaciones sexuales en secreto y con discreción hasta convertirse en adulto. Su experiencia en la contracultura de la década de 1960 le permitió abandonar muchos de sus puntos de vista conservadores sobre la libertad individual y la expresión de la sexualidad. Aunque era muy inquieto, trabajaba en diferentes profesiones y cambiaba de casa con frecuencia, hasta que en 1972 decidió trasladarse definitivamente a San Francisco. Se asentó en el distrito de Castro, un vecindario que entonces experimentaba un masivo aflujo migratorio de homosexuales, y abrió la tienda Castro Camera.

Milk se sintió llamado a presentarse como candidato a supervisor de la ciudad de San Francisco en 1973, aunque encontró cierta resistencia en el orden político gay surgido hasta entonces. Su campaña fue comparada con el teatro: era descarado, directo, animado y extravagante, ganando la atención de los medios de comunicación y obteniendo votos, aunque no los suficientes para ser elegido. Hizo campaña de nuevo en las dos elecciones siguientes, apodándose a sí mismo como el «alcalde de la calle Castro». Los votantes fueron suficientes para permitirle presentarse también a la Asamblea Estatal de California. Aprovechándose de su creciente popularidad, dirigió el movimiento político gay en feroces batallas contra las iniciativas antihomosexuales.

Milk fue elegido supervisor en 1977, después de que San Francisco reorganizara su procedimiento electoral para elegir representantes por barrios en vez de realizar una única votación a nivel de la ciudad. Estuvo once meses en el puesto de supervisor municipal y fue responsable de la aprobación de una estricta ordenanza sobre los derechos de los gays en San Francisco. El 27 de noviembre de 1978, Milk y el alcalde George Moscone fueron asesinados por Dan White, otro supervisor de la ciudad que había dimitido recientemente y quería recuperar su cargo. Tanto la elección de Milk como los sucesos que siguieron a su asesinato demostraron una liberalización de las actitudes ciudadanas y los conflictos políticos existentes entre el gobierno de la ciudad y una fuerza policial conservadora.

Milk se ha convertido en un ícono en San Francisco y en «un mártir por los derechos de los gays», de acuerdo al profesor Peter Novak de la Universidad de San Francisco.[1] Mientras que las clases políticas dirigentes de la ciudad insistían en que los gays debían colaborar con los políticos liberales y contenerse en la lucha por sus objetivos, él los animaba abiertamente a emplear su creciente poder en la ciudad y a apoyarse entre sí. Su fin era dar esperanza a los parias gays en todo Estados Unidos. En 2002 se le consideró «el funcionario abiertamente LGBT más famoso y significativo jamás electo en los Estados Unidos».[2] El escritor John Cloud señaló su influencia: «Tras desafiar la clase gobernante de San Francisco en 1977 para convertirse en un miembro del panel de supervisores, muchas personas —hetero y homosexuales— tuvieron que ajustarse a una nueva realidad que él encarnaba: que los gays podían llevar una vida honesta y de éxito».[3

Juventud:

Harvey (derecha) junto a su hermano mayor Robert en 1934.

Harvey Bernard Milk nació en Woodmere, Long Island (Nueva York), el 22 de mayo de 1930. Era el hijo menor de William y Minerva Karns Milk, judíos de Europa Oriental, y nieto de Morris Milk, un vendedor lituano dueño de unos almacenes y que ayudó a organizar la primera sinagoga[4] [5] [6] De pequeño, se burlaban de Milk por su orejas de soplillo, gran nariz y pies excesivamente grandes, y solía llamar la atención como el payaso de la clase. Jugó fútbol americano en la escuela y desarrolló pasión por la ópera. Descubrió su homosexualidad durante la adolescencia, pero la mantuvo en secreto. Bajo su nombre en el anuario escolar se lee: «Glimpy Milk —y dicen que las MUJERES nunca se quedan sin palabras».[nota 1] [7] en el área.

Milk estudió en el Bay Shore High School de Bay Shore (New York) hasta 1947. De 1947 a 1951 asistió al New York State College for Teachers en Albany (actualmente Universidad de Albany) y se especializó en matemáticas. Escribió para el periódico universitario y ganó reputación como estudiante simpático y sociable. Ninguno de sus amigos durante sus estudios secundarios o en la universidad sospecharon que era gay. Un compañero de clase recuerda: «Nunca se pensó de él como un posible marica —así los llamábamos entonces—, era un machote».[nota 2] [8] Tras graduarse, Milk se alistó en la Marina de los Estados Unidos durante la Guerra de Corea. Sirvió a bordo del barco de rescate submarino USS Kittiwake como oficial de buceo. Más tarde fue transferido a la Base Naval de San Diego para trabajar como instructor de submarinismo.[6] En 1955 fue licenciado con el rango de teniente grado junior.[nota 3]

Primeros trabajos

Los primeros años de la carrera profesional de Milk estuvieron marcados por constantes cambios. Más adelante se divertiría contando la metamorfosis que sufrió desde que era un chico judío de clase media. Comenzó dando clases en la George W. Hewlett High School de Long Island. En 1956 conoció a Joe Campbell en la playa Jacob Riis Park, un lugar popular entre los hombres gays de Queens. Aunque Campbell era siete años más joven, Milk lo persiguió apasionadamente. Incluso después de que se fueron a vivir juntos, le escribía a Campbell notas y poemas románticos.[9] Al poco tiempo se aburrieron de la ciudad y decidieron trasladarse a Texas; pero se sintieron infelices allí y decidieron volver a Nueva York, donde Milk consiguió un trabajo como actuario estadístico en una compañía de seguros.[10] Campbell y Milk se separaron tras casi seis años juntos, finalizando la que sería su relación más duradera.


Milk vestido para asistir a la boda de su hermano en 1954.

Inicialmente, Milk intentó separar su vida romántica de su trabajo y su familia. Aburrido de nuevo y soltero en Nueva York, pensó en trasladarse a Miami y casarse con una amiga lesbiana para «guardar las apariencias y sin que ninguno se interpusiera en el camino del otro».[nota 4][10] Sin embargo, permaneció en Nueva York y siguió teniendo relaciones homosexuales en secreto. En 1962 se relacionó con Craig Rodwell, diez años más joven que él. A pesar de que Milk cortejó a Rodwell apasionadamente, despertándolo cada mañana con una llamada y enviándole notas, se vio desanimado por la participación de éste en la Mattachine Society de Nueva York, una organización activista gay. Cuando Rodwell fue arrestado por andar por Riis Park, acusado de incitar a disturbios y por exhibición indecente —la ley requería que los bañadores masculinos se extendieran desde por encima del ombligo hasta por debajo de la pantorrilla—, pasó tres días en la cárcel. La relación terminó enseguida cuando Milk se mostró alarmado por la tendencia de Rodwell de perturbar a la policía.[11]

De repente, Milk dejó de trabajar como vendedor de seguros y se hizo investigador en la compañía Bache & Company de Wall Street. Fue ascendido con frecuencia, a pesar de su tendencia a ofender a los miembros más viejos de la compañía ignorando sus recomendaciones y haciendo ostentación de su éxito. Aunque era hábil en lo que hacía, sus compañeros sentían que su corazón no estaba en su trabajo.[5]

Para entonces, comenzó una relación sentimental con Jack Galen McKinley, a quien reclutó para participar en la lucha contra la creciente presencia del Estado en la economía, persuadiéndolo para que trabajase en la campaña presidencial de 1964 del republicano conservador Barry Goldwater.[12] Su relación fue problemática: McKinley tenía tendencia a la depresión y amenazaba a menudo con suicidarse si Milk no le demostraba suficiente atención.[13] Para mostrarle las consecuencias de lo que pretendía, Milk lo llevó al hospital donde su ex amante, Joe Campbell, se estaba recuperando de un intento de suicidio. Campbell había intentado suicidarse después de que su pareja —un hombre llamado Billy Sipple— le abandonara. Milk había mantenido la amistad con Campbell, que ahora pertenecía a la escena artística y vanguardista del Greenwich Village, y no entendía por qué su desaliento fue razón suficiente para considerar el suicido como opción.[14]

Traslado a San Francisco: La calle Castro

El valle de Eureka en San Francisco, en la intersección de las calles Castro y Market, había sido durante décadas un vecindario de católicos irlandeses de clase trabajadora, ligados a la parroquia Most Holy Redeemer que se encontraba en el área. Sin embargo, a comienzos de la década de 1960, los suburbios de Berkeley y Oakland atrajeron a las familias jóvenes con hijos, y se erosionó la base económica de la ciudad debido a que las fábricas se iban desplazando a lugares cercanos más baratos. El alcalde Joseph Alioto, orgulloso de provenir de la clase trabajadora al igual que sus seguidores, basó su carrera política en atraer promotores inmobiliarios y a un cardenal a la ciudad. Muchos de los trabajadores de fábricas —a menudo partidarios de Alioto— perdieron su trabajo conforme las grandes compañías de servicios reemplazaban a las fábricas y a los diques secos. San Francisco había sido «una ciudad de pueblos»: una ciudad descentralizada con enclavesétnicos, cada uno en torno de su propia calle principal.[15] Según se desarrollaba el centro, los barrios sufrían, incluyendo la calle Castro.[16] Las tiendas de la parroquia Most Holy Redeemer[17] En 1963 los precios de la vivienda cayeron en picada cuando la mayoría de las familias de clase trabajadora intentaron vender rápidamente sus casas, luego de que un bar gay abriera en la vecindad. Algunos hippies, atraídos desde el área Haight-Ashbury por los ideales del amor libre, pero que huían de la alta criminalidad, compraron baratas algunas de las casas victorianas. cerraron y las casas fueron abandonadas y selladas.

Desde finales de la II Guerra Mundial, San Francisco, uno de los mayores puertos de EE.UU., era el hogar de un número considerable de hombres homosexuales expulsados por el ejército y que habían decidido quedarse allí, en vez de retornar a sus casas y enfrentarse al ostracismo.[18]per cápita que cualquier otra ciudad norteamericana. Cuando el National Institute of Mental Health pidió al Kinsey Institute que hiciese un estudio sobre los homosexuales, el Kinsey Institute eligió San Francisco como foco.[19] Milk y McKinley estaban entre los miles de gays atraídos hacía San Francisco. McKinley era director de escena de Tom O'Horgan, un productor que había comenzado su carrera en el teatro experimental, pero que enseguida pasó a realizar producciones mucho mayores en Broadway. Milk y McKinley llegaron en 1969 con la compañía que estaba haciendo la gira de Hair. Su tempestuosa relación terminó cuando a McKinley le ofrecieron un trabajo en la ciudad de Nueva York para trabajar en la producción de Jesucristo Superstar. Milk, por su parte, decidió quedarse, atraído grandemente por la ciudad y trabajando en una empresa de inversión. En 1970, cada vez más frustrado con el clima político tras la invasión de Camboya por los EE.UU., comenzó a dejarse crecer el pelo. Cuando se le indicó que debía cortárselo, se negó y fue despedido.[20] Hacia 1969 San Francisco tenía más gays

Milk se desplazó a la deriva desde California a Texas y Nueva York, sin trabajo estable ni plan. En Nueva York trabajó para la compañía de teatro de O'Horgan como «ayudante general», firmando como socio productor para las obras Lenny e Inner City de Eve Merriam.[21] [22] El tiempo que había pasado con los actores hippies, los «hijos de las flores», había erosionado gran parte de su conservadurismo . Un artículo del New York Times sobre O'Horgan lo describía como «un hombre de ojos tristes —otro hippie envejeciendo con pelo largo, vaqueros desgastados y bonitos abalorios—».[22] Craig Rodwell leyó la descripción del hombre que anteriormente era tan mojigato, y se preguntó si podía ser la misma persona.[23] Uno de los amigos de Wall Street de Milk se preocupó porque éste parecía no tener plan, ni futuro, pero recordaba su actitud: «Creo que era más feliz que en cualquier otra ocasión en que lo haya visto durante su vida».[23]

Milk conoció a Scott Smith, 18 años más joven que él, y comenzó otra relación sentimental. Smith y él, indistinguibles de otros hippies de pelo largo y barba, volvieron a San Francisco y vivieron del dinero que habían ahorrado.[23] En 1972 un rollo de película que Milk había entregado para su revelado fue estropeado; con sus últimos 1.000 dólares abrió una tienda de cámaras de fotos en la calle Castro.[24]

Cambios políticos

A finales de la década de 1960, la Society for Individual Rights (SIR; Sociedad por los derechos individuales) y la Daughters of Bilitis (DOB) comenzaron a trabajar contra la persecución policial en bares gays y las «trampas»[nota 5] policiales en San Francisco. El sexo oral todavía era un delito y en 1940 casi noventa personas fueron arrestadas en la ciudad por ello. Algunos hombres, que no querían ser arrestados en un bar gay y viendo que serían desahuciados si eran atrapados teniendo sexo en un apartamento alquilado, recurrieron al sexo en parques, de noche. El alcalde Alioto pidió a la policía que se encargase de los parques, esperando que su decisión agradara a la archidiócesis y sus seguidores católicos. En 1971, 2.800 hombres gays fueron arrestados en San Francisco por sexo público. En comparación, en la ciudad de Nueva York sólo se registraron 63 detenciones por el mismo delito.[25] Cualquier arresto por un delito moral requería el registro como un delincuente sexual.[26]

El diputado Phillip Burton, el congresista Willie Brown y otros políticos de California, reconocían la creciente influencia y número de organizaciones de homosexuales en la ciudad y cortejaban sus votos asistiendo a las reuniones que éstas organizaban. Brown presionó para la legalización del sexo voluntario entre adultos en 1969, pero fracasó.[27] La SIR también era cortejada por la supervisora moderada Dianne Feinstein, en su intento de convertirse en alcaldesa frente a Alioto. El expolicía Richard Hongisto trabajó diez años para cambiar el punto de vista conservador del departamento de policía de San Francisco y también apeló activamente a la comunidad gay, que respondió recogiendo una cantidad significativa de dinero para su campaña a sheriff. A pesar de que Feinstein no tuvo éxito, la victoria de Hongisto en 1971 mostró el poder político de la comunidad gay.[28]

La SIR se había convertido en lo suficientemente poderosa como para maniobrar políticamente. En 1971 los miembros de la SIR, Jim Foster, Rick Stokes, y el editor de The Advocate David Goodstein, formaron el Alice B. Toklas LGBT Democratic Club, conocido simplemente como Alice. Alice trabó amistad con políticos liberales para persuadirles de patrocinar proyectos de ley, llegando al éxito en 1972 cuando Del Martin y Phyllis Lyon obtuvieron el apoyo de Feinstein para una ordenanza que prohibía la discriminación en el ámbito laboral con base en la orientación sexual. Alice eligió a Stokes para presentarse por un asiento de relativamente poca importancia en el consejo universitario de la comunidad. A pesar de que Stokes recibió 45.000 votos, se mantuvo tranquilo, sin pretensiones y no ganó.[29] Foster, sin embargo, llegó a la fama a nivel nacional al ser el primer hombre abiertamente gay en dirigirse a una convención política. Su discurso en la Convención Nacional Demócrata de 1972 garantizó que su voz, de acuerdo con los políticos de San Francisco, fuera escuchada cuando se requerían opiniones y especialmente los votos de la comunidad gay.[30]

Un día de 1973 un burócrata del estado entró en la tienda de Milk, Castro Camera, informándole que debía cien dólares como depósito por el impuesto de venta estatal. Milk se mostró desconfiado y acabó a gritos al hombre sobre los derechos de los comerciantes. Después de quejarse durante semanas en las oficinas del estado, el depósito le fue reducido a 30 dólares. Milk estaba indignado por las prioridades del gobierno cuando un maestro entró en su tienda a pedir prestado un proyector, porque el equipamiento de la escuela no funcionaba. Algunos amigos recuerdan que hacia la misma época tuvieron que evitar que Milk le diera una patada al televisor, mientras el Fiscal General de los Estados Unidos, John N. Mitchell, respondía de forma consistente «no me acuerdo», durante el interrogatorio del comité del senado para la investigación del escándalo Watergate.[31] Milk decidió entonces que había llegado la hora de presentarse a supervisor de la ciudad.[nota 6] Más tarde comentó: «Finalmente llegué al punto en que sabía que tenía que implicarme o callar».[32]

Campañas


Milk con su cuñada delante de Castro Camera en 1973. Milk cambió tras su contacto con la contracultura de los años 60. Dianne Feinstein, que lo había conocido en 1973, no lo reconoció cuando se lo volvió a encontrar en 1978.[33]

La recepción de Milk en el orden político gay establecido en San Francisco fue gélida. Jim Foster, que en esa época ya había estado activo en la política gay durante diez años, tomó a mal que un recién llegado le pidiese su apoyo para una posición tan prestigiosa como supervisor de la ciudad. Foster dijo a Milk: «Hay un antiguo dicho en el Partido Demócrata. No bailas, a no ser que coloques las sillas. Nunca te he visto colocar las sillas».[34] Milk se enfureció por este desaire condescendiente y la conversación marcó el comienzo de una relación antagónica entre Alice y Milk. Algunos dueños de bares, todavía luchando contra el acoso policial y descontentos con lo que consideraban una estrategia tímida de Alice para establecer su autoridad en la ciudad, decidieron apoyar a Milk.[35]

A pesar de haber llevado una vida a la deriva hasta ese momento, Milk encontró su vocación de acuerdo a la periodista Frances FitzGerald, quien lo llamó un «político nato».[15] Al principio se notaba su inexperiencia. Intentó hacerlo sin dinero, apoyo ni personal, y en su lugar confió en su mensaje de gestión financiera conservadora, apoyando a los individuos frente a las grandes corporaciones y el gobierno.[15] Apoyó la reorganización de las elecciones a supervisor, de una única votación para toda la ciudad, a votaciones por los diferentes distritos, lo que reduciría la influencia del dinero y daría a los barrios más control sobre sus representantes en el gobierno local. Su plataforma también era liberal en temas sociales, oponiéndose a la interferencia gubernamental en asuntos referentes a la vida sexual privada y favoreciendo la legalización de la marihuana.

Los encendidos y extravagantes discursos de Milk y su inteligente manejo de los medios de comunicación le valieron una buena cobertura en la prensa durante las elecciones de 1973. Milk obtuvo 16.900 votos, arrasando en el distrito de Castro y otros vecindarios liberales y consiguiendo el décimo puesto de 32 candidatos.[36] Si se hubiesen reorganizado las elecciones para permitir a los distritos elegir sus propios representantes, habría ganado.[37]

«Alcalde de la calle Castro»

Milk mostró afinidad a hacer coaliciones desde el principio de su carrera política. La Hermandad Internacional de Camioneros quería hacer huelga contra los distribuidores de cerveza, quienes rechazaban la firma de un acuerdo. Uno de los organizadores pidió a Milk ayuda en los bares gays; a cambio, Milk pidió a la Hermandad que contratara más conductores homosexuales. Unos días más tarde, Milk hizo campaña en los bares en el distrito de Castro y los alrededores, animándolos a que se negaran a vender cerveza. Con ayuda de una coalición de tenderos árabes y chinos, que los camioneros también habían ganado a su favor, el boicot tuvo un éxito inmenso.[38][39] A la vez que iba creciendo la calle Castro, lo hacía la reputación de Milk. Tom O'Horgan comentó: «Harvey pasó la mayor parte de su vida buscando un escenario. En la calle Castro finalmente lo encontró».[24] Milk consiguió un aliado político fuerte y fue más o menos en esta época en la que comenzó a llamarse «el alcalde de la calle Castro».

Las tensiones entre los ciudadanos de más edad de la parroquia Most Holy Redeemer y la inmigración de gays hacia el distrito de Castro llegaron a su máximo en 1973. Cuando dos homosexuales intentaron abrir una tienda de antigüedades, la Eureka Valley Merchants Association (EVMA; «Asociación de comerciantes del valle de Eureka») intentó impedir que consiguieran la licencia de apertura. Milk y otros pocos dueños de comercios fundaron entonces la Castro Village Association («Asociación del pueblo de Castro»), con Milk como presidente. Milk repetía a menudo su filosofía de que los gays debían comprar en tiendas gays. También organizó la Feria de la calle Castro en 1974 para atraer más clientes al área.[40] Más de 5.000 personas asistieron y algunos de los miembros del EVMA quedaron atónitos: se había vendido más durante la Feria de la calle Castro que en cualquier otro día.[41]

Candidato firme

Aunque era un recién llegado al distrito de Castro, Milk había mostrado su liderazgo en la pequeña comunidad. Estaba empezando a ser tomado en serio como un candidato y decidió volver a presentarse para supervisor en 1975. Reconsideró su propuesta y se cortó el cabello, abandonó la marihuana y juró no volver a visitar otra sauna gay.[42] La campaña de Milk ganó el apoyo de los camioneros, los bomberos y los sindicatos de la construcción. Castro Camera se convirtió en el centro de actividad del vecindario. Milk tomaba a menudo personas de la calle para que trabajase en su campaña. Muchos se enteraron más tarde de que simplemente eran el tipo de hombre que él consideraba atractivo.[43]

Milk favorecía el pequeño comercio y el crecimiento de los barrios.[44] Desde 1968, el alcalde Alioto había estado atrayendo a las grandes corporaciones a la ciudad, a pesar de lo que los críticos llamaban la «Manhatanización de San Francisco».[45] Conforme los trabajos en las fábricas iban siendo sustituidos por la industria de servicios, la debilitada base electoral de Alioto permitió la entrada por votación de una nueva alcaldía en la ciudad. George Moscone fue elegido alcalde. Moscone había tenido un papel decisivo en la derogación de la ley de sodomía en la Legislatura Estatal de California a principios de ese año. Reconoció la influencia de Milk en su elección visitando la oficina electoral de éste la noche de las elecciones, dándole las gracias personalmente y ofreciéndole un puesto como comisionado de la ciudad. Milk consiguió el séptimo puesto en las elecciones de 1975, a sólo una posición de obtener el asiento de supervisor.[46]Políticos liberales consiguieron los puestos de alcalde, fiscal del distrito y sheriff.

A pesar del nuevo gobierno de la ciudad, todavía existían baluartes conservadores. Uno de los primeros actos de Moscone como alcalde fue nombrar un nuevo jefe del Departamento de policía de San Francisco. Eligió a Charles Gain, en contra de los deseos del cuerpo policial. A la mayoría de los miembros del departamento no les gustaba Gain por haber criticado a la policía en la prensa, acusándola de ser poco sensible a los asuntos raciales y por abusar del alcohol durante el servicio, en lugar de trabajar desde las estructuras de mando para cambiar las actitudes.[nota 7][47] A petición del alcalde, Gain dejó claro que oficiales de policía gays serían bienvenidos en el departamento; esto se convirtió en noticia a nivel nacional. Los policías bajo sus órdenes expresaron su odio a él y al alcalde por haberlos traicionado.

«Cosas heroicas»

El papel de Milk como representante de la comunidad gay de San Francisco se había expandido durante este período. El 22 de septiembre de 1975 el presidente Gerald Ford, en una visita a San Francisco, caminaba de la entrada del hotel a su coche. Desde la multitud, una mujer llamada Sara Jane Moore levantó una pistola y le disparó. Un ex marine que caminaba por allí la agarró del brazo, según descargaba las balas hacia el pavimento.[48] [49] El transeúnte era Oliver «Bill» Sipple, quien había abandonado años antes al ex amante de Milk, Joe Campbell, provocando su intento de suicidio. Sipple, de baja psiquiátrica en el ejército y que vivía en el sórdido barrio de Tenderloin,[50] inmediatamente se convirtió en el centro de la prensa nacional. Sipple rechazaba considerarse un héroe y no quería que se divulgara su sexualidad. Sin embargo, Milk vio oportunidad para fortalecer su argumento de que la percepción pública acerca los homosexuales mejoraría si ellos salieran del armario. Le dijo a un amigo: «Es un oportunidad demasiado buena. Por una vez podemos mostrar que los gays hacen cosas heroicas, no sólo toda esa caca sobre abusar de niños y pasar el tiempo en saunas»;[51] y se puso en contacto con un periódico.[52]

Varios días más tarde, Herb Caen, un columnista del San Francisco Chronicle, reveló la homosexualidad de Sipple, además de su amistad con Milk. El anuncio fue recogido por los periódicos a nivel nacional y el nombre de Milk fue incluido en muchos de los artículos. La revista Time se refirió a él como un líder de la comunidad gay de San Francisco.[50] Sipple fue asediado por los periodistas, al igual que su familia. Su madre, una acérrima baptista de Detroit, se negó a hablar con su hijo. A pesar de que había estado involucrado en la comunidad homosexual durante años, participando incluso en la marcha del orgullo gay, Sipple denunció al Chronicle por invasión de su privacidad.[53] Más tarde, el presidente Ford le envió una nota de agradecimiento por haber salvado su vida.[52] Milk afirmó que la orientación sexual de Sipple fue la razón por la que sólo recibiera una nota, en vez de una invitación a la Casa Blanca.[52] [nota 8]

Carrera para la asamblea estatal

Cumpliendo su promesa a Milk, el recién elegido alcalde George Moscone lo nombró parte del Board of Permit Appeals («Consejo de apelación de permisos») en 1976, convirtiéndolo en el primer comisionado municipal abiertamente gay de los Estados Unidos. Sin embargo, Milk consideró buscar un puesto en la Asamblea Estatal de California. El distrito estaba fuertemente a su favor, ya que se componía principalmente por los vecindarios que rodeaban la calle Castro, donde votaban sus simpatizantes. En su anterior intento por conseguir el puesto de supervisor, Milk había recibido más votos que el entonces asambleísta. Sin embargo, Moscone había hecho un trato con el presidente de la Asamblea para que se presentase otro candidato, Art Agnos.[54][55] Además, por orden del alcalde, no se permitía ni a los funcionarios elegidos ni a los nombrados, realizar una campaña mientras permanecían en su puesto.


Para su campaña de 1975 Milk decidió cortarse el pelo y llevar traje. Aquí Milk (a la derecha) con estibadores en San Francisco, durante su campaña para la Asamblea Estatal de California.

Milk pasó cinco semanas en el Board of Permit Appeals antes de que Moscone se viese obligado a despedirlo cuando anunció que se presentaba a la Asamblea Estatal de California. Rick Stokes lo reemplazó. El despido de Milk y el acuerdo a escondidas entre Moscone, el presidente de la Asamblea y Agnos, impulsaron su campaña mientras adoptaba la identidad de un político desamparado.[56] Se quejó amargamente diciendo que los altos funcionarios de la ciudad y el gobierno estatal estaban en contra suya. Se quejó de que los grupos gays políticamente dominantes, en particular el Alice B. Toklas Memorial Democratic Club, le estaban excluyendo; se refería a Jim Foster y a Rick Stokes como gays «Tíos Tom»,[15] y adoptó de forma entusiasta el titular de una revista semanal independiente: «Harvey Milk contra La Máquina».[6]

Su campaña, dirigida desde la fachada de Castro Camera, era un estudio de desorganización. Aunque no hacían falta voluntarios dispuestos a enviar correspondencia a las masas, las notas de Milk y sus listas de voluntarios eran llevadas en pedazos de papel suelto. Cuando la campaña necesitaba fondos, el dinero provenía de la caja registradora sin consideración por la contabilidad.[56] Una niña de once años ordenaba alegremente a hombres gays y abuelas irlandesas que trabajasen en la campaña, a pesar de la oposición de su madre. El mismo Milk se mostraba hiperactivo y propenso a fantásticos estallidos de temperamento, pero sólo para recuperarse rápidamente y gritar excitado sobre cualquier otra cosa. Despotricaba a menudo contra su amante, Scott Smith, quien comenzaba a desilusionarse del hombre que ya no era aquel tranquilo y relajado hippie del que se había enamorado.[56]

Si Milk era un maníaco, también estaba entregado, lleno de buen humor, y poseía un olfato particular para captar la atención de los medios.[57] Pasaba largas horas registrando votantes y estrechando manos en paradas de autobús y colas para el cine. Aprovechaba cualquier oportunidad que se le presentara para promocionarse. Se divertía a fondo con la campaña y su éxito era evidente.[15] Con el gran número de voluntarios, tenía varias docenas colocados a la vez como anuncios humanos a lo largo de la transitada calle Market, con carteles que decían «Milk para la Asamblea», mientras la gente se dirigía en sus coches hacia el centro de la ciudad para trabajar.[58] Distribuía sus panfletos publicitarios en todos los lugares que podía, incluyendo uno de los grupos de mayor influencia política de la ciudad: el Templo del Pueblo. Los voluntarios de Milk llevaron allí miles de panfletos, pero volvieron con un sentimiento de aprehensión. Debido a que el líder del Templo del Pueblo, Jim Jones, era políticamente poderoso en San Francisco —y apoyaba a ambos candidatos—, Milk permitió que miembros del Templo manejasen sus teléfonos y más tarde habló en el Templo defendiendo a Jones.[nota 9] Pero a sus voluntarios les dijo: «Asegúrense de ser amables con el Templo del Pueblo. Si ellos les piden que hagan algo, háganlo; y después envíenles una nota agradeciéndoles que les hayan pedido hacerlo. Son raros y peligrosos y no querrían estar de malas con ellos».[59]

La campaña estuvo reñida y Milk perdió por menos de 4.000 votos.[60] Sin embargo, Agnos enseñó a Milk una valiosa lección cuando criticó sus discursos de campaña diciendo que eran «un narcótico... Hablas de cómo vas a echar fuera a los holgazanes, pero ¿cómo va a arreglar las cosas, aparte de ganarme? No deberías dejar a tu audiencia narcotizada».[nota 10] [61] Como consecuencia de su derrota y dándose cuenta de que Alice nunca lo apoyaría políticamente, Milk ayudó a formar el San Francisco Gay Democratic Club, «para liberar a la comunidad gay de guardianes ungidos y de la maquinaria política».[62]

Ambiente político general

El movimiento LGBT, en ciernes todavía, hubo de enfrentarse a una oposición organizada en los Estados Unidos. En 1977 unos pocos activistas gays de Miami, gracias a sus buenos contactos, consiguieron que se aprobara una ordenanza que convertía en ilegal la discriminación por orientación sexual en el condado de Miami-Dade. Un grupo bien organizado de cristianos fundamentalistas encabezados por Anita Bryant, les respondió. Su campaña se denominó Save Our Children («Salven a nuestros niños»); Bryant afirmaba que la ordenanza infringía su derecho a enseñar a sus hijos la moralidad bíblica.[63] Bryant y la campaña reunieron 64.000 firmas para realizar un referéndum en el condado. Con fondos reunidos en parte por la Comisión de Críticos de Florida —de la que ella era portavoz— produjeron comerciales para la televisión local que mostraban el «sano entretenimiento» ofrecido por el desfile de la Orange Bowl, cuya anfitriona era Bryant, en contraste con la alta sexualidad presente en la Marcha del orgullo LGBT de San Francisco, que incluía hombres con arneses de cueros besándose entre sí, drag queens bailando y mujeres en topless. El locutor del comercial afirmaba que el condado de Dade se convertiría en un «semillero de homosexualidad» donde «hombres [...] retozan con niños pequeños».[64] [nota 11]

Jim Foster, por aquel entonces el organizador político más poderoso de San Francisco, fue a Miami para ayudar a los activistas gays según se iba acercando el día de las elecciones y se organizaba un boicot nacional. El mensaje de la campaña de Save Our Children tuvo su influencia y el resultado fue una aplastante derrota para los activistas gays. Con la mayor participación en unas elecciones especiales en la historia del condado de Dade, el 70% votaron a favor de retirar la ordenanza.[65]

«Sólo política»

Los conservadores cristianos se animaron por la victoria y vieron oportunidad para una nueva y efectiva causa política. Por su parte, los activistas gays estaban asombrados del poco apoyo recibido. Una manifestación improvisada de más de 3.000 residentes de Castro se realizó la noche del referéndum del condado de Dade. Homosexuales y lesbianas se mostraron a la vez furiosos, cantando: «¡Fuera de los bares y a la calle!», y eufóricos por su potente y apasionada respuesta. El San Francisco Examiner informó de que miembros de la multitud sacaban a otros de bares a lo largo de las calles Castro y Polk, animados por vítores «ensordecedores».[66] Milk lideró esa noche a los manifestantes en una marcha de ocho kilómetros por la ciudad, moviéndose constantemente, consciente de que si se detenían demasiado tiempo podrían generarse disturbios. Declaró: «Este es el poder de la comunidad gay. Anita va a crear una fuerza nacional gay».[66] [67] Sin embargo, los activistas tuvieron poco tiempo para recuperarse cuando el escenario se repitió con ordenanzas rechazadas en Saint Paul (Minnesota), Wichita (Kansas) y Eugen (Oregón), durante 1977 y principios de 1978.

El senador por el estado de California, John Briggs, vio a su vez una oportunidad en la campaña de los cristianos fundamentalistas. Esperaba ser elegido gobernador de California en 1978 y estaba impresionado por la participación de votantes que había visto en Miami. Cuando Briggs volvió a Sacramento, escribió una ley que prohibiría a los gays y lesbianas enseñar en las escuelas públicas de California. Briggs afirmaba en privado que no tenía nada en contra de los gays; comentó al periodista Randy Shilts: «Es política. Sólo política».[68] Entretanto, los ataques sobre residentes gays habían aumentado en el distrito de Castro. Cuando la respuesta policial se consideró inadecuada, grupos de homosexuales patrullaron por sí mismos el vecindario en alerta por si llegaban atacantes.[69] El 21 de junio de 1977, un homosexual llamado Robert Hillsborough murió de 15 heridas de puñal mientras sus atacantes le rodeaban y cantaban «¡maricón!» Tanto el alcalde Moscone como la madre de Hillsborough acusaron a Anita Bryant y a John Briggs.[70][71] Una semana antes del incidente, Briggs había sostenido una conferencia de prensa en el ayuntamiento de San Francisco donde llamó a la ciudad un «montón de basura sexual» por culpa de los homosexuales.[72] Semanas después, 250.000 personas participaron en la Marcha del orgullo gay de San Francisco de 1977, la mayor participación en un evento de este tipo hasta entonces.[73]

En noviembre de 1976, los votantes de San Francisco decidieron reorganizar las elecciones a supervisor, eligiendo supervisores por barrio en vez hacerlo mediante una única votación para toda la ciudad. Harvey Milk rápidamente se convirtió en el candidato principal del distrito n.° 5, que rodeaba la calle Castro.[74]

Última campaña

«La comunidad heterosexual lo ha aceptado en su mayor parte. Lo que San Francisco es hoy y en lo que se está convirtiendo, refleja tanto la energía y la organización de la comunidad gay, como el esfuerzo de desarrollo hacia la integración en el proceso político de la ciudad estadounidense mejor conocida por su innovación en estilos de vida».
The New York Times, noviembre de 1977[75]

La campaña opositora de Anita Bryant y las muchas derrotas de derechos de los gays en ordenanzas a lo largo y ancho de los Estados Unidos, impulsaron a los políticos homosexuales de San Francisco. Diecisiete candidatos del distrito de Castro se presentaron al puesto de supervisor; más de la mitad eran gays. The New York Times realizó un reportaje espectacular sobre la autentica invasión de San Francisco por gays, estimando que la población homosexual de la ciudad oscilaba entre las 100.000 y 200.000 personas de un total de 750.000 habitantes.[75] Por otra parte, la Castro Village Association había crecido hasta las 90 tiendas, mientras que el banco local, antiguamente la sucursal más pequeña de la ciudad, se convirtió en la más grande y tuvo que construir una nueva ala para acomodar a sus clientes.[76] El biógrafo de Milk, Randy Shilts, señaló que «fuerzas históricas más amplias» estaban impulsando su campaña.[77]

El adversario de Milk más exitoso era el silencioso y pensativo abogado Rick Stokes, quien tenía el apoyo del Alice B. Toklas Memorial Democratic Club. Stokes había dado a conocer abiertamente su homosexualidad mucho antes de que lo hiciese Milk y había sufrido un trato mucho peor, siendo hospitalizado en una ocasión y forzado a sufrir terapia por electroshock.[78]New York Times: Milk, sin embargo, era más expresivo sobre el papel de los gays y los asuntos que le concernían dentro de la política de San Francisco. Stokes fue citado diciendo: «Yo sólo soy un hombre de negocios que casualmente es gay» y expresando su parecer de que cualquier persona normal también podía ser homosexual. La filosofía populista y divergente de Milk fue expuesta en el

«No queremos liberales comprensivos, queremos gays que representen a gays [...] yo represento a la gente gay de la calle —al chico de 14 años que se fugó de San Antonio—. Debemos compensar los cientos de años de persecución. Debemos dar esperanza a ese pobre niño escapado de San Antonio. Van a los bares porque las iglesias son hostiles. ¡Necesitan esperanza! ¡Necesitan un trozo de la tarta!»

Harvey Milk[75]

Otras causas también eran importantes para Milk: apoyó la creación de instalaciones más grandes y más económicas para el cuidado de los niños, el transporte público gratuito y el desarrollo de un consejo de ciudadanos para vigilar a la policía.[5] Trataba asuntos importantes para el barrio siempre que podía. Milk empleó las mismas tácticas frenéticas que en las anteriores ocasiones: anuncio humanos, horas de estrechamiento de manos y docenas de discursos llamando a los gay a que tuviesen esperanza. En esta ocasión, incluso el San Francisco Chronicle lo apoyó para el puesto de supervisor.[79] Ganó por un margen de 30% sobre los otros dieciséis candidatos y, después de que su victoria fue evidente, llegó a la calle Castro sentado en la parte trasera de la moto de su directora de campaña —y escoltado por el sheriff Richard Hongisto—, lo que un periódico describió como una «tumultuosa y emocionante bienvenida».[80]

Milk tenía desde hacía poco un nuevo amante, un joven llamado Jack Lira, que se emborrachaba frecuentemente en público y que por la misma razón a menudo debía ser escoltado fuera de los eventos políticos por los ayudantes de Milk.[81] Desde su campaña para la Asamblea Estatal de California, Milk había estado recibiendo amenazas de muerte cada vez más violentas.[82][83] agregando: «Si una bala atraviesa mi cerebro, dejen que esa bala destruya las puertas de todos los armarios».[84] Preocupado porque su creciente popularidad lo hiciera blanco de un asesinato, grabó en una cinta el nombre de quién quería le sucediese en ese caso,

Supervisor

La toma de posesión de Milk provocó titulares a nivel nacional, ya se convertía en el primer hombre abiertamente gay en llegar a un cargo público por elección en los Estados Unidos,[85][nota 12] comparándosele con el pionero jugador negro de béisbol Jackie Robinson.[86] Milk caminó hacia el ayuntamiento del brazo de Jack Lira, afirmando: «Puedes quedarte ahí y tirar piedras al «Atuntamiento»[nota 13] o puedes conquistarlo. Bien, aquí estamos».[87] El distrito de Castro no era el único barrio que había llevado a alguien nuevo a la política de la ciudad. Una madre soltera, Carol Ruth Silver; un americano de origen chino, Gordon Lau; y una mujer negra, Ella Hill Hutch, fueron todos novedades para la ciudad y ocuparon sus puestos junto con Dan White, un antiguo bombero y oficial de la policía que habló de lo orgullosa que estaba su abuela de poder verle jurar su cargo.[85] [88]


Milk se convirtió en la mano derecha del alcalde George Moscone en la Junta de Supervisores de San Francisco. En 1978 lo sustituyó durante un día mientras el alcalde estaba de vacaciones.

La energía de Milk, su gusto por hacer bromas y su imprevisibilidad exasperaban a veces a la presidente de la Junta de Supervisores, Dianne Feinstein. En su primer encuentro con el alcalde Moscone, Milk se refirió a sí mismo como la «reina número uno» y le aseguró que si quería los votos de los gays de la ciudad —un cuarto de la población con derecho a voto en San Francisco— debería pasar por Milk y no por el Alice B. Toklas Memorial Democratic Club.[89] Sin embargo, se convirtió en el aliado más cercano de Moscone en la Junta de Supervisores.[90]

Los principales objetivos de la ira de Milk eran las grandes corporaciones y los promotores inmobiliarios. Se puso furioso cuando un aparcamiento fue programado para tomar el lugar de algunas viviendas cerca del centro, e intentó introducir un impuesto sobre los trabajadores que vivía fuera de la ciudad y se desplazaban en coche a trabajar en San Francisco, para que así tuviesen que pagar por los servicios que usaban.[91] Milk estaba a menudo dispuesto a votar en contra de Feinstein y otros miembros más antiguos de la Junta. Inicialmente coincidió con su compañero supervisor Dan White, cuyo distrito estaba a dos millas al sur de Castro, en que una institución para adolescentes con problemas no debería ser ubicada en un antiguo convento. Sin embargo, después de que Milk conociera más sobre la institución decidió cambiar su voto, asegurando entonces que White perdiera una causa que había estado defendiendo durante su campaña. White no lo olvidó. Se opuso a todas las iniciativas y asuntos que Milk apoyaba.[92]

Milk comenzó su ejercicio impulsando una ley de derechos civiles que prohibía la discriminación basada en la orientación sexual. La ordenanza fue denominada como la «más rigurosa y amplia de la nación» y su aprobación demostró «el creciente poder político de los gays», de acuerdo al New York Times.[93] Sólo el supervisor White votó en contra; el alcalde Moscone la firmó entusiasmado, con una pluma estilográfica azul claro que Milk le había regalado para la ocasión, convirtiéndola en ley.[94]

El siguiente proyecto de ley en que Milk se concentró fue diseñado para resolver el problema número uno según una encuesta reciente: los excrementos de perros. Al mes de tomar posesión, comenzó a trabajar en una ordenanza municipal que obligaba a los dueños de perros a recoger las heces de sus mascotas. Con el sobrenombre de «pooper scooper law»,[nota 14] su aprobación por la Junta de Supervisores fue ampliamente comentada en la televisión y los periódicos de San Francisco. Anne Kronenberg, directora de campaña de Milk, lo llamó «un maestro en descubrir lo que le haría aparecer en los periódicos».[95] Invitó la prensa al parque Duboce para explicarles por qué la ordenanza era necesaria y, mientras las cámaras estaban grabando, pisó un excremento aparentemente por casualidad. Sin embargo, sus colaboradores sabían que había estado una hora antes en el parque buscando el lugar correcto que pisar cuando llegaran las cámaras.[96] Consiguió el mayor número de correos de fans de su ejercicio y salió en las noticias nacionales.

Milk y Lira se separaron al poco tiempo, pero Lira lo llamó unas semanas más tarde y le pidió que fuese a su departamento. Cuando Milk llegó, se encontró con que Lira se había suicidado, ahorcándose. Propenso a las depresiones severas, las campañas de Anita Bryant y John Briggs lo habían afectado.[97]

La Iniciativa Briggs


John Briggs se vio forzado a abandonar la carrera por el puesto de gobernador de California, pero recibió un entusiasta apoyo por la Proposición 6, también llamada la Iniciativa Briggs. El proyecto de ley convertiría en obligatorio despedir a los maestros gays y a todo empleado público de las escuelas que defendiera los derechos de los homosexuales. Los mensajes de Briggs a favor de la Proposición 6 fueron difundidos en toda California. Milk asistía a todas las actividades organizadas por Briggs y también hizo campaña en contra de la ley en todo el estado.[98] Juró que incluso si Briggs ganaba en California, no ganaría en San Francisco.[99] En sus numerosos debates, que hacia el final se habían aguzado hasta convertirse en una espiral de provocaciones mutuas,[nota 15] Briggs sostenía que los profesores homosexuales querían abusar de los niños y reclutarlos. Milk respondía que las estadísticas recopiladas por la policía mostraban evidencias de que los pedófilos eran principalmente heterosexuales y rechazaba los argumentos de Briggs con chistes de una frase: «Si fuese verdad que los niños imitan a sus profesores, puedes estar seguro de que habría un montón más de monjas por ahí».[100]

La participación en las marchas del orgullo gay de Los Angeles y San Francisco aumentó considerablemente en el verano de 1978. Se estima que entre 250.000 a 375.000 asistieron a la Marcha del orgullo LGBT de San Francisco; los periódicos afirmaban que estos números eran debidos a John Briggs.[101] Los organizadores pidieron a los participantes que llevaran carteles que indicaran sus lugares de origen, para mostrar a las cámaras la distancia desde la que venía la gente a vivir al distrito de Castro. Milk participó en un coche descapotable que llevaba el cartel «Soy de Woodmere, N.Y».[102] Leyó una versión del llamado Hope Speech («Discurso de la esperanza»), que se convertiría en su discurso más famoso y que según el San Francisco Examiner «encendió a la multitud»:[101]

En este aniversario de Stonewall, pido a mis hermanos y hermanas gays un compromiso para luchar. Por ellos mismos, por su libertad, por su país [...] No conseguiremos nuestros derechos quedándonos callados en nuestros armarios [...] Saldremos del armario para luchar contra las mentiras, los mitos, las distorsiones. Salimos para decir la verdad sobre los gays, porque estoy cansado de la conspiración del silencio, así que voy a hablar sobre ello. Y quiero que tú hables sobre ello. Tienes que salir del armario. Díselo a tus padres, a tu familia.

Harvey Milk (1978)[103]

A pesar de perder varias batallas por los derechos de los gays a lo largo de los Estados Unidos ese año, Milk permanecía optimista, diciendo: «Incluso si los gays pierden estas iniciativas, la gente está aún empezando a aprender. Debido a Anita Bryant y al condado de Dade, todo el país ha aprendido sobre la homosexualidad en mayor medida que nunca antes. El primer paso es siempre la hostilidad y luego puedes sentarte y hablar sobre ello».[83]

Citando la posible violación de los derechos individuales, el antiguo gobernador de California Ronald Reagan se opuso a la proposición, al igual que el gobernador Jerry Brown y el presidente Jimmy Carter después de un discurso en Sacramento.[95] [104] La proposición perdió por más de un millón de votos, asombrando a los activistas gays en la noche de la elección. En San Francisco, el 75% votaron en contra.[104]

Lunes negro

El 10 de noviembre de 1978, diez meses después de tomar posesión del cargo, el supervisor White dimitió de su puesto en el gobierno de San Francisco, afirmando que su salario anual de 9.600 dólares no era suficiente para mantener a su familia.[105] Milk también había notado el pellizco de la disminución de ingresos, cuando Scott Smith y él se vieron forzados a cerrar Castro Camera un mes antes.[nota 16] A los pocos días, White solicitó de nuevo su puesto y el alcalde Moscone inicialmente aceptó.[106] [107] Sin embargo, tras estudiarlo con detenimiento —y con la intervención de otros supervisores— se convenció de que había que nombrar a alguien más en la línea de la diversidad étnica del distrito de White y las tendencias liberales de la Junta de Supervisores.[108] El 18 de noviembre estalló la noticia del asesinato del representante de California, Leo Ryan, que se encontraba en Jonestown (Guyana) para inspeccionar una remota comunidad construida por los miembros del Templo del Pueblo, quienes se habían trasladado allí desde San Francisco. Al día siguiente llegó la noticia del suicidio colectivo de los miembros del Templo del Pueblo. El horror fue en aumento cuando se supo que más de cuatrocientos residentes de Jonestown estaban muertos.[109] Dan White comentó a dos ayudantes que estaban trabajando para su reincorporación: «¿Lo han visto? Un día estoy en primera plana y al siguiente he desaparecido».[110] Poco después el número de muertos en Guyana alcanzó los 900.[111]

Moscone había planeado anunciar el sustituto de White unos días después, el 27 de noviembre de 1978.[112] Media hora antes de la conferencia de prensa, Dan White entró en el ayuntamiento por una ventana a nivel de la calle para evitar el detector de metales, y se dirigió a la oficina del alcalde Moscone. Testigos oyeron gritos entre White y Moscone y luego disparos. White disparó al alcalde una vez en el brazo y luego tres veces en la cabeza, después de que Moscone hubiera caído al piso.[113] White rápidamente caminó hasta su antigua oficina, recargando su revólver de fabricación exclusiva para policías con balas de punta hueca en el camino; interceptó a Harvey Milk y le pidió que entrase un momento. Dianne Feinstein oyó los disparos y llamó a la policía. Encontró a Milk tirado boca abajo en el suelo, con cinco disparos, incluyendo dos en la cabeza a corta distancia. Feinstein temblaba con tal violencia que necesitó apoyarse en el jefe de la policía tras identificar ambos cadáveres.[112] [nota 17] Fue ella quien lo anunció a la prensa: «Hoy San Francisco ha sufrido una doble tragedia de inmensas proporciones [...] Es mi deber informarles que han disparado al alcalde Moscone y al supervisor Milk, y han sido asesinados», y añadió tras ser interrumpida por gritos de incredulidad, «y el sospechoso es el supervisor Dan White».[95][112] Milk tenía 48 años, Moscone 49.

En menos de una hora, White llamó a su esposa desde un restaurante cercano; se reunieron en una iglesia y ella lo acompañó a entregarse a la policía. Muchos de los residentes dejaron flores en las escaleras del ayuntamiento. Esa noche, una multitud se reunió de forma espontánea en la calle Castro y se desplazó hacia el ayuntamiento en una procesión de velas. Su número se estimó entre las 25.000 y 40.000 personas, ocupando el ancho de la calle Market y una longitud de 24 kilómetros desde la calle Castro. Al día siguiente, los cuerpos de Moscone y Milk fueron llevados a la rotonda del ayuntamiento, donde se les dio el último adiós.[107] Seis mil personas asistieron a la misa ofrecida para el alcalde Moscone en la Catedral de St. Mary. Para Milk se realizaron dos ceremonias: una pequeña en el templo Emmanu-El y otra estrepitosa en el Ópera House.[114]

«Una ciudad en agonía»

El alcalde Moscone había aumentado la seguridad en el ayuntamiento poco antes, como consecuencia de los suicidios de Jonestown. Después que los supervivientes de Guyana relataron los ejercicios de preparación para el suicidio, llamados por Jones White Nights («Noches blancas»),[115] rumores sobre el asesinato de Moscone y Milk fueron impulsados por la coincidencia del apellido de Dan White con el nombre dado a los preparativos. Un asombrado fiscal del distrito se refirió a los asesinatos, tan cercanos a las noticias de Jonestown, como «incomprensibles», pero negó cualquier relación.[107] El gobernador Jerry Brown ordenó colocar las banderas a media asta y llamó a Milk un «supervisor trabajador y dedicado, un líder de la comunidad gay de San Francisco, que cumplió la promesa de representar a todos sus constituyentes».[116] El presidente Jimmy Carter expresó su conmoción por ambos asesinatos y envió sus condolencias. El portavoz de la asamblea de California, Leo McCarthy, la calificó como «una tragedia demente».[116] «Una ciudad en agonía» daba como titular el San Francisco Examiner el día después de los crímenes; dentro del periódico los artículos sobre los asesinatos, bajo el titular «Lunes negro», fueron publicados junto a las últimas noticias de los cuerpos que estaban siendo devueltos a casa desde Guyana. Un editorial describía a San Francisco como «una ciudad con más tristeza y desesperación en su corazón de lo que cualquier ciudad debería soportar» y seguía preguntándose cómo podían ocurrir tales tragedias, particularmente a «hombres de tal calidez humana, visión y grandes energías». Un análisis de los meses que siguieron a los asesinatos consideraron 1978 y 1979 como «los años emocionalmente más devastadores en la fabulosamente movida historia de San Francisco».[117] [118]

«Sobre la placa que cubre las cenizas de Milk se puede leer: La tienda de fotos y sede central de la campaña de Milk en el número 575 de la calle Castro y su apartamento en el piso de arriba eran centros de activismo comunitario para una amplia gama de asuntos de derechos humanos, de medio ambiente, laborales y del vecindario. El duro trabajo de Harvey Milk y sus logros a favor de todos los habitantes de San Francisco le ganaron un gran respeto y apoyo. Su vida fue una inspiración a todas las personas comprometidas con la igualdad de oportunidades y el fin de la intolerancia».
Placa en memoria de Harvey Milk[119]

Dan White fue acusado de dos homicidios y detenido sin fianza, con posibilidad de ser castigado con la pena de muerte debido a que se había aprobado recientemente una proposición que permitía la pena de muerte o cadena perpetua a los asesinos de funcionarios públicos.[120] White, de 32 años y que había estado en el ejército durante la Guerra de Vietnam, había defendido una rígida plataforma anticrimen en su distrito. Sus colegas hablaban de él como un muchacho típicamente americano de alto rendimiento, un all-American boy.[108] Recibiría la semana siguiente un premio por haber rescatado una mujer y un niño de un edificio de diecisiete plantas en llamas cuando era bombero en 1977. A pesar de que fue el único supervisor que votó en contra de la ordenanza por los derechos de gays, se le citó diciendo: «Respeto los derechos de todas las personas, incluyendo a los gays».[108] Milk y White se llevaban bien al principio. Uno de los ayudantes políticos de White —que era gay— recuerda que «Dan tenía más en común con Harvey de lo que tenía con cualquier otro en la Junta».[121]

White votó a favor del centro para gays mayores y de honrar el 25 aniversario de Phyllis Lyon y Del Martin y su trabajo pionero.[121] Sin embargo, tras la votación a favor de la institución para la salud mental en su distrito, se negó a hablar con Milk y sólo se comunicaba a través de uno de los ayudantes de éste. Otros de sus conocidos lo recuerdan como muy apasionado. «Era impulsivo [...] Era extremadamente competitivo, de forma obsesiva [...] Creo que no podía aceptar la derrota», comentó el asistente del jefe de bomberos a los periodistas.[122] Su primer director de campaña lo abandonó a mitad de la misma y dijo a los periodistas que White era un egoísta y que estaba claro que era antigay, a pesar de negarlo frente a la prensa.[123] Los compañeros y partidarios de White lo describían como «un hombre con un temperamento pugilístico y una impresionante capacidad para alimentar el rencor».[123] El ayudante que realizaba la comunicación entre él y Milk recordaba: «Hablándole, me di cuenta de que veía a Harvey Milk y George Moscone como representantes de todo aquello que estaba mal en el mundo».[124]

Cuando los amigos de Milk fueron a buscar un traje para el sepelio en su armario, se dieron cuenta de cuanto le había afectado la disminución de ingresos como supervisor. Toda su ropa estaba cayéndose a trozos; todos sus calcetines tenían agujeros.[125] Milk fue incinerado y sus cenizas fueron esparcidas, la mayoría en la bahía de San Francisco, por sus más íntimos amigos. Algunas porciones fueron encapsuladas y enterradas bajo la acera delante del número 575 de la calle Castro, donde había estado Castro Camera. Harry Britt, una de las cuatro personas que Milk había nombrado en su cinta como un reemplazo aceptable en caso de ser asesinado, fue elegido por la alcaldesa en funciones, Dianne Feinstein.[126]

Juicio

El arresto de Dan White y su juicio causaron sensación e ilustraron las severas tensiones existentes entre la población liberal y la policía local. Los policías de San Francisco eran en su mayoría descendientes de irlandeses de clase trabajadora a los que disgustaba la creciente cantidad de gays inmigrantes, así como la dirección liberal del gobierno de ciudad. Después de que White se entregase y confesase, estuvo sentado en su celda, mientras sus antiguos colegas contaban chistes sobre Harvey Milk; algunos policías llevaban en público camisetas con «Liberen a Dan White» el día después de los asesinatos.[127] Un policía de San Francisco comentó más tarde: «Cuanto más observaba lo que estaba pasando en la cárcel, menos veía lo que hizo Dan White como el acto de un individuo y comenzaba a verlo como un acto político en un movimiento político»[128] White no mostró ningún remordimiento por sus acciones y sólo exhibió vulnerabilidad durante una llamada de ocho minutos a su madre desde la cárcel.[129]

El jurado elegido para el juicio de White eran personas blancas de clase media de San Francisco, en su mayoría católicos; gays y minorías étnicas no fueron tomados en cuenta.[130] El jurado tenía claras simpatías por el acusado; algunos de los miembros lloraron cuando oyeron la grabación de la confesión llorosa de White, al final de la cual el interrogador le da gracias por su sinceridad.[131] El abogado defensor de White, Doug Schmidt, argumentó que éste no era responsable por sus acciones, empleando la defensa conocida como responsabilidad disminuida: «Buena gente, gente de bien, con antecedentes limpios, simplemente no matan a personas a sangre fría».[132] Schmidt intentó probar que el estado mental angustiado de White era resultado de la manipulación de los políticos del ayuntamiento, quienes lo habían decepcionado y frustrado de forma consistente, prometiéndole finalmente devolverle su puesto para negárselo de nuevo. Schmidt argumentó que el estado de deterioro mental fue manifestado y agravado por el atracón de comida basura que White se había dado la noche anterior a los asesinatos, pues era bien conocido que era cuidadoso con la alimentación sana.[133] Los periódicos del área de San Francisco enseguida la denominaron como la «defensa twinkie».[nota 18] White fue declarado inocente de los asesinatos el 21 de mayo de 1979, pero culpable de homicidio sin premeditación de las dos víctimas y sentenciado a siete años y dos tercios. Con la sentencia reducida por buena conducta y abono de la prisión preventiva, sería liberado a los cinco años.[134] Lloró cuando oyó el veredicto.[135]

White Night Riots


Manifestantes en frente del ayuntamiento de San Francisco, el 21 de mayo de 1979, en reacción por el veredicto de homicidio sin premeditación para Dan White.

La alcaldesa en funciones Dianne Feinstein, la supervisora Carol Ruth Silver y el sucesor de Milk, Harry Britt, condenaron la decisión del jurado. Cuando se hizo el anuncio a través de la radio de la policía local, alguien cantó «Danny Boy».[136] Una masa de personas se dirigió desde el distrito de Castro hacia el ayuntamiento, cantando «venguen a Harvey Milk» y «se ha salido con la suya a pesar del asesinato».[95] [137] Los disturbios se intensificaron rápidamente cuando los manifestantes comenzaron a lanzar piedras sobre las puertas principales del edificio. Los amigos de Milk y sus ayudantes intentaron parar la destrucción, pero la turba de más de 3.000 personas los ignoró e incendió coches de policía. Introdujeron un dispensador de periódicos ardiendo por las puertas rotas del ayuntamiento y luego aplaudieron según iban creciendo las llamas.[138] Uno de los manifestantes respondió a un periodista que le preguntaba por qué estaban destruyendo parte de la ciudad: «Sólo dígale a la gente que comimos demasiados twinkies. Esa es la razón por la que esto está pasando».[69] El jefe de la policía ordenó a sus oficiales no tomar represalias, pero sí mantenerse en sus puestos.[137] Los White Night Riots («disturbios de la noche de White» o «de la noche blanca»), como se han llegado a conocer, duraron varias horas.

Más tarde, esa noche, varios coches de policía llenos de oficiales con armadura antidisturbios llegaron al bar Elephant Walk de la calle Castro. El protegido de Milk, Cleve Jones, y un periodista del San Francisco Chronicle, Warren Hinckle, observaron cuando los policías tomaron por asalto el bar y comenzaron a maltratar a clientes al azar. Tras quince minutos de tumulto, abandonaron el bar y golpearon a los viandantes.[18] [139] El jefe de la policía finalmente ordenó a los oficiales que saliesen del barrio. Por la mañana, 61 policías y 100 manifestantes y residentes gay de Castro habían sido hospitalizados.[140] Los daños al ayuntamiento, coches de policía y el bar Elephant Walk superaron el millón de dólares.

Tras el veredicto, el fiscal del distrito se hubo de enfrentar a una furiosa comunidad gay para explicar lo que había sucedido. El abogado acusador admitió haber sentido pena por White antes del juicio y cometer la negligencia de no preguntar al interrogador quién había grabado la confesión del acusado —que de hecho fue un amigo de infancia de White y entrenador de su equipo de sófbol en la policía—, ni sobre su sesgo y el apoyo que White obtuvo del departamento policial porque, según afirmó, no quería avergonzar al detective delante de su familia en el juzgado.[131] [141] El abogado acusador tampoco preguntó sobre el estado de ánimo de White, la falta de un historial de desequilibrio mental, ni trajo a colación la política municipal para sugerir que la venganza podría haber sido un motivo. La supervisora Carol Ruth Silver testificó en el último día del juicio que White y Milk no estaban en buenos términos. Sin embargo, fue ella quien se puso en contacto con el abogado de acusación e insistió en testificar. Fue el único testimonio que el jurado oyó sobre la tensa relación entre Milk y White.[142] El fiscal del distrito echó la culpa al jurado, cuyos miembros declararon que «se habían visto arrebatados por el aspecto emocional del juicio».[134]

Repercusiones

Los asesinatos de Milk y Moscone y el juicio de White cambiaron la política en la ciudad de San Francisco y el sistema legal de California. En 1980 San Francisco eliminó las elecciones de supervisores por distritos, temiendo que una Junta de Supervisores dividida a tal punto sería perjudicial para la ciudad y que ello hubiera sido un factor en los asesinatos. Un movimiento de base de los barrios tuvo éxito a mediados de la década de 1990 y la ciudad volvió al sistema de representación por barrios en 2000.[143] Como resultado del juicio de White, los votantes de California cambiaron la ley para reducir la probabilidad de absoluciones de acusados que sabían lo que estaba haciendo, pero afirmaban que su capacidad estaba disminuida.[133] La capacidad disminuida fue abolida como defensa frente a una acusación, pero las cortes permitieron evidencia de ella para tomar decisiones sobre el encarcelamiento, internamiento en un hospital psiquiátrico u otro tipo de castigo para un condenado.[144] La «defensa twinkie» entró en la mitología de Estados Unidos, popularmente descrita como el caso en el que un asesino escapa a la justicia porque se ha dado un atracón de comida basura, simplificando la falta de saber político de White, su relación con George Moscone y Harvey Milk y lo que el columnista del San Francisco Chronicle, Herb Caen, describió como el pandémico «desencanto —y me quedo corto— de los homosexuales» por la policía.[145]

Dan White estuvo en la cárcel poco más de cinco años por el asesinato doble de Moscone y Milk. El 22 de octubre de 1985, un año y medio después de su liberación, fue encontrado muerto dentro un coche en marcha en el garaje de su ex mujer. Tenía 39 años. Su abogado defensor dijo a los periodistas que White estaba abatido por la pérdida de su familia y la situación que había causado, añadiendo: «Este era un hombre enfermo».[146]

Legado Política

La carrera política de Milk se centró en hacer que el gobierno fuera más sensible a los individuos, en la liberación gay y en la importancia de los barrios para la ciudad. Al principio de cada campaña, un asunto diferente era añadido a su filosofía política.[147] Su campaña de 1973 se centró en el primer punto, ya que como dueño de un pequeño negocio en San Francisco —una ciudad dominada por las grandes corporaciones que habían sido cortejadas por el gobierno municipal— sus intereses fueron ignorados al no estar representados por una gran institución financiera. A pesar de que no escondía el hecho de que era gay, esto no se convirtió en su tema de campaña hasta las elecciones para la Asamblea Estatal de California en 1976, y no fue empleado de forma amplia hasta la carrera por el puesto de supervisor contra Rick Stokes, puesto que era una extensión de sus ideas sobre la libertad individual.[147]

Milk creía firmemente que los barrios promocionaban la unidad y la experiencia de pueblo, y que Castro debía proveer servicios a todos sus residentes. En este orden, se opuso al cierre de la escuela primaria. A pesar de que la mayoría de la gente de Castro no tenía hijos, Milk consideraba que su barrio debía tener el potencial de dar la bienvenida a cualquiera. Asimismo, dijo a sus ayudantes que se concentraran en arreglar los baches de las carreteras y alardeaba de que se habían colocado 50 señales de stop en el Distrito 5.[147] En respuesta a la mayor queja de los residentes de la ciudad sobre vivir en San Francisco —los excrementos de perro—, Milk consideró una prioridad emitir una ordenanza que obligara a los dueños de perros encargarse de las heces de sus mascotas. Randy Shilts comentó: «Se podría afirmar que Harvey era un socialista o de muchas otras ideologías, pero, en realidad, la filosofía política de Harvey nunca fue más compleja que el asunto de la mierda de perro: el gobierno debería resolver los problemas básicos de la gente».[148]

La estudiosa Karen Foss atribuyó el impacto de Milk sobre la política de San Francisco al hecho de que fuera distinto a todos los demás que habían tenido un cargo público en la ciudad. Escribió: «Milk resultaba una figura altamente energética y carismática, con un gusto por el teatro y nada que perder [...] Empleando la risa, la trascendencia, dándole la vuelta a los argumentos y su posición de interno/externo del orden establecido, Milk ayudó a crear un clima en el que el diálogo sobre los temas era posible. También proveyó los medios para integrar las voces dispares de sus diversos electores».[149] Milk había sido un orador entusiasta desde que comenzó a hacer campañas en 1973 y sus habilidades como orador continuaron mejorando después de convertirse en supervisor.[18] Su discurso más famoso es conocido como el Hope Speech («Discurso de la esperanza»), que se convirtió en un elemento básico a lo largo de su carrera. Comenzaba con la acusación de que los homosexuales reclutan a jóvenes influenciables para ser gays: «Mi nombre es Harvey Milk y quiero reclutarlos». Una versión del Hope Speech que dio poco antes de su muerte fue considerado por los que lo habían oído a menudo como el mejor y el cierre más efectivo:

Y los jóvenes gays de las Altoonas (Pennsylvania) y Richmond (Minnesota), que están saliendo del armario y oyen a Anita Bryant en la televisión y su historia, lo único que tienen es esperanza. Y tienes que darles esperanza. Esperanza por un mundo mejor, esperanza por un mañana mejor, esperanza por un lugar mejor al que ir si la presión en casa es demasiado grande. Esperanza de que todo irá bien. Sin esperanza, no sólo los gays, sino los negros, los ancianos, los disminuidos, los nosotros, todos los nuestros abandonarán. Y si ayudas elegir para el comité central y otros puestos más personas gays, eso da luz verde a todos aquellos que se sienten privados de derechos, una luz verde para seguir adelante. Significa esperanza para una nación que ha abandonado, porque si una persona gay lo hace, las puertas están abiertas para todos.

Harvey Milk[150] [nota 19]

Durante el último año de su vida, Milk recalcó la importancia de que los gays debían ser más visibles para ayudar al fin de la discriminación y la violencia contra ellos. A pesar de que Milk no había dicho a su madre que era homosexual antes de que ella muriera muchos años antes, en su grabación final en la que predecía su asesinato, instaba a los demás a que lo hiciesen:

No puedo evitar que nadie se enfade, o se enfurezca, o se frustre. Sólo puedo esperar que convertirán esa ira, frustración y furia en algo positivo, de forma que dos, tres, cuatrocientos, quinientos den un paso adelante, de forma que los médicos gays salgan del armario, los abogados gays, los jueces gays, los arquitectos gays [...] Espero que todo profesional gay diga «basta», dé un paso adelante y se lo diga a todo el mundo, lleve un cartel, deje que el mundo lo sepa. Quizás eso ayude.

Harvey Milk[83]

Sin embargo, el asesinato de Milk se ha unido inseparablemente con su eficacia política, en parte porque fue asesinado en el cenit de su popularidad. El historiador Neil Miller escribió: «Ningún líder gay americano contemporáneo ha alcanzado en vida la estatura que Milk consiguió en su muerte».[126] Su legado ha sido ambiguo. Randy Shilts concluye su biografía diciendo que el éxito de Milk, su asesinato y la inevitable injusticia del veredicto sobre White representaban la experiencia de todos los gays. La vida de Milk era «una metáfora de las experiencias homosexuales en Estados Unidos».[151] De acuerdo con Frances FitzGerald, la leyenda de Milk no ha podido mantenerse, ya que nadie parece haber podido tomar su lugar en los años después de su muerte: «Castro lo veía como un mártir, pero entendían su martirio como un fin más que como un principio. Él había muerto y con él gran parte del optimismo, el idealismo y la ambición de Castro al parecer también murieron. Castro no pudo encontrar a nadie más que lo sustituyera en sus afectos y posiblemente no querían a nadie».[152]

En el vigésimo aniversario de la muerte de Milk, el historiador John D'Emilio dijo: «El legado por el que creo que quería que lo recordásemos es la imperativa de vivir su propia vida en todo momento con integridad».[153] Por su carrera política tan corta, Cleve Jones atribuye más a su asesinato que a su vida: «Su asesinato y la respuesta a éste, han convertido en permanente e incuestionable la plena participación de gays y lesbianas en el proceso político».[153]

Tributos


Bandera gay ondeando en la plaza Harvey Milk en el barrio de Castro.

La ciudad de San Francisco ha homenajeado a Milk dando su nombre a diversos lugares.[nota 20]bandera gay, situada en la plaza Harvey Milk.[154] El San Francisco Gay Democratic ClubHarvey Milk Memorial Gay Democratic Club en 1978 y hacen alarde de ser la mayor organización demócrata de San Francisco.[62] En la ciudad de Nueva York, la Harvey Milk High School tiene un programa escolar para jóvenes en riesgo que se centra en las necesidades de estudiantes gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. Comenzó a funcionar bajo los auspicios del Hetrick-Martin Institute con sólo dos aulas en 1984, pero se ha expandido considerablemente desde entonces.[155] En el lugar en el que se cruzan las calles Market y Castro en San Francisco, ondea una enorme cambió su nombre por el de

El periodista independiente Randy Shilts completó una biografía de Milk en 1982 ─su primer libro─, titulada The Mayor of Castro Street («El alcalde de la calle Castro»). Shilts escribió el libro mientras no encontraba trabajo estable por ser una periodista abiertamente gay.[156] Un documental, con el título The Times of Harvey Milk, fue filmado tomando como base el libro en 1984, y ganó el Oscar al mejor documental largo al año siguiente.[157] El director Rob Epstein comentó más tarde por qué eligió la vida de Milk como tema: «En esa época, para aquellos de nosotros que vivíamos en San Francisco, se sintió como si la vida estuviera cambiando, que todos los ojos del mundo nos miraban, pero de hecho, la mayoría del mundo fuera de San Francisco no tenían ni idea. Realmente no fue más que una breve, provincial y localizada corriente de acontecimientos en la historia, que el alcalde y un supervisor fuesen asesinados en San Francisco. No hubo mucha reverberación».[158]

Una producción musical titulada The Harvey Milk Show se estrenó en 1991.[159] Harvey Milk, una ópera escrita por Stewart Wallace que «mitologiza a Milk como un símbolo del nacimiento del movimiento gay moderno», se presentó por primera vez en 1996.[160] El 28 de octubre de 2008 se estrenó en Estados Unidos la película Milk, una biopic que cuenta los últimos ocho años de la vida del político y activista gay. La función de estreno tuvo lugar en el Castro Theater.[161] Bajo la dirección de Gus Van Sant, con Sean Penn en el papel de Harvey Milk y Josh Brolin como Dan White, se rodó durante ocho semanas íntegramente en San Francisco, empleando a menudo extras que habían estado en el lugar de los hechos.[162] Obtuvo el Óscar al mejor guión original y el Óscar al mejor actor ─por la interpretación de Sean Penn─ y fue nominada a mejor película.[163]

Milk fue incluido en los «100 héroes e íconos del siglo XX» de Time como «un símbolo de lo que pueden conseguir los gays y los peligros a los que se enfrentan por hacerlo». A pesar de sus travesuras y sus ardides publicitarios «nadie entendía cómo su actuación pública podía afectar las vidas privadas mejor que el mismo Milk [...] sabía que la raíz de la situación de los gays era su invisibilidad».[164] The Advocate listó a Milk en la posición tres entre sus «40 héroes» del siglo XX, citando a Dianne Feinstein: «Su homosexualidad le daba una comprensión de las cicatrices que llevan todas las personas oprimidas. Creía que ningún sacrificio era demasiado grande por la causa de los derechos humanos».[165] Harry Britt resumió el impacto de Milk la tarde en que fue asesinado en 1978: «No importa lo que el mundo nos haya enseñado sobre nosotros mismos, podemos ser hermosos y podemos arreglar nuestra vida [...] Harvey era un profeta [...] vivió por una visión [...] Algo muy especial pasará en esta ciudad y llevará el nombre de Harvey Milk puesto.[166]


Mural de John Baden mostrando a Harvey Milk en el número 575 de la calle Castro, el antiguo local de Castro Camera. Desde la pistola a la izquierda se puede leer una cita de Milk: «Si una bala atraviesa mi cerebro, dejen que esa bala destruya las puertas de todos los armarios».

El presidente de los Estados Unidos, Barack H. Obama, otorgó, a título póstumo, a Harvey Milk la Medalla Presidencial de la Libertad, el máximo honor civil en este país, el 12 de agosto de 2009,[167] por su contribución al movimiento de los derechos civiles de los homosexuales, afirmando que Milk "luchó contra la discriminación con un coraje y una convicción visionarios". El sobrino de Milk, Stuart Milk, aceptó el premio en nombre de su tio.[168] El 25 de agosto de 2009, el gobernador Arnold Schwarzenegger y Maria Shriver anunciaron que Milk sería uno de las 13 nuevas admisiones en el Salón de la Fama de California, en la exhibición permanente del Museo de California. La admisión tendrá lugar el 1 de diciembre de 2009, en Sacramento.[169] El 12 de octubre de 2009, el gobernador Schwarzenegger aprobó la designación del 22 de mayo como el "Día de Harvey Milk", tras diversos intentos previos del congresista Mark Leno para conseguirlo.[170]

Notas

  1. En el original: «Glimpy Milk —and they say WOMEN are never at a loss for words». Glimpy (que en argot significa «tonto», «idiota» o «torpe») era el apodo de infancia de Milk, también llamado Glympy Milch («lechera», «que da leche») (Harvey Milk, NNDB.com Biography. Visitado el 27 de abril de 2009).
  2. En el original: «He was never thought of as a possible queer—that's what you called them then—he was a man's man».
  3. Milk dijo en numerosas ocasiones que fue licenciado de la armada por ser gay, pero Randy Shilts era escéptico ante esta afirmación, comentando: «El Harvey Milk de entonces no era un activista político y, de acuerdo con las evidencias disponibles, realizó el más típico acto de equilibrio entre la discreción y su impulso sexual». (p. 16) La estudiosa Karen Foss confirmó que su licenciamiento de la armada no tenía ninguna relación con su sexualidad y afirmó: «Mientras que la exageración era una táctica frecuente en las campañas, en el caso de Milk este tipo de añadidos servían para demostrar su voluntad de ser parte del sistema político mientras mantenía su distancia de él». (Véase la lista de citas de Queer Words, Queer Images, p. 21).
  4. En el original: «a front & each would not be in the way of the other».
  5. Entrapment: es el acto por el que un agente de la policía induce a una persona a cometer un delito que la persona no habría cometido —o lo habría hecho de forma muy improbable— en otro caso.
  6. Supervisor: un puesto similar al de concejal en los ayuntamientos de España.
  7. Gain alienó al Departamento de policía de San Francisco además por tomar parte en un baile escandaloso en 1977 llamado Hooker's Ball («Baile de las prostitutas»). La fiesta se descontroló y Gain tuvo que llamar refuerzos para controlar los excesos, pero se publicó una foto en los diarios en la que tenía una botella de champán en la mano y estaba al lado de la activista por los derechos de las prostitutas Margo St. James y la drag queen llamada «Wonder Whore» («Puta maravilla») (Weiss, p. 137–138).
  8. El caso de Sipple fue finalmente rechazado en 1984 en la corte de apelación de California. Sipple, que había sido herido en la cabeza en Vietnam, fue diagnosticado con paranoiaesquizofrénica. Sin embargo, no le guardaba rencor a Milk y permaneció en contacto con él. El incidente atrajo tanta atención hacia él que más tarde, bebido, se arrepentiría de haber cogido la pistola de Moore. Finalmente, Sipple volvió a establecer contacto con su madre y su hermano, pero fue rechazado por su padre. Conservó la carta de Gerald Ford enmarcada en su apartamento hasta que murió de neumonía en 1989 ("Sorrow Trailed a Veteran Who Saved a President's Life", The Los Angeles Times [13 de febrero de 1989], p. 1).
  9. La relación de Milk con el Templo era similar a la de otros políticos en el norte de California. De acuerdo al San Francisco Examiner, Jones y sus feligreses eran una «potente fuerza política», ayudando en la elección de Moscone —que lo nombró parte de la Housing Authority—, del fiscal del distrito Jose Frietas y del sheriff Richard Hongisto (Jacobs, John [20 de noviembre de 1978]. "S.F.'s Leaders Recall Jones the Politician", The San Francisco Examiner, p. C). Aunque Milk habló en el Templo ("Another Day of Death", Time [11 de diciembre de 1978]) y defendió a Jones en una carta al presidente Jimmy Carter en 1978,(Coleman, Loren, 2004. The Copycat Effect, Simon & Schuster, p. 68), él y sus ayudantes desconfiaban profundamente de Jones. Cuando Milk se enteró de que Jones lo apoyaba tanto a él como a Art Agnos en 1976, le dijo a su amigo Michael Wong: «Pues que le jodan. Tomaré sus trabajadores, pero ese es el juego que juega Jim Jones» (Shilts, p. 139).
  10. En el original: «a downer... You talk about how you're gonna throw the bums out, but how are you gonna fix things —other than beat me? You shouldn't leave your audience on a down».
  11. Bryant aceptó una entrevista con la revista Playboy, en la que era citada diciendo que la ordenanza «habría convertido en obligatorio que homosexuales ostentosos fueran contratados tanto en las escuelas públicas como en las parroquiales [...] Si son una minoría legítima, también lo son los que se muerden las uñas, los que hacen dieta, los gordos, los bajos y los asesinos» ("Playboy Interview: Anita Bryant", Playboy [mayo de 1978], p. 73–96, 232–250). Bryant a menudo cantaba el «The battle hymn of the republic» («El himno de batalla de la República») cuando hablaba durante la campaña, llamaba a los homosexuales «basura humana» y atribuía la sequía en California a los pecados de los gays (Clendinen, p. 306). Según se iba acercando el referéndum, un senador estatal de Florida leyó el Levítico frente al senado y el gobernador se expresó en contra de la ordenanza (Duberman, p. 320).
  12. Dos políticos homosexuales ya ocupaban puestos electos: la lesbiana representante del estado de Massachusetts Elaine Noble y el senador por Minnesota Allan Spear, quienes habían revelado su homosexualidad después de haber sido elegidos y ganaron reelecciones posteriormente.
  13. Harvey habló del Silly Hall, juego de palabras entre City Hall («ayuntamiento») y sillycity. («tonto»), de pronunciación similar a
  14. Pooper, «el que hace caca»; scooper, «el que recoge».
  15. En el original: In their numerous debates, which toward the end had been honed to quick back-and-forth banter [...].
  16. A pesar de los esfuerzos económicos de White, este había votado poco antes en contra de subir el sueldo a los supervisores, lo que le habría dado un sueldo de 24.000 dólares anuales (Cone, Russ [14 de noviembre de 1978]. "Increase in City Supervisors' Pay Is Proposed Again", The San Francisco Examiner, p. 4). Feinstein notó las estrecheces económicas de White y le recomendó a unos promotores comerciales el Pier 39, cerca de Fisherman's Wharf, donde él y su mujer abrieron un restaurante llamado The Hot Potato (Weiss, p. 143–146). El aburguesamiento del distrito de Castro era evidente hacia finales de la década de 1970. En sus quejas públicas sobre los «chupasangres» promotores inmobiliarios, Milk empleaba a su casero —que era gay— como ejemplo. Sin sentido del humor, el casero triplicó el alquiler de la tienda y del apartamento de arriba, en que vivía Milk (Shilts, p. 227–228).
  17. A pesar de que era conocido que Feinstein llevaba una pistola en su bolso, se convirtió en una defensora del control de armas. En 1994, la senadora Feinstein intercambió algunas palabras con el senador por Idaho y miembro de la Asociación Nacional del Rifle Larry Craig, quien había sugerido en un debate sobre la prohibición de armas de asalto que «la gentil dama de California» debería tener «un poco más de familiaridad con las armas de fuego y sus características mortales». Feinstein recordó a Craig que de hecho tenía experiencia con los resultados de las armas de fuego, conseguida cuando metió su dedo en un agujero de bala en el cuello de Milk mientras estaba buscando su pulso (Faye, Fiore [24 de abril de 1995]. "Rematch on Weapons Ban Takes Shape in Congress Arms: Feinstein prepares to defend the prohibition on assault guns as GOP musters forces to repeal it", The Los Angeles Times, pg. 3).
  18. Un twinkie es un dulce elaborado de una masa esponjosa rellena de crema en su interior.
  19. Original en inglés: «And the young gay people in the Altoona, Pennsylvanias and the Richmond, Minnesotas who are coming out and hear Anita Bryant in television and her story. The only thing they have to look forward to is hope. And you have to give them hope. Hope for a better world, hope for a better tomorrow, hope for a better place to come to if the pressures at home are too great. Hope that all will be all right. Without hope, not only gays, but the blacks, the seniors, the handicapped, the us'es, the us'es will give up. And if you help elect to the central committee and other offices, more gay people, that gives a green light to all who feel disenfranchised, a green light to move forward. It means hope to a nation that has given up, because if a gay person makes it, the doors are open to everyone».
  20. El centro de artes recreativas Harvey Milk Recreational Arts Center es la central de los programas de teatro y actuación para la juventud local (Duboce Park and Harvey Milk Recreational Arts Center, San Francisco Neighborhood Parks Council, 2008. Visitado en 7 de septiembre de 2008). La escuela primaria Douglass en el distrito de Castro fue renombrada Harvey Milk Civil Rights Academy en 1996 (Harvey Milk Civil Rights Academy: Our History, página web de la Harvey Milk Civil Rights Academy. Visitado el 8 de septiembre de 2008) y la sección en el valle de Eureka de la Biblioteca pública de San Francisco también obtuvo el nombre en 1981. Está situada en el número 1 de la plaza José Sarria, que lleva el nombre del primer hombre abiertamente gay que se presentó a unas elecciones en los Estados Unidos (Eureka Valley Branch Closing for Renovation March 1, página web de la librería pública de San Francisco [8 de febrero de 2008]. Visitado el 25 de septiembre de 2008). En lo que habría sido el 78 cumpleaños de Milk, un busto suyo fue descubierto en el ayuntamiento de San Francisco, en la parte superior de la gran escalera (Buchanan, Wyatt (22 de mayo de 2008) "S.F. prepares to unveil bust of Harvey Milk", San Francisco Chronicle. Visitado el 8 de septiembre de 2008). En mayo de 2008, la Asamblea Estatal de California votó a favor de marcar el cumpleaños de Milk en un gesto propuesto por Mark Leno, que dijo «espero que la fecha recordará a Milk y motivará a que las personas aprendan sobre él y celebren su legado» ("Calif. Assembly passes bill marking Harvey Milk's birthday", The San Francisco Chronicle [19 de mayo de 2008]. Visitado el 8 de septiembre de 2008). Sin embargo, el gobernador Arnold Schwarzenegger, vetó la moción, afirmando que «las contribuciones de Milk deben seguir siendo reconocidas a nivel local» (California governor vetoes Harvey Milk bill Associated Press [30 de septiembre de 2008]. Visitado el 1 de octubre de 2008).

George Richard Moscone
George Moscone

8 de enero de 197627 de noviembre de 1978
Precedido por Joseph Alioto
Sucedido por Dianne Feinstein

Datos personales
Nacimiento 24 de noviembre de 1929
Bandera de los Estados Unidos San Francisco, California
Fallecimiento 27 de noviembre de 1978 (49 años) [1]
San Francisco, California
Partido Partido Demócrata
Cónyuge Gina Bodanza
Hijos Jenifer, Rebecca, Christopher y Jonathan
Profesión Abogado
Religión Católico
[1] por asesinato

George Richard Moscone (San Francisco, 24 de noviembre de 1929 - San Francisco, 27 de noviembre de 1978) fue un político estadounidense, alcalde de la ciudad de San Francisco hasta su asesinato junto con el concejal Harvey Milk, a manos del también concejal Dan White.

Lunes negro [editar]

El 10 de noviembre de 1978, diez meses después de tomar posesión del cargo, el concejal Dan White dimitió de su puesto en el gobierno de San Francisco, afirmando que su salario anual de 9.600 dólares no era suficiente para mantener a su familia.[1] A los pocos días, White solicitó de nuevo su puesto y el alcalde George Moscone inicialmente aceptó.[2] [3] Sin embargo, tras estudiarlo con detenimiento —y con la intervención de otros concejales— se convenció de que había que nombrar a alguien más en la línea de la diversidad étnica del distrito de White y las tendencias liberales de la Junta de Supervisores.[4] El 18 de noviembre estalló la noticia del asesinato del representante de California, Leo Ryan, que se encontraba en Jonestown (Guyana) para inspeccionar una remota comunidad construida por los miembros del Templo del Pueblo, quienes se habían trasladado allí desde San Francisco. Al día siguiente llegó la noticia del suicidio colectivo de los miembros del Templo del Pueblo. El horror fue en aumento cuando se supo que más de cuatrocientos residentes de Jonestown estaban muertos.[5] Dan White comentó a dos ayudantes que estaban trabajando para su reincorporación: «¿Lo han visto? Un día estoy en primera plana y al siguiente he desaparecido».[6] Poco después el número de muertos en Guyana alcanzó los 900.[7]

Moscone había planeado anunciar el sustituto de White unos días después, el 27 de noviembre de 1978.[8] Media hora antes de la conferencia de prensa, Dan White entró en el ayuntamiento por una ventana a nivel de la calle para evitar el detector de metales, y se dirigió a la oficina del alcalde Moscone. Testigos oyeron gritos entre White y Moscone y luego disparos. White disparó al alcalde una vez en el brazo y luego tres veces en la cabeza, después de que Moscone hubiera caído al suelo.[9] White rápidamente caminó hasta su antigua oficina, recargando su revólver de fabricación exclusiva para policías por el camino; interceptó a Harvey Milk y le pidió que entrase un momento. Dianne Feinstein oyó los disparos y llamó a la policía. Encontró a Milk tirado boca abajo en el suelo, con cinco disparos, incluyendo dos en la cabeza a corta distancia. Feinstein temblaba con tal violencia que necesitó apoyarse en el jefe de la policía tras identificar a ambos cadáveres. Y fue ella quien lo anunció a la prensa: «Hoy San Francisco ha sufrido una doble tragedia de inmensas proporciones [...] Es mi deber informarles que han disparado al alcalde Moscone y al concejal Milk, y han sido asesinados», y añadió tras ser interrumpida por gritos de incredulidad, «y el sospechoso es el concejal Dan White».[8] Milk tenía 48 años, Moscone 49.

En menos de una hora, White llamó a su esposa desde un restaurante cercano; se reunieron en una iglesia y ella lo acompañó a entregarse a la policía. Muchos de los residentes dejaron flores en las escaleras del ayuntamiento. Esa noche, una multitud se reunió de forma espontánea en la calle Castro y se desplazó hacia el ayuntamiento en una procesión de velas. Su número se estimó entre las 25.000 y 40.000 personas, ocupando el ancho de la calle Market y una longitud de 24 kilómetros desde la calle Castro. Al día siguiente, los cuerpos de Moscone y Milk fueron llevados a la explanada del ayuntamiento, donde se les dio el último adiós.[3] Seis mil personas asistieron a la misa ofrecida para el alcalde Moscone en la Catedral de St. Mary.

Referencias [editar]

  1. "Mayor Hunts a Successor for White", The San Francisco Examiner, (11 de noviembre de 1978), p. 1.
  2. Cone, Russ (16 de noviembre de 1978). "White Changes Mind—Wants Job Back", The San Francisco Examiner, p. 1.
  3. a b Ledbetter, Les (29 de noviembre de 1978). "2 Deaths Mourned by San Franciscans", The New York Times, p. 1.
  4. "Another Day of Death", Time, 11 de diciembre de 1978. Visitado el 6 de septiembre de 2008.
  5. Downie Jr., Leonard (22 de noviembre de 1978). "Bodies in Guyana Cause Confusion; Confusion Mounts Over Bodies at Guyana Cult Site; Many Missing in Jungle", The Washington Post, p. A1.
  6. Weiss, p. 218.
  7. Barbash, Fred (25 de noviembre de 1978). "Tragedy Numbs Survivors' Emotions; 370 More Bodies found at Cult Camp in Guyana; A Week of Tragedy in Guyana Dulls Survivors' Emotions", The Washington Post, p. A1.
  8. a b Flintwick, James (28 de noviembre de 1978). "Aide: White 'A Wild Man'", The San Francisco Examiner, p. 1.
  9. Turner, Wallace (28 de noviembre de 1978). "Suspect Sought Job", The New York Times, p. 1.
Fuente: Wikipedia

LIBERTAD SINDICAL & DERECHOS DEL TRABAJADOR

El fallo de la Corte que acota el monopolio de los gremios repercutió en la OIT

Por Adrián Ventura
Especial para lanacion.com

La Corte cuestionó todo el modelo sindical argentino, un modelo de sindicato único. El Gobierno ya no puede hacerse el distraído. La sentencia es una respuesta a los reclamos de la OIT y, además, tuvo muy buena repercusión entre algunos funcionarios de Ginebra", dice Mario Ackerman, jurista argentino que es uno de los 16 miembros de la Comisión de Expertos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Ayer, la Corte Suprema, en el caso ATE contra Ministerio de Trabajo, declaró inconstitucional el artículo 41, inciso a, de la ley 23.551, y dispuso que, de ahora en más, para ser delegado de los trabajadores, el delegado no tiene necesariamente que estar afiliado a un sindicato con personería gremial.

El fallo de la Corte, que cita numerosas normas internacionales, tuvo inmediata repercusión entre juristas de la OIT, porque este organismo había formulado en los últimos años ocho observaciones a la Argentina. La última fue hecha en junio último, durante la última reunión de la Comisión de Expertos.

Explica Ackerman que entre las violaciones del Convenio 87, sobre libertad sindical, la OIT reclama que la Argentina modifique la ley sindical para que permita la libre formación de sindicatos de empresas; que los sindicatos simplemente inscriptos tengan derechos sindicales, como protección de sus dirigentes, retención de las cuotas por el empleador y exenciones impositivas.

El fallo que ayer dictó la Corte es un primer paso en esa dirección y todavía está lejos de llegarse a esa meta.

Pero la sentencia es más importante de lo que parece: "La Corte no sólo invalidó las restricciones para ser delegado gremial, sino que cuestionó, principalmente, todo el modelo sindical argentino, al que directamente calificó de monopólico".


EL CONFLICTO SOCIAL

El debate por la libertad sindical: ¿gremios abiertos o "unicato"?

Los conflictos en el subte y en Kraft enfrentan a delegados de izquierda con la estructura del sindicalismo peronista. Y amplifican el histórico reclamo de la CTA en favor de la personería.

"Kraft y el subte,casos aislados", Juan Carlos schmidt CGT
¿Ustedes tenían previsto hacer el frustrado acto del 20 de noviembre para defender el modelo sindical, como había señalado el adjunto de la CGT, Juan Belén?
Nosotros cuando hablamos de defender la institucionalidad no dejamos afuera la idea de defender nuestro modelo sindical. Y el objetivo del acto era para defender al Gobierno y a las instituciones en su conjunto. Pero esto no es una defensa cerrada del modelo sindical, porque eso es hacernos discutir sobre una falsa polémica. El motivo central del acto era otro.
¿Qué apreciación tiene sobre la emergencia de comisiones internas y agrupaciones que piden su representación gremial por no estar contenidas con los gremios de la CGT?
No es una cuestión novedosa en la historia sindical. Hubo otra etapa de los gremios que atravesaron circunstancias parecidas. Yo considero que esto requiere más de una evaluación y en cada caso y situación puntual. No creo como se menciona que los casos como el del subte sea una discusión generalizada al interior de las 1800 sindicatos que tienen personería gremial. Seríamos exagerados si pensáramos eso.
¿Es decir que subtes o Kraft son hechos aislados?
Son casos puntuales.
¿Les preocupa concretamente la posibilidad de que el Gobierno modifique el modelo sindical, cuyo fundamento podría ser el fallo de la Corte Suprema en noviembre de 2008?
Todo lo que tenga que ver con el debilitamiento de los sindicatos nos preocupa. Pero lo que estamos viendo son casos puntuales que se tendrán que dirimir. Desde la CGT no vemos algo general que nos alarme.

¿Cómo evalúa el rol y el crecimiento de la CTA?
La CTA no tiene mucho más de lo que apareció en los medios. Y ya tienen un reconocimiento para entrar al Consejo del Salario en la cual antes estaba solo la CGT, y obtuvieron un reconocimiento en la OIT en el plano internacional. Por eso creo que se carga injustamente contra los avances que obtuvieron, en el cual la propia CGT contribuyó al igual que el ministerio de Trabajo.
Hugo Moyano dijo está semana que tenía buena relación con Hugo Yasky, su par de la CTA...
No hay nada de que sorprenderse. Le repito que la propia CGT fue la que contribuyó para que la CTA gane lugar en el espacio de la discusión como en el Consejo del Salario. Que nosotros defendamos la institucionalidad, no significa enfrentarnos con nadie.


"Se vive una situación anacrónica", FABIO BASTEIRO CTA


¿Qué evaluación hace del debate en torno al modelo sindical que se dio esta semana?
Tanto el gobierno, la CGT y los grupos económicos están muy preocupados y nerviosos porque no se puede seguir obturando la necesidad y el derecho de los trabajadores a decidir por sí mismo cómo organizarse. Esta situación anacrónica que vive Argentina que fue condenada por la OIT y ratificado por la Corte Suprema los pone tensos y ahí comienzan a cometerse hechos que van de los errores a los horrores como la violencia, el macartismo y el autoritarismo. Creo que es un momento para que reflexionen y asuman que los trabajadores tenemos el derecho de cómo organizarnos y dónde. Y recomiendo a los dirigentes de la CGT que vean que los trabajadores con este modelo sindical son más explotados, más despedidos y más precarizados.
¿Los procesos que se dieron estos meses como Kraft y subtes son puntuales?
Hay más de 4500 organizaciones inscriptas en busca de personería jurídica y gremial, Esto no refiere a hechos aislado, esta es una decisión autónoma de cada agrupación. El tema del conflicto que se vive es un emergente cuando las estructuras de los sindicatos terminan siendo la polea de transmisión de políticas empresariales o son voceros de los propios gobiernos. Entonces los trabajadores buscan otro camino y otra forma de construcción.
¿Cómo evalúa el rol del Gobierno en este debate, teniendo en cuenta que un sector de la CTA es afín al kirchnerismo?
Creo que el Gobierno tiene que asumir que es momento de que haya una respuesta y no puede seguir vacilando. No puede tener más un discurso para el exterior de libertad sindical y en el propio país seguir ratificando criterios verticales. Hay que sincerar la discusión y actuar en consecuencia. Y Cristina Kirchner debe asumir que no hay que dar gestos, sino concretamente respuestas.
¿Al interior de la CTA están atravesando una dura interna con relación a la posición a seguir con el Gobierno?
La CTA tiene a su interior diferentes visiones como es natural y saludable. Tenemos todos el mismo concepto de libertad sindical desde que nacimos en 1991. La CTA se legitima por voto directo de afiliados y tiene en las 24 provincias organizaciones inscriptas. Pero se puede permitir el debate honesto, directo y horizontal. Eso lo debe aprender la CGT.

"No es tema de zurda o de derecha", ALBERTO PIANELLI, DELEGADO DEL SUBTE

¿Cómo evalúa el debate que se dio está semana entre la CGT y la CTA?
Me parece que el debate está un poco cruzado. Una cosa es lo que dice Belén, en lo cual evidentemente no coincidimos. Acá no es un problema de zurda o derecha, sino que el problema es de representación del trabajador, lo que me parece que se clarificó ayer con las declaraciones de Moyano sobre la CTA. Él asume que la CTA tiene derecho a pedir su reconocimiento. Creo que lo que está en juego, y el debate de fondo es si los sindicatos representan o no a sus trabajadores. Pero no es una pelea CGT contra CTA.
¿Considera que el caso de subtes y Kraft se enmarca en un proceso más amplio?
Creo que cuando una organización sindical no se preocupa por los intereses de los trabajadores, para que ellos puedan expresar sus necesidades se termina en situaciones como las nuestras. Y esto se puede ampliar.
¿Cómo impacta esto en el Gobierno?
El Gobierno esto lo conoce desde su inicio. Nosotros a los tres meses de asumir Kirchner estuvimos negociando en Trabajo enfrentados con la UTA. Los primeros años de ese gobierno estuvo plagado de comisiones internas que iban a negociar.
Pero en noviembre del año pasado hubo un fallo de la Corte Suprema sobre libertad sindical...
Para mi el fallo de la Corte es importante, pero es sólo un fallo y se enmarca en el hecho de que uno puede ser delegado sin estar afiliado al sindicato con personería. Pero cuando hay un conflicto con una nueva legislación nueva no se resuelve todo, aunque da más fundamentos para pelear.

DESCARGAR FALLO DESDE PAGINA COMISION GREMIAL INTERNA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES:

Principio de Libertad Sindical

Fallo Corte Suprema: "ATE c/ Ministerio de Trabajo s/ Ley de Asociaciones Sindicales"

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Fallo Corte111108
Fuente: Diario LA NACION & CLARIN,

'Nos damos la mano, pero por detrás...'

Buenos Aires, 19 nov (EFE).- El Senado de Argentina aprobó esta madrugada una reforma que elimina los delitos de calumnias e injurias del Código Penal del país, como reclamaba un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La reforma, que apunta a garantizar la libertad de expresión, fue aprobada por unanimidad y ahora sólo falta que sea promulgada por el Gobierno de Cristina Fernández, que la había propuesto en septiembre pasado.

"La finalidad y el eje central de esta reforma radica en adecuar la legislación a los parámetros internacionales y constitucionales de la libertad de expresión", afirmó el senador oficialista Rubén Marín.

La reforma elimina las calumnias e injurias como delito castigado con prisión, como reclamaba la CIDH al fallar en favor del periodista argentino Eduardo Kimel, quien había sido condenado por la publicación de un libro.

La reforma recibió la aprobación parlamentaria tras sucesivas polémicas entre el Gobierno y la prensa que llegaron a la crispación a mediados de octubre, cuando se aprobó y promulgó la nueva ley de Comunicación Audiovisual, que afecta los intereses de grandes grupos multimedia.

En 1995, Kimel fue condenado a un año de prisión en suspenso y al pago de una indemnización de 20.000 pesos (por entonces igual a dólares) como culpable de "injuria y calumnia" contra un juez al que el periodista mencionó en su libro "La masacre de San Patricio".

En mayo pasado, un fallo de la CIDH reclamó la anulación de la condena contra Kimel y que el Gobierno argentino reforme la figura penal de los delitos de calumnias e injurias "en un plazo razonable".

El libro publicado por Kimel en 1989 aborda el asesinato de tres sacerdotes palotinos y dos seminaristas durante la última dictadura militar argentina (1976-1983).

La causa contra el periodista se había iniciado después de la querella impulsada por Guillermo Rivarola, juez que estuvo a cargo la investigación del crimen entre 1976 y 1997.

La Cámara de Senadores aprobó anoche por unanimidad, y convirtió en ley, un proyecto venido de Diputados en revisión por el cual se elimina la figura de calumnias e injurias contra funcionarios públicos como delito penal.

Esta derogación va detrás del pedido de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que había advertido el año pasado a la Argentina que estos delitos, tal como están redactados, atentaban contra la libertad de expresión, ya que se podía castigar con penas de prisión a un periodista por lo que escribiera.

El presidente de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales, Rubén Marín, consideró que «la finalidad y el eje central de esta modificación radica en adecuar nuestra legislación a los parámetros internacionales y constitucionales de la libertad de expresión». «Ahora, el Estado argentino adecua su legislación a la Convención Interamericana para que no afecte la libertad de expresión», manifestó Marín.

Respiro para el periodismo: Despenalizan el delito de Calumnias e injurias
Por unanimidad el Senado convirtió en ley el proyecto que elimina los delitos contra el honor establecidos en el Código Penal argentino. En ningún caso configurarán delito de calumnia o injurias las expresiones referidas a asuntos de interés público". Ya no hay penas sino multas que van de 1500 pesos a 20 mil.

POR RICARDO MANGANO

PARANÁ (CDN)- La presidenta Cristina Fernández de Kirchner logró lo que nadie desde que volvió la democracia hace 26 años.

En 60 días logró que el Poder Legislativo aprobara la despenalización de los delitos de Calumnias e Injurias, una ley ampliamente reclamada por organismos de derechos humanos y periodistas.

El pasado 12 de Septiembre la presidente hizo el anuncio en el acto que se realizó en el ex edificio de la Esma con organismos latinoamericanos de Derechos Humanos.

"Prefiero mil millones de mentiras antes que ser la responsable de haber cerrado la boca de alguien", había enfatizado Cristina Kirchner.

Este miércoles 18/11, la Cámara Senadores aprobó por unanimidad el proyecto del Poder Ejecutivo que despenaliza los delitos contra el honor establecidos en el Título II del Código Penal Argentino.

El debate se extendió por pocos minutos. La norma dispone la adecuación de "los parámetros internacionales y constitucionales en términos de libertad de expresión".

El proyecto modifica varios artículos (del 109 al 117) de la Ley 11.179, en el Título II de Delitos contra el Honor.

La iniciativa plantea modificaciones fundamentalmente en los artículos 109 y 110 del Código Penal relacionados con las calumnias e injurias.

El primero reza que: "La calumnia o falsa imputación de un delito que dé lugar a la acción pública, será reprimida con prisión de uno a tres años". El Poder Ejecutivo busca que este artículo sea reformulado con la siguiente propuesta: "La calumnia o falsa imputación a una persona física determinada de la comisión de un delito concreto y circunstanciado que dé lugar a la acción pública, será reprimida con una multa de pesos tres mil a pesos treinta mil. En ningún caso configurarán delito de calumnia las expresiones referidas a asuntos de interés público o las que no sean asertivas".

Por su parte, el artículo 110 dice que "el que deshonrare a desacreditare a otro, será reprimido con multa de pesos mil quinientos a pesos noventa mil o prisión de un mes a un año". La propuesta de reforma expesa que "el que intencionalmente deshonrare o desacreditare a una persona física determinada será reprimido con una multa de pesos mil quinientos a pesos veinte mil. En ningún caso configurarán delito de injurias las expresiones referidas a asuntos de interés público o las que no sean asertivas. Tampoco configurarán delito de injurias los califactivos lesivos del honor cuando guardasen relación con un asunto de interés público".
El acusado de calumnia o injuria quedará exento de pena, si se retractara públicamente. La retractación no importará para el acusado la aceptación de su culpabilidad.

En el año 2000, el periodista Eduardo Kimel fue condenado s un año de prisión y sanciones patrimoniales, por criticar la actuación del juez Guillermo Rivarola en la investigación de la Masacre de San Patricio, en 1976. En 2008, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, le exigió al Estado argentino dejar sin efecto la condena, indemnizarlo, reconocer su responsabilidad en un acto público y "adecuar en un plazo razonable su derecho interno" a la Convención Americana de Derechos Humanos. Once meses después, sólo se cumplió la reparación económica.

Ahora, con este proyecto se quiere resaltar la importancia que deben merecer las opiniones y valoraciones críticas y la trascendencia que adquiere la libertad de expresión en toda sociedad democrática, como baluarte del Estado de Derecho.

FUENTE: Diario Clarín, La Nacion, Ambito Financiero & CDN.

'Recien Casados'

Poder Judicial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

“FREYRE ALEJANDRO CONTRA GCBA SOBRE AMPARO (ART. 14 CCABA)” , EXPTE: EXP 34292 / 0

Ciudad de Buenos Aires, 10 de noviembre de 2009.

Y VISTOS; CONSIDERANDO:

I. Que debido al amor y la admiración mutua que se profesan, y luego de cuatro años de vivir en pareja, los actores decidieron contraer matrimonio. Relatan que se conocieron en Mar del Plata, en marzo de 2005, en el marco de un encuentro en que actuaron como coordinadores. El 22 de abril de 2009 se presentaron ante el Registro Nacional de Estado Civil y Capacidad de las Personas de la calle Uriburu 1022, a fin de pedir una fecha para casarse. El Registro denegó su petición debido a que había un impedimento, ambos son hombres.

Entonces, Alejandro Freyre y José María Di Bello, con el patrocinio de la doctora Lorena Gutiérrez Villar, promovieron acción de amparo contra el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con el objeto de que se ordene a las autoridades correspondientes que se les permita contraer matrimonio y que se declare la inconstitucionalidad de los artículos 172, 188 y concordantes del Código Civil.

Alegaron que ni en la Constitución Nacional, ni en los tratados internacionales,

ni en la legislación vigente existe una definición de familia limitada a la unión entre un hombre y una mujer (v. fs. 10).

Destacaron que sólo pueden alegarse como motivos de oposición los establecidos en la ley, y que en el artículo 176 no se establece como impedimento que un hombre pueda contraer matrimonio con otro hombre (v. fs. 14).

Indicaron que la única norma del ordenamiento positivo nacional que exige en

forma manifiesta la diversidad de sexo de los contrayentes es el artículo 188 del Código Civil en cuanto establece que “[e]n el acto de celebración del matrimonio, el oficial público leerá a los futuros esposos los artículos 198, 199, y 200 de este Código, recibiendo de cada uno de ellos, uno

después del otro, la declaración de que quieren respectivamente tomarse por marido y mujer...”.

En síntesis, solicitaron que se declare la inconstitucionalidad de toda norma que les prohíba contraer matrimonio.

Fundaron su pretensión en derecho, doctrina y jurisprudencia, ofrecieron prueba e hicieron reserva del caso federal.

II. Que, a fs. 31/43 vta., el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires contestó la demanda. Sostuvo que la acción de amparo no era la vía apropiada, por cuanto no era el medio judicial más idóneo para dilucidar la cuestión.

Señaló que los actores no identificaron cuáles eran las concretas conductas u omisiones manifiestamente arbitrarias o ilegítimas del Gobierno supuestamente lesivas de sus derechos constitucionales.

Indicó que se limitaron a describir normativa legal, constitucional e internacional, sin expresar cuáles son, en la especie, las que se hallarían incumplidas o violadas por el Gobierno. En su criterio, la demanda resulta genérica, imprecisa y “no ajustada a la realidad” (v. fs. 33vta.).

Manifestó que debido a su alta complejidad, el tema traído a juicio requiere mayor amplitud de debate y prueba, y que la presentación de los actores carece de sustrato probatorio.

Sostuvo que la denegatoria a otorgar un turno para contraer matrimonio se basa en la imposibilidad jurídica generada por las normas que regulan el instituto.

Justificó la actuación de las autoridades del Registro afirmando que “el cumplimiento de una obligación legal por parte de la autoridad administrativa, no puede constituir como ilícito ningún acto (doctrina del art. 1071 del Código Civil)” (v. fs. 33vta.).

En consecuencia, aseveró: “La pretensión amparista parece desconocer que para

emitir un acto administrativo de cognición que constate o certifique un matrimonio entre personas del mismo sexo es menester que, previamente, la Administración decida la inaplicación de normas legales: los art. 172 y 188 del Código Civil (Ley 340 modificado por Ley 23.515)” (v. fs. 34vta.). Al respecto, afirmó que la Administración local carece de competencia para ejercer funciones

judiciales —a fin de declarar la inconstitucionalidad de ambos artículos—, y que tampoco puede decidir sobre materias que, atento lo prescripto por el artículo 75, inciso 12, de la Constitución Nacional, son de competencia exclusiva del Estado Nacional.

Indicó que si el Gobierno hubiera otorgado el turno solicitado, la falta de uno de los elementos formales —la diversidad de sexos— habría concluido en la inexistencia del matrimonio.

En su criterio, resulta notorio que la acción interpuesta procura utilizar al Poder Judicial para interferir en las potestades conferidas al Congreso Nacional y que la decisión de modificar el Código Civil es privativa y exclusiva del Poder Legislativo. De lo contrario, dijo, se afectaría el principio de división de poderes. Indicó que la pretensión de los actores se dirige a que el Poder Judicial fiscalice la oportunidad, merito y conveniencia de una decisión adoptada por el Congreso, en el marco de su competencia constitucional.

Informó que la oficial pública a cargo del Registro Civil de la calle Uriburu ofreció a los actores la alternativa de la unión civil (ley 1.004), régimen jurídico que les permitiría concretar la aspiración de formar una familia (v. fs. 38).

Señaló que para fundamentar la inconstitucionalidad de las normas cuestionadas es preciso que se acredite con veracidad comprobada el derecho o garantía constitucional cercenado. En su criterio, los actores no demostraron que las normas cuestionadas ocasionen lesión o daño a alguna garantía constitucional.

Manifestó que no existe discriminación alguna, puesto que los actores no han acreditado hallarse en la misma situación fáctica y jurídica que el resto de las personas que han decidido contraer matrimonio conforme a la legislación vigente. En su criterio, el principio de igualdad no requiere tratar a todos los individuos de igual manera, sino sólo a los iguales. Agregó que la igualdad garantizada por la Constitución es la igualdad ante la ley, por lo que la diversidad de circunstancias justifica los diversos tratamientos legales.

En su criterio, la discriminación alegada por los actores no resiste el menor análisis (v. fs.41).

Acusó a la parte actora de “deformar” la regulación normativa prevista en los pactos internacionales, porque si bien el Pacto de Derechos Civiles y Políticos garantiza la eliminación de todo tipo de discriminación y el derecho de hombres y mujeres a contraer matrimonio y formar una familia, esto no implica facultar a personas del mismo sexo a hacerlo (v. fs. 38/38vta.).

Concluyó que el planteo de inconstitucionalidad debía ser rechazado atento a que los actores no probaron que las disposiciones del Código Civil ¾por ellos impugnadas¾ afectasen el derecho a la igualdad o fueran discriminatorias.

III. Que teniendo en cuenta las afirmaciones de la demandada, parece menester recordar que el artículo 75, inciso 12, de la Constitución Nacional diferencia la atribución de dictar normas de derecho común y de derecho federal —a cargo del Congreso Nacional— de la atribución jurisdiccional para resolver conflictos sobre la primera de esas materias, a cargo de los estados locales. En concordancia con los artículos 5º, 116, 122 y 129 de la Constitución Nacional, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires se reservan la aplicación de la ley común por sus respectivos tribunales locales.

El artículo 116 de la Constitución Nacional no es más que un explícito refuerzo de la mencionada directriz, esencial de la forma federal que la Argentina adoptó para su gobierno, desde el momento en que la competencia de la Corte Suprema y los demás tribunales inferiores de la Nación se extiende al conocimiento y decisión de todas las Poder Judicial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires causas que versen sobre puntos regidos por las leyes nacionales, “con la reserva hecha en el inciso 12 del artículo 75”. Tal reserva fue introducida por la Convención de 1860, con el deliberado propósito de impedir que las provincias carecieran de jurisdicción en las materias a que dicha norma hace referencia. Luego de la reforma de 1994, la Ciudad de Buenos Aires goza de las mismas facultades jurisdiccionales inherentes al concepto jurídico de autonomía.

En ese sentido, la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires dispone en su artículo 106 asignar a su Poder Judicial “el conocimiento y decisión de todas las causas que versen sobre puntos regidos por esta Constitución, por los convenios que celebre la Ciudad, por los códigos de fondo y por las leyes y normas nacionales y locales...”.

Según la ley 189 “se considerarán autoridades administrativas de la Ciudad de Buenos Aires la administración pública centralizada, desconcentrada y descentralizada, los órganos legislativo y judicial de la Ciudad de Buenos Aires en ejercicio de la función administrativa y los entes públicos no estatales o privados en cuanto ejercen potestades públicas otorgadas por las leyes de la Ciudad” (art. 1º); y “Son causas contencioso administrativas a los efectos de este Código, todas aquellas en que una autoridad administrativa, legitimada para estar en juicio, sea parte, cualquiera que sea su fundamentación u origen, tanto en el ámbito del derecho público como del derecho privado. La competencia contencioso administrativa es de orden público” (art. 2º).

Recientemente el Superior Tribunal de la Ciudad, en voto de Ana María Conde, Luis Francisco Lozano y José Osvaldo Casás, en una sentencia referida al juzgamiento de delitos creados con posterioridad a la ley 24.588 (desarmado y venta de autopartes) recordó “la regla general según la cual asisten a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como propias, todas las facultades no delegadas a la Nación en el texto de la Constitución Nacional ni retenidas o conservadas por el gobierno federal”. Añadió que si bien pudo sostenerse en alguna oportunidad que los poderes del gobierno central habían sido delegados por las provincias por ser éstas históricamente preexistentes a la organización nacional, tal criterio puramente cronológico no se ve convalidado por el hecho cierto de que existen nueve (9) estados provinciales que adquirieron dicho estatus después de suscripto el Pacto Constitucional originario. Con ello, abandonado el criterio puramente cronológico, debe concluirse que las provincias y la Ciudad de Buenos Aires se encuentran en situación de igualdad, con equivalente representación en la instancia federal del Senado (ver voto en disidencia de Zaffaroni, en Fallos: 330:5279) y con la única restricción que puede derivarse, para la Ciudad de Buenos Aires, de ser asiento de los poderes federales.

Luego, de modo contundente, han afirmado que “desde una concepción de Estado basada en el principio de soberanía popular y en la forma republicana de gobierno, los estados locales delegantes no concurren a esa delegación con poderes reconocidos como propios en sentido estricto, sino como resultantes de un aporte de los individuos a quienes representan. Desde esta perspectiva, no caben dudas acerca de que el ‘pueblo’ —cuya soberanía constituye uno de los principios fundamentales de la CN y base de los poderes que ejercen las autoridades que establece— es tanto el que reside en las Provincias, como el que lo hace en la Ciudad de Buenos Aires. Negar facultades

propias de los estados locales a esta Ciudad importa negar la igualdad entre pares; esa igualdad que exige reconocer iguales gobiernos para personas iguales y con idénticos derechos a los de sus vecinos” (“Ministerio Público —Fiscalía ante la Cámara con competencia en lo Penal, Contravencional y de Faltas 1— s/ queja por recurso de inconstitucionalidad denegado en: Incidente de incompetencia en autos ‘NN s/ inf. art. 00 —presunta comisión de un delito—’”. Exp. 6397/09, del 27/08/09).

Tratándose en el caso de una acción de amparo interpuesta para cuestionar una decisión del Registro Civil de la Ciudad, de acuerdo al marco constitucional y legal detallado, resulta indudable la competencia del tribunal para resolver en el sub examine.

IV. Que respecto a la procedencia de la vía, si bien la acción de amparo no está destinada a reemplazar los medios ordinarios para la solución de controversias, su exclusión por la existencia de otros recursos no puede fundarse en una apreciación meramente ritual e insuficiente, ya que la institución tiene por objeto una efectiva protección de derechos más que una ordenación o resguardo de competencias (Fallos: 320:1339, 2711; 321:2823; 330:5201, entre otros).

En el caso, la defensa de la demandada vinculada con la improcedencia de la vía escogida no ha sido debidamente sustentada. Entonces, la acción de amparo resulta admisible atento a que su empleo no reduce las posibilidades de defensa de las partes en cuanto a la extensión de la discusión y de la prueba (Fallos: 320:1339 y 315:2386). Nótese que el Gobierno se limitó a proponer sólo un oficio al Registro Civil, el que fue ordenado y contestado, según las constancias del expediente (fs. 62 y 69).

En conclusión, los argumentos de orden fáctico y procesal esgrimidos no tienen entidad suficiente para dilatar el control de constitucionalidad que constituye la primera y principal misión de los tribunales (confr. arg. de Fallos: 318:1154; 323:2256).

V. Que una interpretación que llevara al extremo la no justiciabilidad de las decisiones del Congreso, por un lado anularía el diálogo de poderes que la propia

Constitución sustenta, mediante el cual cada uno de ellos encuentra, en su interrelación con los otros, la fuente de sus propios límites y una buena orientación general en las políticas de Estado, y por otro lado, podría producir el desamparo de los ciudadanos que pertenecen a minorías, al quedar sujetos a lo que decidieran mayorías circunstanciales (Fallos: 330:3160, voto de Lorenzetti, Fayt y Argibay).

Los ejemplos de errores históricos en que la mayoría ha decidido son evidentes y bastan para refutar la supuesta intromisión en la división de poderes. A tal efecto

alcanza con reflexionar sobre la legislación que, presumiendo de su carácter “universal”, negó durante décadas el derecho a voto de las mujeres en nuestro país.

La Corte Suprema ha subrayado el grave defecto de interpretación en que incurren los tribunales cuando en sus decisiones no otorgan trascendencia alguna a una condición de base para la sociedad democrática, cual es la coexistencia social pacífica. La preservación de ésta asegura el amparo de las valoraciones, creencias y estándares éticos compartidos por conjuntos de personas, aun minoritarios, cuya protección interesa a la comunidad para su convivencia armónica. La renuncia a dicha función traería aparejado el gravísimo riesgo de que sólo aquellas valoraciones y creencias de las que participa la mayoría de la sociedad encontraría resguardo, y al mismo tiempo, determinaría el desconocimiento de otros no menos legítimos intereses sostenidos por los restantes miembros de la comunidad, circunstancia ésta que sin lugar a dudas constituiría una seria amenaza al sistema democrático que la Nación ha adoptado (arts. 1 y 33, CN) (confr. Fallos: 329:5266).

VI. Que, sentado lo expuesto y frente a las posiciones enfrentadas de las partes acerca de si la denegación ocasiona o no un agravio constitucional, cabe examinar si la restricción al derecho a contraer matrimonio protegido por la legislación nacional y los pactos internacionales reconocidos por el artículo 75, inciso 22, de la Ley Suprema, a la luz de una hermenéutica constitucional de los textos normativos en juego, resulta legítima.

La medida estatal impugnada impide a los actores disfrutar de los derechos de que son titulares las parejas que acceden al matrimonio. Por ejemplo, ventajas tributarias a la pareja —y a sus miembros considerados individualmente—, derechos de herencia y pensiones, privilegios testimoniales, beneficios en políticas migratorias, capacidad de decidir por otro en situaciones de imposibilidad, entre muchas otras. Tales ventajas no resultan intrascendentes para quienes asumen como pareja un compromiso sexual, emocional y financiero con miras de estabilidad.

Por otro lado, las ventajas mencionadas pueden parecer poco significativas comparadas con la trascendencia pública que conlleva el matrimonio, la celebración del compromiso asumido y el respeto moral por la decisión de cada uno, incluso si los otros emplean un esquema ético distinto en sus propias vidas. En otras palabras, la solución del caso requiere dilucidar si la prohibición legal que impide a los actores contraer matrimonio —y por ende acceder a las ventajas mencionadas— resulta discriminatoria.

VII. Que la igualdad que garantiza el artículo 16 de la Constitución, tal como lo interpreta el representante del GCBA, no importa otra cosa que la prohibición de que se establezcan exenciones o privilegios que excluyan a uno de lo que se concede a otro en iguales circunstancias. Su formulación resumida suele expresarse en el adagio: “igualdad entre iguales”. Así entendido, este derecho estaría emancipado del principio de no discriminación, al dejar que el Estado determine la noción de igualdad que será fuente de derechos. Es decir, bajo el amparo de aquel principio se puede justificar la discriminación por origen racial, nacionalidad, por orientación o identidad sexual.

La garantía así entendida no resultó un obstáculo en el caso “Lanteri de Renshaw” (Fallos 154:289), resuelto en 1929, para avalar la legislación nacional electoral que no preveía el voto de las mujeres. En el caso se hizo referencia a las diferencias “naturales” entre hombres y mujeres que justificaban el trato diferencial.

Así, el texto constitucional que funda el derecho a la igualdad se mantuvo inalterable antes y después del voto femenino, en épocas en que la ley establecía diferentes categorías de hijos, e incluso durante la larga historia del matrimonio que organizaba la subordinación legal de las mujeres a los hombres.

Afirmó Petracchi que “es tarea de historiadores y sociólogos elucidar por qué un

texto como el art. 16 de la Constitución Nacional (Todos los habitantes son iguales ante la ley…) pudo coexistir durante largo tiempo con otras normas de inferior jerarquía que hoy parecen claramente discriminatorias contra la mujer. Así por ejemplo, el delito penal de adulterio era distinto según lo cometiera la esposa o el marido; se consideró que la mujer casada tenía incapacidad de hecho relativa; la esposa no podía ejercer el comercio si no contaba con autorización del marido o estaba separada de bienes; en el área del derecho público no se les reconocía a las mujeres el derecho a votar, etc. Las normas infraconstitucionales fueron cambiando y adecuándose progresivamente a los requerimientos igualitarios. El proceso adelantó con lentitud, porque eran fuertes las resistencias que presentaba una estructura social en la que florecía y medraba una impronta decididamente patriarcal”.

Y agregó que “la garantía de la igualdad no es una fórmula rígida e inmutable; tampoco es definible. Si pretendiéramos definirla, sólo podríamos ofrecer un retrato borroso de las convenciones sociales y las creencias vigentes en una época determinada”. En una clara definición Petracchi reconoció que “las desigualdades entre los seres humanos no son sólo jurídicas y económicas; también son sexuales” (Fallos 323:2659).

VIII. Que, sentado lo expuesto, puede afirmarse que el derecho a la igualdad supone previamente el derecho a ser quien se es, y la garantía de que el Estado sólo intervendrá para proteger esa existencia y para contradecir cualquier fuerza que intente cercenarla o regularla severamente. No se es igual en la medida de la ley sino ante ella, la ley no debe discriminar entre las diferencias de un habitante y otro, sino que debe tratar a cada uno con igual respeto en función de sus singularidades, sin necesidad de entenderlas o regularlas (ver, Eduardo Á. Russo, Derechos Humanos y Garantías, Eudeba, Buenos Aires, 2001; y, “Identidad y diferencia [reflexiones en torno a la libertad y la igualdad]”, en la Revista Jurídica Universidad Interamericana de Puerto Rico, volumen XXXVIII, sep. - dic. 2003, 1, págs. 127 a 135).

Sobre el particular la Sala II de la Cámara del fuero ha afirmado que: “El reconocimiento jurídico de la diversidad es un silencioso primer paso de protección en dirección hacia una tarea más profunda y de otro orden, cual es el trabajo de construir un pensamiento de la diferencia. ‘Hay algo en el mundo que fuerza a pensar. Ese algo es el objeto de un encuentro fundamental, y no de un reconocimiento.’ (Gilles Deleuze, Diferencia y Repetición, Amorrortu ed., 2002, pág. 215). Al derecho moderno le compete solamente favorecer el espacio de afectación y encuentro” (v. “Busacca Ricardo O. c/ GCBA s/ amparo”, del 17/11/03, voto de M. Daniele y Eduardo Á. Russo).

No en vano el preámbulo de la Constitución de la Ciudad reconoce la identidad en la pluralidad, lo que sólo parece alcanzable potenciando las diferencias. La instauración definitiva del ideal democrático y republicano que plasmaron los constituyentes de 1853 y profundizaron los de 1994, convoca —como señaló el Tribunal Superior en uno de los votos concurrentes de la causa "Portillo" (Fallos: 312:496)— a la unidad nacional, en libertad, pero no a la uniformidad u homogeneidad. El sentido de la igualdad democrática y liberal es el "derecho a ser diferente", que no puede confundirse nunca con la "igualación", que es un ideal totalitario y por ello es, precisamente, la negación más completa del anterior, pues carece de todo sentido hablar del derecho a un trato igualitario si previamente se nos forzó a todos a ser iguales. El artículo 19 de la Constitución Nacional, en combinación con el resto de las garantías y los derechos reconocidos, no permite dudar del cuidado que los constituyentes pusieron en no obligar a los ciudadanos a una uniformidad que no condice con la filosofía política liberal que orienta a nuestra Norma Fundamental. El reconocimiento de la identidad en la pluralidad no puede partir de estructuras ahistóricas, requiere auspiciar los diversos proyectos de vida dentro de una estructura social mucho más compleja.

En este sentido, cuando en el año 1996 la convención constituyente de la Ciudad de Buenos Aires trató el contenido del derecho a la igualdad, el Dr. Zaffaroni

manifestó que: “Una constitución, como cualquier código, es un texto orgánico, como una construcción que se realiza en torno de alguna viga maestra. Con este texto que votaremos por unanimidad las mujeres y los hombres de cuatro partidos políticos, que fuimos elegidos por el pueblo de Buenos Aires, sentaremos el principio general –la viga maestra– en torno del cual comenzaremos a dar forma a la Constitución. Para decirlo más brevemente, estimo que dentro de unos minutos, en sentido material, la ciudad de Buenos Aires comenzará a tener una constitución. (…) No va a faltar quien quiera minimizar esta cláusula; no va a faltar quien se encoja de hombros y diga: ‘Después de todo, es el viejo principio de igualdad, que viene desde la Revolución Francesa. ¿Qué novedad nos traen los constituyentes de la ciudad de Buenos Aires?’ Es verdad que se trata de un viejo principio

del racionalismo iluminista en su vertiente revolucionaria, pero también lo es que no vinimos aquí para consagrarlo trayendo el gorro frigio y cantando la Marsellesa. Lo consagramos en una fórmula, en una versión enteramente acorde con nuestra temporalidad, con nuestra contemporaneidad, con nuestra cotidianidad. Lo consagramos de acuerdo con nuestra experiencia y nuestra vivencia. (…) Es el mismo principio, pero formulado a partir de que esa igualdad presupone la diferencia. (…) Por reformularlo desde esta temporalidad y hacer una cláusula igualitaria y antidiscriminatoria tan amplia también se nos va a criticar. Se nos va a decir: para qué una enunciación tan amplia si después de todo es enunciativa. Sí, ya sabemos que es enunciativa. La imaginación discriminatoria desgraciadamente no tiene fin. Por eso era necesario hacer una enunciación amplia. (…) Se nos va a decir: por qué mencionar la orientación sexual. ¿Cómo no mencionarla en un mundo donde hay demasiados que sueñan con reimplantar el triángulo rosa y en una ciudad donde todavía tenemos funcionarios policiales que actúan como si el triángulo rosa existiese entre nosotros?”.

Luego, el pueblo de la Ciudad de Buenos Aires se dio una Constitución en cuyo artículo 11 se establece que: “Todas las personas tienen idéntica dignidad y son iguales ante la ley. Se reconoce y garantiza el derecho a ser diferente, no admitiéndose discriminaciones que tiendan a la segregación por razones o con pretexto de raza, etnia, género, orientación sexual, edad, religión, ideología, opinión, nacionalidad, caracteres físicos, condición psicofísica, social, económica o cualquier circunstancia que implique distinción, exclusión, restricción o menoscabo. La Ciudad promueve la remoción de los obstáculos de cualquier orden que, limitando de hecho la igualdad y la libertad, impidan el pleno desarrollo de la persona y la efectiva participación en la vida política,

económica o social de la comunidad”.

IX. Que, entonces, la Constitución local “reconoce y garantiza el derecho a ser

diferente”, no admitiendo discriminaciones que tiendan a la segregación por razones o por pretexto de “orientación sexual” (art. 11).

Así, a fin de facilitar la impugnación de distinciones ilegítimas realizadas por el legislador, el constituyente de la Ciudad ha establecido una lista de clasificaciones sospechosas de ocultar motivos de distinción incompatibles con el principio de no Poder Judicial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

discriminación. A falta de demostración suficiente por parte del Estado, la presunción de ilegitimidad queda confirmada y la norma portadora del criterio de distinción no supera el examen de constitucionalidad.

Esta contradicción directa con el texto constitucional lleva a considerar a la categoría como sospechosa de discriminación (Fallos: 314:1531, votos de Petracchi y Fayt; y Fallos: 329:5266) y, por lo tanto, hace pesar sobre dichas normas una presunción de inconstitucionalidad.

Aun cuando alguna “discriminación” o “distinción” sobre la base de la “orientación sexual” fuera en teoría aceptable y consiguiera indulgencia, los estándares aplicables —a los fines de su eventual justificación— deben ser extremadamente exigentes.

Así, si la exclusión en el goce del derecho está fundada en tal categoría, es posible partir de una presunción o sospecha de ilegitimidad que tendrá por efecto la necesidad de probar que aquélla sirve a un importante objetivo gubernamental y que los medios discriminatorios empleados están relacionados sustancialmente con el logro de aquéllos objetivos.

Al respecto Fayt afirmó: “Que existen categorías o grupos sociales respecto de los cuales no resulta apropiada la presunción general en favor de la constitucionalidad de las leyes y de los actos administrativos, cuando ellos los afectan en sus libertades básicas. Este es el sentido esencial que se le debe otorgar a lo que se ha dado en llamar el ‘derecho de las minorías’, consagrado expresamente en constituciones modernas y que se induce de diversas disposiciones de la nuestra, como los arts. 16 y 19. (…) Una diferente inteligencia de la cuestión tratada, que propugnase el sometimiento de grupos minoritarios a los designios de la mayoría en pos de un alegado objetivo comunitario, es doctrina de peligrosas consecuencias. Si su aplicación trasciende los límites del campo político, es susceptible de desembocar, como lo ha demostrado nuestra historia más reciente, en el ultraje inexorable de los derechos más esenciales del hombre. De dicha historia es posible formular, por otra parte, un fructífero proceso inductivo, del cual se desprende como enseñanza que la aceptación de las diferentes concepciones es decir de un amplio pluralismo de ideas resulta condición de posibilidad aquí y ahora para la concreta vigencia del plan trazado por los constituyentes” (Fallos: 314:1531).

A partir de tales premisas, el juicio de razonabilidad de la norma (arts. 14 y 28 de la CN), debe realizarse a la luz de un escrutinio estricto, evaluación que implica una inversión en la carga de la prueba, de modo tal que es la parte que defiende la constitucionalidad de la norma la que debe realizar “una cuidadosa prueba sobre los fines que había intentado resguardar y sobre los medios que había utilizado a tal efecto. En cuanto a los primeros, deben ser sustanciales y no bastará que sean meramente convenientes. En cuanto a los segundos, será insuficiente una genérica ‘adecuación’ a los fines, sino que deberá juzgarse si los

promueven efectivamente y, además, si no existen otras alternativas menos restrictivas para los derechos en juego que las impuestas por la regulación cuestionada” (Fallos: 327:5118 y 329:2986).

Tal como sostuvo el juez Maier en sus votos en las causas, “Salgado, Graciela

B. c/ GCBA”, del 21 de noviembre de 2001 y “Asociación por los Derechos Civiles (ADC) c/ GCBA”, del 31 de marzo de 2005, el Estado debe probar que el empleo de la clasificación sospechosa es estrictamente necesario para el cumplimiento de un fin legítimo. No basta —afirmó— con señalar la licitud del fin a alcanzar, sino que el Estado debe justificar por qué era necesario acudir a una distinción fundada en una clasificación sospechosa para cumplir esos fines.

En los votos mencionados, subrayó que el cambio del paradigma constitucional implica también una modificación en la forma misma de concebir la discriminación. Mientras que en el pasado se recalcaba el componente subjetivo dañoso (fines de ilegítima persecución), la actual doctrina antidiscriminatoria pone énfasis en el efecto objetivo de excluir a cierto grupo del goce de un derecho o del acceso a un beneficio.

Y aclara que por supuesto, atento a sus efectos, los casos de discriminación persecutoria o explícita quedan también comprendidos en este segundo enfoque, pero —dado que la expresión de motivaciones subjetivas persecutorias o discriminatorias es un fenómeno extraordinario en la legislación— una aproximación objetiva, a partir de la "sospecha" de discriminación escondida detrás del uso de ciertas clasificaciones, amplía el ámbito de la protección antidiscriminatoria y obliga a los poderes políticos a ser más cuidadosos en la

selección de los factores de distinción empleados en los textos normativos.

En síntesis, si bien en principio los poderes políticos tienen facultades para trazar distinciones legales entre categorías de personas cuando ello resulta conveniente a fin de llevar adelante objetivos legales legítimos —presumiéndose la constitucionalidad de la norma sancionada de conformidad con las formas prescriptas para ello—, en algunos casos el recurso del legislador a ciertos factores de distinción puede responder a prejuicios y estereotipos que tienen por efecto excluir a categorías enteras de personas del legítimo ejercicio de un derecho. Casos típicos de esta categorización espuria son los de raza y religión y, en épocas más recientes, los de género y discapacidad.

En base a la doctrina expuesta, el estándar de revisión que se aplica a las clasificaciones basadas en la orientación sexual se traduce en que tales categorías no deben tener como finalidad crear o perpetuar la estigmatización, el desprecio o la inferioridad legal o social de las personas pertenecientes a minorías sexuales. En todo caso, las clasificaciones fundadas en la orientación sexual deberían ser utilizadas para compensar a tales grupos por las postergaciones sufridas a través de la historia. En este sentido, los argumentos de la demandada resultan escasos e insuficientes a la hora de revertir la presunción de inconstitucionalidad de las normas en que basó su decisión. Su defensa se limita a negar la discriminación fundada en la falta de prueba en ese sentido.

X. Que en lo referido a restricciones para contraer matrimonio pueden tomarse

ejemplos paradigmáticos del derecho comparado, como las leyes de la Alemania Nazi que prohibieron el matrimonio entre “judíos y súbditos de sangre alemana o asimilables” (Ley de protección de la Sangre, 1935), o las restricciones que padecieron los negros, asiáticos e indios en Estados Unidos desde la época colonial hasta el dictado del fallo “Loving v. Virginia” en 1967 (388 US 1).

En la sentencia “Dred Scott”, el entonces Presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos, Roger B. Taney, citó la existencia de estatutos antimestizaje para demostrar que lo matrimonios interraciales “se consideran antinaturales e inmorales” y, en consecuencia, “este estigma, de la más profunda degradación, está fijo sobre toda la raza (negra)” (“Dred Scott v. Standford”, 60 US, 393, 407 [1857]).

Tales restricciones fueron incluso defendidas con argumentos basados en criterios religiosos: “Dios Todopoderoso creó las razas blanca, negra, amarilla, malaya y roja, y las colocó en continentes separados. El hecho de que Él separase las razas demuestra que Él no tenía la intención de que las razas se mezclasen” (sentencia de 1966, de un tribunal de instancia del estado norteamericano de Virginia, citado por Daniel Borillo, Homofobia, Ed. Bellaterra, Barcelona, 2001, pág. 41, nota 40).

En un texto titulado “Reflexiones sobre Little Rock”, de 1959, —referido a los esfuerzos encaminados a poner fin a la segregación contra los negros en el sistema educativo norteamericano—, Hannah Arendt afirmó que la educación no era el terreno en el que debía librarse la batalla. Destacó, en cambio, la forma de discriminación que le parecía más condenable: la que afecta a la libertad de matrimonio, mediante la prohibición, en los estados sureños de los Estados Unidos, de las uniones mixtas.“El derecho de casarse con quien uno quiera es un derecho humano elemental”. Incluso, en ese mismo artículo Arendt señaló que “aunque el gobierno no tiene derecho a interferir en las prácticas discriminatorias y los prejuicios de la sociedad, no solamente tiene el derecho, sino el deber de garantizar que dichas prácticas no adquieran fuerza de ley” (ver la lectura que sobre el texto propone Didier Eribon en Reflexiones sobre la cuestión gay, Anagrama, Barcelona, 2001, págs. 477/490).

XI. Que, en Argentina la institución matrimonial se ha modificado sensiblemente a la luz de una serie de cambios sucedidos desde la organización nacional

hasta nuestros días. Producida la independencia, poco y nada se hizo de positivo en la materia durante los primeros cincuenta años, sólo algunos tibios intentos de secularizar el instituto en la provincia de Buenos Aires, donde en el año 1824 se sometieron a los tribunales civiles las causas matrimoniales mediante ley que no llegó a aplicarse, dada la resistencia que suscitó. Los matrimonios entre católicos y quienes no lo fueran se veían seriamente dificultados. En 1867, durante la gobernación de Nicasio Oroño, se sancionó en la provincia de Santa Fe una ley que establecía el matrimonio civil. La reacción fue inmediata: fueron excomulgados Oroño y los legisladores que intervinieron, y la situación llegó al extremo de que el primero tuvo que abandonar el gobierno, fue disuelta la legislatura y sus reemplazantes derogaron la ley.

Vélez Sársfield se abstuvo de introducir en su Código la secularización del matrimonio, que no se logró hasta 1888, con la sanción de la ley 2.393 (v. “Código Civil y leyes complementarias”, Augusto C. Belluscio [director], Eduardo A. Zannoni [coordinador], Ed. Astrea, Buenos Aires, 1988, t. 1, pág. 602).

Lento también fue el camino hacia la igualdad entre los cónyuges. Sucesivas leyes fueron reduciendo las potestades maritales (v. gr. ley 11.357, 1926), aunque el hombre mantuvo la potestad de fijar el domicilio conyugal hasta 1987 (ley 23.515), y la administración de los bienes gananciales cuyo origen no podía determinarse hasta 2003 (ley 25.781). Antes de las primeras reformas, entonces, la mujer casada era una incapaz relativa y en su aspecto más benévolo la ley presumía la autorización del marido para que ejerciera alguna actividad profesional, o para comprar al contado.

Originariamente nuestro Código Civil distinguía entre hijos legítimos e ilegítimos (naturales, adulterinos, incestuosos y sacrílegos). En este aspecto los cambios fueron muy significativos, pero especialmente lentos. La ley 2.393 suprimió la categoría de hijo sacrílego. Luego, en 1954 se sancionó la ley 14.367 que eliminó la discriminación pública y oficial contra los hijos de personas no unidas por el matrimonio, y, si bien dotó de los mismos derechos que a los hijos naturales a todos los hijos ilegítimos, éstas categorías recién desaparecieron tras la sanción de la ley 23.264 (1985). Asimismo, también fue esta ley la que desarticuló la distinción entre parientes legítimos e ilegítimos. Respecto a la patria potestad, sólo tras el advenimiento de aquélla ley y la 23.515 (1987), pudo ser compartida.

A su vez, no siempre los cambios han tenido un origen estrictamente legislativo. Con diferente eficacia la justicia ha instaurado cambios que se han adelantado a lo que tiempo después la ley establecería (por ejemplo, la creación pretoriana de la acción de amparo). Sin duda, esto ha sucedido respecto al divorcio vincular. Sólo tras el fallo de la Corte Suprema en el caso “Sejean” (Fallos: 308:2268) la ley 23.515 estableció este significativo cambio en la regulación del matrimonio civil.

XII. Que la evolución reseñada permite descartar la idea de un significado natural o recto, y por lo tanto privado de influencias históricas, del instituto del

matrimonio civil. En palabras de Petracchi, “las formas que… [la familia] ha adoptado son las más variadas, como nos lo enseñan la antropología y la historia, ya que si bien la familia es universal, al igual que todas las demás instituciones es un producto social sujeto a cambios y modificaciones” (Fallos: 308:2268).

Incluso, Honoré de Balzac comenzaba su “Fisiología del Matrimonio” con unas palabras que atribuyó a Napoleón, supuestamente pronunciadas ante el Consejo de Estado cuando se discutía el Código Civil: “El matrimonio no proviene de la naturaleza –la familia oriental difiere totalmente de la occidental- el hombre es el ministro de la naturaleza en la cual está contenida la sociedad –las leyes se hacen para las costumbres y las costumbres varían. El matrimonio es, pues, susceptible del perfeccionamiento gradual al que todas las cosas humanas parecen estar sometidas” (Honoré de Balzac, Fisiología del matrimonio o meditaciones de filosofía ecléctica relativas a la felicidad y desgracia de los casados, Ed. Leyenda SA, México, 1945).

Por su parte, la doctrina nacional ha definido el matrimonio como: “la unión solemne de un hombre y una mujer, tendiente a constituir una plena comunidad de vida reglada por el derecho” (Busso, Código Civil anotado, t. II, pág. 8); “una sociedad del hombre y la mujer que se unen para perpetuar su especie, para ayudarse, para socorrerse mutuamente, para llevar el peso de la vida y compartir su común destino. (…) El matrimonio es la base necesaria para la familia legítima” (G. Borda, “Manual de Derecho de Familia”, 10ª ed., Ed. Perrot, Buenos Aires, 1988, pág. 33); “…desde el punto de vista sociológico, constituye la institucionalización de las relaciones que tienen por base la unión intersexual” (G. Bossert y E. Zannoni, “Manual de derecho de familia”, 3ª ed., Ed. Astrea, Buenos Aires, 1991, pág. 67); “… unión consorcial de un varón y una mujer, basada en el amor mutuo, de y para toda la vida, que trasciende a los propios cónyuges, de manera que ya no son dos sino una sola carne, pero sin perder su peculiaridad personal…” (Jorge O. Perrino “Derecho de Familia”, t. I, Lexis Nexis, Buenos Aires, 2006, pág. 167); “la comunidad de vida, establecida entre un varón y una mujer, por libre decisión de su voluntad y con carácter indisoluble, con el objeto de procrear hijos y educarlos, y de asistirse recíprocamente” (Jorge A. Mazzinghi, “Tratado de Derecho de Familia”, 4ª ed., t. I, La Ley, Buenos Aires, 2006, pág. 45).

A simple vista se advierte que algunas de las definiciones citadas no han receptado aún los cambios implementados por la ley 23.515. En caso de prosperar la demanda de los actores, la definición de matrimonio deberá ser modificada, adoptando un concepto que reconozca a la pareja que han conformado membresía en nuestra sociedad.

Es posible que una decisión en ese sentido sea considerada por algunos como una afrenta a las creencias religiosas sumamente arraigadas por un sector de la comunidad. Pero en el estado actual de secularización de las instituciones civiles no hay duda de que los sentimientos religiosos de algunos no pueden ser una guía para delimitar los derechos constitucionales de otros. Los poderes del Estado no pueden ser llamados a interpretar textos religiosos o a tomar partido en la valoración que ellos hagan de la homosexualidad, cuestión que ha causado cismas y discusiones profundos incluso al interior de diferentes religiones.

La Corte Suprema ha señalado que los artículos 2º y 14 de la Constitución Nacional —que hacen referencia a la libertad de culto y al sostenimiento por el Estado del culto Católico Apostólico Romano— no resultan demostrativos de que los redactores de la Carta Magna hubieran contemplado una absoluta identidad del Estado con los postulados y modo de reglamentación del matrimonio de la citada Iglesia (Fallos: 321:92). Pretender que la ley civil coincida con la legislación canónica, afirmó la Corte, supone la alteración de los límites de la legislación común sobre el matrimonio, ya que el ámbito civil resulta distinto e independiente del religioso, y dicha distinción resguarda la autonomía de la conciencia, de la libertad individual y de cultos que son principios fundamentales de la democracia constitucional (palabras del Procurador Guillermo H. López, que la Corte hizo suyas en Fallos: 312:122).

XIII. Que los cambios en la evolución histórica del matrimonio debieron enfrentar fuertes resistencias, en las que visiones anacrónicas no se han privado de presagiar la desaparición del instituto, o hasta la desintegración social. El conflicto previo a la secularización del matrimonio nos brinda muchos y claros ejemplos de lo expuesto. Por ejemplo, al momento de debatir el proyecto de ley el senador Pizarro profetizó la desaparición de la especie de la superficie de la tierra y expresó que: “Perdida la santidad del matrimonio, perdida toda influencia moral en la familia, y reducido el vínculo de unión en ella al vínculo de la fuerza jurídica, todas las relaciones de familia se relajan, la autoridad paterna viene al suelo, el amor conyugal se substituye al interés, la dignidad de la mujer se abate, la insubordinación de los hijos es su consecuencia, el cariño filial desaparece, y la familia deja de existir” (diario de sesiones de la Cámara de Senadores, 43ª reunión, 41ª sesión ordinaria, 4 de septiembre de 1888, pág. 363 y 367).

Sin embargo es evidente que el matrimonio —cuya historia es anterior al Concilio de Trento y posterior al divorcio vincular— ha sobrevivido a su secularización y no parece haber agotado ni su fuerza ni su evolución.

Una vez que las fuerzas sociales han abandonado determinadas concepciones, la lucha por su mantenimiento —siempre acompañadas por presagios de decadencia— puede adquirir características represivas y violentas. Cuando lo “universal” no está en concordancia con el individuo ni lo incluye, esa misma reivindicación de universalidad es utilizada para negar los derechos del individuo (v. Judith Butler, Dar cuenta de sí mismo. Violencia ética y responsabilidad, Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 2009, pág. 14) Siempre ha habido voces apocalípticas que anunciaron al hombre un destino aciago si se atrevía a alterar el status imperante. Así cuando la Corte Suprema, hace menos de veinte años, decidió por mayoría denegar el pedido de personería jurídica a la Comunidad Homosexual Argentina se señaló que: “Una minoría tolerada requiere siempre de una mayoría tolerante. Pero se podría llegar a una situación en la cual tantas minorías reclamasen tolerancia que ya no pueda haber mayoría ninguna. (…) La permisividad que viene rechazada de la instancia anterior pudo razonablemente haberse considerado como una fractura esencial de aquellos valores comunes, pues si el abuso del poder lleva a la tiranía, el abuso de la libertad conduce a la disolución” (Fallos: 314:1531, voto del Dr. Boggiano). Pese a lo resuelto por la Corte, poco tiempo después se otorgó personería jurídica a la CHA, y pasados unos años, no parece que nos hayamos acercado al umbral de la disolución social.

XIV. Que llegados a este punto debemos preguntarnos si la prohibición de matrimonio para la pareja litigante, contenida en el Código Civil, constituye una

discriminación del Estado basada en la orientación sexual.

En un primer examen literal, los artículos 172 y 188 del Código Civil se contraponen directamente con las reglas constitucionales que prohíben un trato discriminatorio en razón de la orientación sexual (arts. 16 y 19, CN; art. 11, CCABA; art. 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; y, entre otros, art. 2.2 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; sobre el Pacto ver especialmente la Observación General 20, del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, del 22/05/09, que en su parte pertinente establece que: “En ‘cualquier otra condición social’, tal y como se recoge en el artículo 2.2 del Pacto, se incluye la orientación sexual.

Los Estados partes deben cerciorarse de que las preferencias sexuales de una persona no constituyan un obstáculo para hacer realidad los derechos que reconoce el Pacto…”).

En el artículo 16 de la “Declaración Universal de los Derechos Humanos” (diciembre, 1948) se establece que: “1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio. 2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio. 3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado”. Luego, en textos similares, tanto el “Pacto internacional de derechos civiles y políticos” (art. 23), como el “Pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales” (art. 10) proveen a garantizar la protección de las personas a la hora de casarse y llevar adelante una familia. La “Convención Americana sobre Derechos Humanos” (art. 17) también tiende a la protección del matrimonio y la familia, con especial énfasis en la igualdad entre los cónyuges y la protección de los hijos.

En todos los casos se trata de pactos y declaraciones con jerarquía constitucional (art. 75, inc. 22) que se suman a la permanente búsqueda del derecho interno de proteger íntegramente a la “familia”. Cabe recordar, en el plano internacional, la

“Convención sobre el consentimiento para el matrimonio, la edad mínima para contraer matrimonio y el registro de los matrimonios” (cuya entrada en vigor data del 09/12/64), que ha puesto su eje en garantizar el consentimiento pleno de los pretendientes a la hora de contraer matrimonio, y a la que se ha sumado la “Recomendación sobre el consentimiento para el matrimonio, la edad mínima para contraer matrimonio y el registro de los matrimonios” (res. 2018, de la Asamblea General, del 01/11/65).

Los actores se hallan impedidos de acceder a la categoría socialmente aprobada de “casados”. Tal exclusión los priva de activos valiosos, tanto si éstos se miden en términos cuantitativos monetarios, o en términos cualitativos de respeto social. Esta diferencia en la tenencia de activos no necesariamente connota una imposición injusta de desigualdad.

Sin embargo, el daño infringido se patentiza como claramente ilegítimo cuando advertimos que obedece al estatus de seres humanos menos valiosos de los excluidos.

XV. Que las personas que se apartan de la sexualidad socialmente valorada son víctimas de situaciones de discriminación social y jurídica: esto es, representan un sector usualmente vulnerado en el pleno goce y ejercicio de sus derechos fundamentales en condiciones igualitarias (ver, Aída Kemelmajer de Carlucci, “Derecho y homosexualismo en el derecho comparado” en Derecho de familia. Revista interdisciplinaria de doctrina y jurisprudencia, Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1988, volumen 13, págs. 185 y ss.).

La “homofobia” es el miedo o la aversión hacia las prácticas o las personas homosexuales, así como la discriminación de la que son víctimas. En otras palabras, el odio, la hostilidad o la desaprobación de las personas homosexuales.

Un informe de ILGA (Asociación Internacional de Lesbianas y Gays; www.ilga.org) muestra una impresionante colección de leyes representativas de la “homofobia de Estado” en el mundo. Según los datos allí publicados, no menos de ochenta y cinco (85) Estados miembros de Naciones Unidas criminalizaban en el año 2007 los actos sexuales entre personas adultas del mismo sexo con mutuo consentimiento. Tales pautas legales —más allá de las enormes diferencias respecto a su aplicación sistemática— obligan a las personas a permanecer invisibles y a negar quienes son realmente.

A su vez, en los últimos años más de una docena de países ya han modificado sus legislaciones a fin de darles cabida a las parejas del mismo sexo. Han reconocido el matrimonio: Holanda (2001), Bélgica (2003), España (2005), Canadá (2005), Sudáfrica (2006), Suecia (2009) y Noruega (2009). Por otro lado, tienen en sus legislaciones figuras como la unión civil o declaraciones de convivencia, con todos o algunos de los derechos que se da al matrimonio: Dinamarca (1989), Noruega (1993), Suecia (1994), Islandia (1996), Holanda (1998), Francia (1999), Alemania (2001), Finlandia (2001), Luxemburgo (2004),

Nueva Zelanda (2005), Reino Unido (2005), Suiza (2005), República Checa (2006), Eslovenia (2006), Hungría (2009) y Uruguay (2009). Incluso algunos estados norteamericanos han incorporado a su legislación institutos similares al matrimonio, entre ellos se cuentan: Massachussetts, Vermont, Washington, New Jersey, New Hampshire, Maine, Hawaii, el distrito de Columbia, Connecticut, Oregon, etc. (v. M. V. Lee Badgett, When Gay People Get Married, NYUP, New York, 2009).

Cabe señalar que en los casos de Estados Unidos —a través de una sentencia de la Suprema Corte Judicial de Massachussetts, en 2003— y Sudáfrica —mediante el fallo de la Corte Constitucional en “Minister of Home Affairs and another v. Fourie and another”, del 01/12/05— fue el impulso judicial el que motivó los cambios en la legislación. A su vez, también en el estado de California, Estados Unidos, más allá de la solución final, los tribunales han sido un contrapunto esencial a la hora de rever su normativa.

Poder Judicial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

XVI. Que es preciso recordar que la lucha contra las fobias sociales se extiende más allá de la cuestión gay, y desde mucho antes del debate por la constitucionalidad del matrimonio entre personas del mismo sexo. Cada tiempo ha tenido su signo, y ha despertado resistencias en aquellas minorías oprimidas, degradadas o exterminadas por las mayorías. Incluso la homofobia es un término ganado a la persecución, la ignominia y a la aceptación revulsiva. Seguramente llegue un tiempo en que muerto el signo que lo ampara, hablar de homofobia también resulte anticuado y, sin dudas, ese es uno de los objetivos en la lucha contra la discriminación.

Asimismo, cabe resaltar, la hostilidad hacia quienes integran minorías sexuales se estructura de modo similar al racismo (ver, Yves Roussel, “Les récits d’une minorité”, en Homosexualités et droit, Daniel Borillo [director], Puf, Francia, 1999, págs. 14 y ss.)

El discurso racista requiere, por su parte, la identificación de seres abyectos, que forman el exterior constitutivo del campo de los “sujetos”. La abyeccción implica literalmente arrojar fuera, desechar, excluir y, por lo tanto, supone y produce un terreno de acción desde el cual establecer la diferencia. La noción designa una condición degradada o excluida dentro de los términos de la sociabilidad, que el sujeto, en su fantasía, supone amenazadoras para su propia integridad (v. Judith Butler, Cuerpos que importan. Sobre límites materiales y discursivos del sexo, Ed. Paidós, Buenos Aires, 2008, pág. 19 y especialmente nota 2).

El desprecio irracional por aquellos acusados de cometer “delitos contra natura”, atentar contra la familia o la preservación de la especie, no fue superado, tal como demuestran las expresiones vertidas por algunos legisladores en el debate de la ley 1.004.

La burla, los estereotipos, el uso de expresiones como “torta”, “trolo”, “invertido”, “puto”, “loca”, “maricón”, “tortillera”, “marica”, etc., son graves heridas a la dignidad a las que muchas personas se ven expuestas en su vida cotidiana.

Por lo demás, la homofobia suele estar disimulada tras el discurso de la tolerancia, discurso que pese a sus ingentes esfuerzos no puede disimular su desagrado ¿cómo se puede decir que tolero lo que apruebo? La tolerancia no tiene razón de ser si previamente su objeto no fue definido de modo adverso (ver, Ernesto Meccia, La cuestión gay, un enfoque sociológico, Gran Aldea Editores, Buenos Aires, 2006, págs. 69 y ss.).

Frente al imperativo de la corrección democrática, discursos fuertemente reaccionarios no acuerdan mayor trascendencia a la homosexualidad, eso sí, siempre que quede reducida al ámbito de lo privado. Pero tal política de la tolerancia de las acciones privadas de los hombres pasa por alto que los dominios privados no bastan para la expresión entera de la personalidad, a no ser que se limite lo vinculado a la libre orientación sexual a la posibilidad de mantener relaciones sexuales en la intimidad (Meccia, op. cit.).

La tolerancia, entonces, no basta para dejar de ver al otro como una amenaza latente, y no da cumplimiento con las altas exigencias igualitarias contenidas en nuestro marco constitucional.

Si el derecho de las minorías sólo alcanza para que sus miembros reciban tolerancia, poco se ha avanzado en el camino al respeto sincero y acabado por los planes de vida de las personas.

Partiendo del régimen constitucional de la Ciudad de Buenos Aires, es claro que no hay orientaciones sexuales o géneros buenos y malos: la opción sexual y el género son cuestiones extramorales. No hay un marco normativo que permita establecer géneros normales y patológicos.

Se trata de admitir que la libertad y el reconocimiento son muy importantes para la dignidad humana.“La verdadera injusticia siempre ha de encontrarse en el punto preciso en que nos ponemos del lado del bien y ponemos a otras personas del lado del mal” (Theodor Adorno, citado por Judith Butler, Dar Cuenta de sí mismo, cit., pág. 143). El menosprecio de la sexualidad socava la autoestima y las capacidades expresivas y creativas necesarias para desarrollarse.

XVII. Que si las categorías de “malo”, “normal”, “desviado”, “inocuo” o “peligroso” no son predicables respecto a las opciones sexuales, si la perpetuación de tales categorías sólo tiene como finalidad menospreciar a grupos minoritarios para luego justificar su exclusión de algunos beneficios sociales, entonces, deberíamos preguntarnos cómo superar tales categorías a través de decisiones racionales.

Un paso importante al que una decisión judicial puede tender es al reconocimiento público de la existencia de la estigmatización y del sufrimiento inflingido, y la ilicitud de las discriminaciones en que se apoyan.

No se trata de saber si son posibles otras formas de vida familiar y afectiva distintas de la tradicional. Porque las tenemos delante nuestro y sabemos que existen. Se trata de saber si es posible un marco legal suficientemente genérico para adoptar sus institutos a estas realidades.

De lo que se trata entonces es de advertir el contrasentido de unos derechos que se predican como universales pero dejan a un grupo de personas excluido de su goce.

XVIII. Que, para finalizar, cabe coincidir con el argumento del GCBA en relación a que no hubo ilegalidad en su actuar. Sin embargo, la premisa que funda su análisis está incompleta, lo que altera el razonamiento final. Concretamente, si bien los órganos del Gobierno deben cumplir con la ley vigente, los actos del GCBA realizados de conformidad con el Código Civil sólo se presumen legales, y eso no implica que no sean manifiestamente ilegítimos, si contradicen el contenido de la Constitución local y nacional. Una interpretación contraria —que subsuma la legitimidad de los actos o las omisiones en su mera adecuación a la ley— implicaría que el control constitucional difuso encomendado al Poder Judicial desaparezca. En otras palabras, sostener la confusión entre legalidad y legitimidad socavaría el fundamento de la división de poderes y atomizaría la fuerza normativa de la Constitución.

Como sabemos, hay cláusulas constitucionales que garantizan la igualdad de las personas; los artículos del Código Civil atacados por los actores las contradicen. El Gobierno no tenía potestades para invalidar tales normas, pero ello no es obstáculo para admitir en sede judicial la pretensión de los actores.

Al respecto, cabe tener en cuenta el mandato del tercer párrafo del artículo 11 de la CCBA, de acuerdo con el cual: "La Ciudad promueve la remoción de los obstáculos de cualquier orden que, limitando de hecho la igualdad y la libertad, impidan el pleno desarrollo de la persona y la efectiva participación en la vida política, económica o social de la comunidad".

Entre las autoridades de la Ciudad destinadas a cumplir este mandato está el Poder Judicial, a través de medios tales como el control judicial de constitucionalidad.

Entre los obstáculos "de cualquier orden" están, vale recordarlo, los obstáculos legales. La declaración de inconstitucionalidad de las normas impugnadas no hace más que remover un obstáculo ilegítimo que, al limitar la igualdad y la libertad, impide el pleno desarrollo de la persona y su efectiva participación en la vida política, cultural, económica y social de la comunidad, y alienta la perpetuación de conductas homofóbicas, en clara oposición al

régimen constitucional vigente.

XIX. Que, por otro lado, el representante del Gobierno de la Ciudad sostiene que la pretensión de los actores puede ser satisfecha apelando al instituto de la unión civil (fs. 38). En ese sentido, el artículo 4º de la ley 1.004, establece que “para el ejercicio de los derechos, obligaciones y beneficios que emanan de toda la normativa dictada por la Ciudad, los integrantes de la unión civil tendrán un tratamiento similar al de los cónyuges”.

Tal como afirma la demandada, la norma aludida permite registrar uniones voluntarias conformadas por dos personas con independencia de su sexo u orientación sexual. Sin embargo, más allá de que otorga algunos beneficios en el ámbito de la Ciudad, carece del valor simbólico del matrimonio. Si bien muchas parejas pueden elegir quedar fuera de la carga simbólica asociada al matrimonio y, en su caso, optar por este nuevo instituto regulado en el ámbito local, el asunto se vincula con la decisión que se tome como pareja, y finalmente, con que tales opciones estén disponibles para todas ellas sin discriminación.

La legislación que concede a parejas que se apartan del parámetro sexual mayoritario el goce de algunos de los beneficios que otorga el régimen matrimonial, pero de manera segregada, no supera el problema de la discriminación.

Si el problema de la exclusión matrimonial se redujera a la imposibilidad de acceder a determinados bienes, la solución bien podría ser el diseño de este tipo de regímenes separados. Pero tal solución parece desconocer que, históricamente, el concepto de “iguales pero separados” ha servido como una forma de camuflar el repudio hacia grupos excluidos. La pretensión de los actores consiste en que la pareja que conforman adquiera el mismo estatus público de las unidas en matrimonio.

Más allá de la cuestión vinculada a los menores beneficios que acuerda la ley 1.004 frente al régimen matrimonial, no puede pasarse por alto que, en términos

simbólicos, resulta ciertamente insuficiente, pues el mero mantenimiento de un régimen exclusivo para parejas heterosexuales refuerza el estereotipo, la estigmatización y la falta de aprobación y reconocimiento frente a diferentes sexualidades. La exclusión del régimen matrimonial sugiere que el compromiso y los sentimientos de los actores es inferior y, como consecuencia, no es merecedor de los derechos que el marco normativo garantiza a

todos por igual.

La exclusión de los beneficios y responsabilidades del matrimonio no es un inconveniente tangencial sino que representa una forma radical de afirmar que la pareja de los actores no merece el pleno reconocimiento estatal.

Nuestro marco constitucional otorga a los actores derechos que van más allá de la mera privacidad, el derecho a ser reconocidos como iguales y tratados dignamente.

Es por eso que la opción contemplada en la ley 1.004 no basta, en el caso, para satisfacer el principio de igualdad. Al momento de debatir la aprobación de la ley 1.004, los legisladores locales tuvieron muy presentes sus limitaciones frente a las potestades que el artículo 75, inciso 12, de la Constitución Nacional otorga al Congreso Nacional en materia de derecho común. Pero, dentro de su ámbito de actuación fueron explícitos al considerar que “hay ciudadanos y ciudadanas que están fuera del sistema sólo por su orientación sexual” (Latendorf, 33º sesión ordinaria, Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, Despacho 2604, VT 55, pág.26).

XX. Que no es posible saber qué sucederá con el matrimonio frente a los cambios que se avecinan. Sin embargo, es posible prever que la inclusión de minorías sexuales en su seno le permitirá ser fuente de nuevas curas para las viejas enfermedades sociales, como el miedo, el odio y la discriminación.

Por las razones expuestas, y oída la señora fiscal, FALLO:

1. Declarando la inconstitucionalidad de los artículos 172 y 188 del Código Civil en cuanto impiden que los señores Alejandro Freyre y José María Di Bello puedan contraer matrimonio;

2. Ordenando a las autoridades del Registro Civil y Capacidad de las Personas que celebre el matrimonio de los actores, en caso de que así lo soliciten;

3. Imponiendo las costas en el orden causado, atento a que las autoridades del Registro Civil carecían de facultades para apartarse de las normas vigentes. Regístrese, notifíquese —a la señora fiscal en su despacho— y, oportunamente, archívese.


Homosexualidad: Entendamos, de lo que hablamos

La Bandera del arco iris es un símbolo usado como apoyo al orgullo gay y lésbico desde la década de 1970. Diseñada originalmente por Gilbert Baker, los diferentes colores simbolizan la diversidad en la comunidad LGBT

La homosexualidad es una orientación sexual y se define como la interacción o atracción sexual, emocional, sentimental y afectiva hacia individuos del mismo sexo.[1] Etimológicamente, la palabra homosexual es un híbrido del griego homós (que en realidad significa igual y no, como podría creerse, derivado del sustantivo latino homo, que quiere decir hombre) y del adjetivo latino sexualis, lo que sugiere una relación sexual y sentimental entre personas del mismo sexo, incluido el lesbianismo.[2]

A pesar de que el término gay (que en inglés clásico significa alegre) suele emplearse para referirse a los hombres homosexuales y el término lesbiana para referirse a las mujeres homosexuales, gay es un adjetivo o sustantivo que identifica a las personas homosexuales sin importar su género. Desde 1973 la comunidad científica internacional considera que la homosexualidad no es una enfermedad. Sin embargo, la situación legal y social de la gente que se autodenomina homosexual varía mucho de un país a otro y frecuentemente es objeto de polémicas.

El término homosexual fue empleado por primera vez en 1869 por Karl-Maria Kertbeny,[3] [4] y el libro Psychopathia Sexualis de Richard Freiherr von Krafft-Ebing popularizó el concepto en 1886.[4] Desde entonces, la homosexualidad se ha convertido en objeto de intenso estudio y debate: inicialmente se catalogó como una enfermedad, trastorno o patología que había que curar, pero actualmente se entiende como parte integral necesaria para comprender la biología, psicología, política, genética, historia y variaciones culturales de las identidades y prácticas sexuales de los seres humanos.

Terminología


Actualmente, el anglicismo gay se refiere en singular o plural a individuos homosexuales; ha venido a sustituir términos castellanos en su totalidad malsonantes u ofensivos (vg. maricón, puto, culero, invertido, sodomita...). Muchos de los conceptos relativos a la orientación sexual (heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad, transexualidad, etc.) se confunden a veces entre sí, sobre todo por falta de información y por exceso de prejuicios.

La homosexualidad femenina se llama también lesbianismo o lesbianidad (calidad de lesbiana). Los adjetivos correspondientes son lésbico(s) y lésbica(s). Este término proviene de la isla de Lesbos en Grecia y de la poetisa Safo, a quien sus poemas apasionados (dedicados a sus amigas) y la vida rodeada de otras mujeres le valió la reputación de homosexual.

La terminación "ismo" se ve a veces como peyorativa, tal como sucede con la palabra "homosexualismo". El sufijo - ismo tiene múltiples definiciones, que van desde "partidario de..." hasta “enfermedad de”, como en el caso de gigantismo. Por ello, su uso definiría la idea de que el colectivo homosexual tendiese a la promoción de sus conductas, o incluso de que la condición homosexual debiera entenderse como una deficiencia mental. Al irse apartando la sociedad de la creencia de que la homosexualidad es una enfermedad, se fue imponiendo el término homosexualidad, ya que la terminación -idad sólo implica “calidad de...”.[5] Actualmente, el diccionario de la Real Academia Española sólo recoge esta última.

Varios estudios[cita requerida] han demostrado que la homosexualidad ha existido desde el principio de la humanidad, en todas las razas, en ambos sexos, en cualquier nivel social. La homosexualidad se ha confirmado en muchas especies animales, incluidos los primates superiores.

Aunque hoy se emplea de forma generalizada, es oportuno reseñar que la existencia de la categoría homosexual en sí misma, aplicada a personas, es objeto de contestación desde diferentes puntos ideológicos. Las corrientes integristas, entre ellas la mayoría de las Iglesias cristianas, niegan la existencia de personas homosexuales, a la vez que admiten la existencia de la práctica homosexual como "desviación" de la conducta; otras niegan que la orientación sexual de una persona la defina en modo alguno.

La palabra homosexualidad fue creada en 1869 por Karl Maria Kertbeny en un panfleto anónimo que apoyaba la revocación de las leyes contra la "sodomía" en Prusia.[6] [4] Fue incluida en Psychopathia Sexualis (1886), un estudio de Richard von Krafft-Ebing acerca de lo que en esa época se consideraba una desviación sexual.[4

Estudios Académicos de la homosexualidad

No se conocen las causas de la orientación sexual de una persona. Aunque algunas teorías apuntan a que es innata, no se conoce con exactitud el papel que juegan la herencia genética[7] (investigada por Simon Le Vay y Dean Hamer, entre otros) o las experiencias durante el desarrollo en la infancia, la influencia y relación con los padres, etc [cita requerida].

Punto de vista neurobiológico

En 1991, el neurocientífico estadounidense Simon LeVay, publicó un artículo llamado “Una diferencia en la estructura hipotálamica entre hombres homosexuales y heterosexuales”.[8] En este artículo se describe una diferencia en el porcentaje del tamaño y volumen del tercer núcleo intersticial del hipotálamo anterior (INAH3) entre hombres homosexuales y heterosexuales, aclarando que este es más grande en heterosexuales en comparación al hallado en cerebros homosexuales. El INAH3 homosexual es similar en tamaño al encontrado en cerebros femeninos. LeVay escribió que estos hallazgos indican que el INAH muestra un dimorfismo acompañado de la orientación sexual, y sugiere que tal orientación tiene un sustrato biológico. Pero LeVay agregó que hay una reducida existencia de excepciones en la que el tamaño del INAH3 no se correlaciona directamente con la orientación sexual agregando que puede ser una importante variable mas sin embargo no puede ser la única variable. También es posible, sin embargo, que estas excepciones se deben a deficiencias técnicas o de mala asignación de los sujetos a sus grupos. [9] [10] [11] [12]

El neurocientífico holandes, Dr. Dick Swaab, fundador del Banco de Cerebros de la Universidad de Amsterdan, menciona que en la orientación sexual interfieren gran cantidad de factores como hormonas, factores genéticos y circuitos neuronales. Pero hace hincapié en que los seis primeros meses de vida gestacional se establece una impronta de carácter sexual en el encéfalo y que en dos etapas subsecuentes e importantes, durante los dos primeros años de vida y la adolescencia, existen cambios de gran actividad hormonal que pueden consolidar la forma en que cada individuo ejerce su sexualidad.[13] [14] [15]

Se mencionan controvertidos hallazgos con respecto al consumo de medicamentos en mujeres embarazadas, sobre todo dentro de los primeros dos trimestres de vida gestacional, como la utilización de analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos pudiendo inhibir la síntesis y producción de prostaglandinas esenciales en la configuración neuronal hipotalamica fetal y que puede ser crucial para definir las características de la orientación sexual.[16] Se menciona también otros factores importantes como el estrés y el consumo de tabaco durante el embarazo que se relacionan con cambios en la futura orientación sexual del producto.

Punto de vista psicológico

La psiquiatría incluyó inicialmente la homosexualidad entre los trastornos que podían y debían ser tratados. Richard von Krafft-Ebing, uno de los padres de la psiquiatría moderna y a quien el propio Sigmund Freud reconocía como su autoridad, la consideró incluso una enfermedad degenerativa en su Psychopatia Sexualis de 1886. Los trabajos científicos de Freud, tras la llegada del psicoanálisis dieron como resultado una postura que consideraba patológicas no sólo las prácticas sino incluso la mera condición homosexual. Por ejemplo, en sus Tres ensayos sobre la teoría de la sexualidad, Freud incluyó la homosexualidad entre las "perversiones" o "aberraciones sexuales", en sus propios términos, equiparados al fetichismo del cabello o de los pies o las prácticas sádicas o masoquistas. A juicio de Freud, la homosexualidad era una manifestación de falta de desarrollo sexual y psicológico que se traducía en fijar a la persona en un comportamiento previo a la "madurez heterosexual".[17] Sin embargo, Freud llegaría a reconsiderar su posición con el tiempo, hasta el punto de que en su conocida Carta a una madre americana, Freud no dudó en afirmar que la homosexualidad "no es un vicio, ni un signo de degeneración, y no puede clasificarse como una enfermedad".[18] Señaló que perseguir la homosexualidad era una "gran injusticia y una crueldad", y que el análisis a lo sumo serviría para devolver la armonía a una persona si se sentía infeliz o neurótica, independientemente de si era homosexual o no.

Psicoanalistas como Alfred Adler y Carl Gustav Jung, en discordancia con Freud, se pronunciaron de manera más estricta. Los posteriores psicoanalistas no sólo no modificaron estos juicios, sino que los acentuaron a la vez que aplicaban la terapia reparativa. Por ejemplo, en los años cuarenta del siglo XX, Sandor Rado afirmó que la homosexualidad era un trastorno fóbico hacia las personas del sexo opuesto, por lo que se consideró susceptible de ser tratada como otras fobias. Ya en los años sesenta Irving Bieber y otros psiquiatras, partiendo del análisis derivado de la experiencia de trabajar con un considerable número de homosexuales, afirmaron que la homosexualidad era un trastorno psicológico derivado de relaciones familiares patológicas durante el período edípico. En esa misma década, Charles Socarides defendía, por el contrario, la tesis de que la homosexualidad se originaba en una época pre-edípica y que, por lo tanto, resultaba mucho más patológica de lo que se había pensado hasta entonces. Socarides es considerado una figura cuestionable dentro del movimiento gay. La posterior relativización y negación de esos juicios médicos procedió de científicos como el doctor Alfred C. Kinsey, cuyas tesis fueron severamente criticadas por la ciencia psiquiátrica de aquel entonces.[17

Otros puntos de vista

Informe Kinsey

Artículo principal: Informe Kinsey
En el Informe Kinsey se establecen diversos grados de bisexualidad, se indica en azul la proporción de prácticas homosexuales.

Así, con posterioridad, los estudios científicos realizados por Alfred C. Kinsey,[19] concluyeron que, analizados tanto el comportamiento como la identidad, la mayor parte de la población parece tener por lo menos alguna tendencia bisexual (atracción hacia personas tanto de uno como de otro sexo), aunque ordinariamente se prefiere un sexo u otro. Kinsey y sus estudiantes consideraron que sólo una minoría (del 5 al 10 por ciento) es completamente heterosexual o completamente homosexual. De la misma manera, sólo una minoría aún más pequeña puede considerarse completamente bisexual y se establecieron diversos grados de bisexualidad. Estudios posteriores han querido demostrar que el informe de Kinsey había exagerado la prevalencia de la bisexualidad en la población; pero todavía su idea goza de una gran aceptación.

Teoría queer

Artículo principal: Teoría queer

Algunos pensadores en los estudios de género, siendo el más famoso el filósofo francés Michel Foucault (aunque algunos hayan argumentado que sus ideas en este tema han sufrido distorsión), atacan la idea de que identidades sexuales tales como la homosexualidad, la heterosexualidad o la bisexualidad tengan cualquier existencia objetiva. Dicen, en su lugar, que son construcciones sociales. Este punto de vista teórico se llama teoría queer. Un argumento frecuente es que la homosexualidad premoderna era diferente de la homosexualidad moderna, pues era estructurada por edad, por sexo o por clase, en vez de igualitaria. Los críticos contestan que, aunque la homosexualidad de épocas distintas haya tenido rasgos distintos, el fenómeno básico ha existido siempre y no es una creación de la sociedad actual.

Selección social de Roughgarden

Una de las últimas teorías propuestas para la homosexualidad se basa en la llamada selección social. Propuesta por la profesora de biología de la Universidad de Stanford Joan Roughgarden,[20] la teoría se enfrenta a la selección sexual de Darwin. Básicamente niega la reducción de la diversidad sexual a dos sexos, uno masculino y agresivo y otro femenino y cohibido. Con numerosos ejemplos del reino animal y de culturas distintas de la occidental, muestra que la naturaleza y las diferentes sociedades ofrecen soluciones sorprendentes a la sexualidad: peces con varios tipos diferentes de machos o cuyos componentes cambian de sexo en caso de necesidad; mamíferos que tienen a la vez órganos reproductores masculinos y femeninos, etc. En el caso de la biología humana, afirma que la existencia de homosexuales, transexuales y hermafroditas no es más que una variación natural que se integra perfectamente en la diversidad mostrada por los demás animales. La expresión social de esta diversidad se encontraría en sociedades como la de los indios norteamericanos, con sus dos espíritus, los mahu polinésicos, los hijra indios o los eunucos, que identifica con personas transgénero.


Homosexualidad en la población

Beso entre John Barrowman, actor escocés y su conviviente durante la marcha del Orgullo Gay del 2007 en Londres.

Las personas que generalmente tienen una orientación heterosexual pueden sentir deseos leves u ocasionales hacia personas del mismo sexo, del mismo modo que aquellos que generalmente tienen una orientación homosexual pueden sentir deseos leves u ocasionales hacia personas del sexo opuesto.[21]

Hay personas con orientación homosexual que, por las condiciones de intolerancia y violencia o de difícil acceso a otras personas del mismo sexo, mantienen relaciones heterosexuales. La represión, la homofobia y la postura de la mayor parte de las religiones obliga a los homosexuales a esconder su orientación fingiendo ante la sociedad tener una orientación heterosexual, lo que se denomina coloquialmente estar en el armario o en el clóset. Sin embargo, autores como el doctor Joseph Nicolosi refieren que, si muchos homosexuales ocultan su orientación sexual, no se debe tanto a la represión social, que no se niega como factor secundario, sino a que la homosexualidad en sí misma representa para el homosexual una condición de incompatibilidad tanto a las bases sociales establecidas como a su particular sistema de valores morales, es decir, que existe un conflicto entre lo que se es y lo que se debe ser según la educación familiar que se haya dado, así como a ciertos grados de desorden en la identidad sexual.[22]

En la actualidad, hay personas con orientación homosexual que están 'saliendo del armario' o que 'han salido del armario', lo que se aplicaría a las personas que dejan de fingir o reprimir su orientación sexual.

La actividad sexual con una persona del mismo sexo no se considera necesariamente homosexualidad como orientación sexual, sino un comportamiento homosexual. No todos los que desean a personas del mismo sexo se identifican como homosexuales o bisexuales. Algunos tienen relaciones sexuales a menudo con personas del mismo sexo pero son y se definen como heterosexuales. Es entonces importante distinguir entre comportamiento, deseo e identidad homosexual, los cuales no siempre coinciden. Por ejemplo, en algunos sitios segregados por sexo puede aparecer relaciones homosexuales "situacionales", aunque el comportamiento sea heterosexual fuera de allí. Lo mismo puede ocurrir por razones económicas o ajenas a la voluntad.

El informe Kinsey reportó que el 37 por ciento de los varones estadounidenses admitían que habían experimentado un orgasmo al tener contacto sexual con otro varón.[23] La mayor parte de los estudios al azar efectuados en los Estados Unidos y en Europa occidental estiman que alrededor del 8 por ciento de los hombres y las mujeres admiten haber tenido alguna experiencia homosexual, y que alrededor del 2 por ciento admiten su preferencia por experiencias exclusivamente homosexuales.[cita requerida] El National Opinion Research Center ("Centro Nacional de Investigación en Opiniones", en español) ha informado que aproximadamente el 0,7 por ciento de los hombres estadounidenses se consideran homosexuales.[cita requerida]

Organizaciones médicas y la homosexualidad

El 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó la homosexualidad de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud.[24] El gobierno del Reino Unido hizo lo propio en 1994, seguido por el Ministerio de Salud de la Federación Rusa en 1999 y la Sociedad China de Psiquiatría en 2001.[25] Los dirigentes de la Asociación Norteamericana de Psiquiatría (APA) habían votado previamente de manera unánime retirar la homosexualidad como trastorno de la sección Desviaciones sexuales de la segunda edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (el DSM-II) en 1973.[26] Esta decisión la confirmó oficialmente una mayoría simple (58%) de los miembros generales de la APA en 1974, que decidieron sustituir ese diagnóstico por la categoría más suave de "perturbaciones en la orientación sexual", que se sustituiría más tarde, en la tercera edición (el DSM-III), por el término homosexualidad egodistónica, que a su vez se eliminaría de la revisión de esa misma edición (DSM-III-R) en 1986. La APA clasifica ahora el persistente e intenso malestar sobre la orientación sexual propia como uno de los "trastornos sexuales no especificados".[27]

Existe mucha polémica respecto a las razones de este cambio. Los que han criticado esta decisión aseguran que la publicación fue el resultado exclusivo de la presión política de grupos activistas LGBT, y no producto de la investigación científica. Citan una serie de incidentes, el primero ocurrido en 1970, en el que miembros del Frente de Liberación Gay (Gay Liberation Front) interrumpieron una conferencia de la APA en San Francisco, California, acallando a los ponentes con sus gritos, amenazando a doctores, riéndose de los psiquiatras que veían la homosexualidad como una enfermedad y utilizando otras tácticas de presión para conseguir su propósito en aquel momento. Mientras se reían de sus palabras y se burlaban de su exposición, uno de los activistas le gritó: "He leído su libro, doctor Bieber, y si ese libro hablara de los negros de la manera como habla de los homosexuales, lo arrastrarían y lo machacarían y se lo merecería."[17] Estos activistas a su vez se basaban en los estudios empíricos, entre otros, de Alfred Kinsey y Evelyn Hooker. Estos estudios apoyaban la noción de que la profesión psiquiátrica había aceptado sin pruebas presunciones sobre la "necesaria" conexión entre la homosexualidad y ciertas formas de desajuste psicológico, o que la homosexualidad era necesariamente un "síntoma" de patología mental.[28]

Clinton Anderson, director de la Oficina de Asuntos Lésbicos, Gay y Bisexuales de la Asociación Psicológica Norteamericana (APA), recalcó la necesidad de basarse en evidencia científica y no en ideologías a la hora de evaluar la posición global de los psicólogos frente a gays y lesbianas, y defendió la necesidad de que algunos grupos conservadores no participaran de dicha toma de decisiones.[29] Los miembros de la APA también consideran inútil el debate sobre el nuevo estudio del psiquiatra Robert Spitzer en el que cambia de opinión y afirma que la orientación sexual se puede modificar.[30]

El fundamento que daba antes Spitzer para suprimir la homosexualidad como diagnóstico en 1973 era que, para ser considerada un trastorno psiquiátrico, "debe producir con regularidad angustia subjetiva o asociarse con frecuencia con algún deterioro en la efectividad o en el funcionamiento social". Como otras condiciones sexuales que sí están clasificadas dentro de la lista de trastornos, la homosexualidad en sí misma no posee estos requerimientos para ser considerada un trastorno psiquiátrico, debido a que muchas personas están bastante satisfechas con su orientación sexual y demuestran no tener deterioro generalizado en la efectividad o en el funcionamiento social.[31] Sin embargo, este argumento sólo considera el hecho de que "muchos homosexuales estén satisfechos con su orientación sexual", pero no considera al gran número de homosexuales que no lo están y que experimentan regularmente "angustia subjetiva y deterioro generalizado en el funcionamiento social".[cita requerida] La supresión del diagnóstico, afirman los críticos, es desfavorable para aquellos que desearían buscar tratamiento.[cita requerida]

Actualmente, organizaciones estadounidenses e internacionales tales como la Asociación Médica Norteamericana (American Medical Association), la Asociación Norteamericana de Consejería (American Counseling Association), la Asociación Nacional de Trabajadores Sociales (National Association of Social Workers), la Academia Norteamericana de Pediatría (American Academy of Pediatrics), la Asociación Nacional de Psicólogos Escolares (National Association of School Psychologists), la Academia Norteamericana de Asistencia Médica (American Academy of Physician Assistants), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras muchas también han dejado de considerar la homosexualidad como una enfermedad, siguiendo en parte la decisión de 1973 de la APA.

Adicionalmente, diversas organizaciones profesionales, entre ellas la Asociación Psicológica Norteamericana, no consideran que los intentos de modificación de la orientación sexual homoerótica sean procedimientos profesionalmente éticos,[32] en tanto que tales intentos no han producido resultados clínicos satisfactorios, y el concepto de funcionalidad conductual se ha desarrollado a favor de las "personas" frente al control social coercitivo.

Homosexualidad a lo largo de la historia

Artículo principal: Historia LGBT

La homosexualidad ha estado presente en las sociedades desde tiempos muy antiguos, y se han encontrado casos de homosexualidad bastante bien documentados desde las más temprana antigüedad.

En Grecia y Roma

El lugar del homosexual en la sociedad y la percepción de la homosexualidad cambia muchísimo entre las sociedades y las épocas. En la Grecia antigua, por ejemplo, se consideraba normal que un muchacho (entre la pubertad y el crecimiento de la barba) fuera el amante de un hombre mayor, el cual se ocupaba de la educación política, social, científica y moral del amado.[33] Pero se consideraba más extraño que dos hombres adultos mantuviesen una relación amorosa (aunque se ve que era normal en la relación entre Aquiles y Patroclo, o en las parejas de soldados tebanos y hasta en la relación entre Alejandro Magno y Hefestión).[33]

Antínoo, el joven griego amante del emperador Publio Elio Adriano

Existen numerosos ejemplos de literatura lírica ensalzando el amor y las relaciones homoeróticas. Los poetas latinos de la época dan por hecho que todos los hombres siente deseo homosexual en algún que otro momento. Ejemplos de poetas con alguna obra que alaban estas relaciones son Cátulo, Horacio, Virgilio u Ovidio.[34] Cabe destacar el hecho de que ser "pasivo" no era bien visto socialmente, pues se consideraba que serlo significaba ser intelectualmente inferior y más inexperto que el que asumía un rol "activo".[35] También es destacable que la homosexualidad femenina no estaba bien vista; la máxima griega era, a este respecto, que "la mujer era para la reproducción, pero el hombre para el placer". Se reconocía que era necesario preservar la estirpe, la especie, pero que solamente se podía encontrar placer en la relación íntima con otro hombre, ya que el hombre se consideraba un ser más perfecto que la mujer y, por lo tanto, la unión entre dos hombres sería más perfecta.

En la antigua Roma, si bien algunos autores como Tácito o Suetonio contemplaban la homosexualidad como un signo de degeneración moral e incluso de decadencia cívica,[17] era relativamente frecuente que un hombre penetrara a un esclavo o a un joven, mientras que lo contrario era considerado una desgracia. De Julio César, el gran genio militar, creador del Imperio, se decía que era "vir omnium mulierum et mulier omnium virorum", esto es, "el marido de todas las mujeres y la mujer de todos los maridos".[36] Famoso por sus amoríos con las mujeres de la nobleza romana, los rumores sobre su homosexualidad tienen su origen en el 80 A.C., cuando el joven Julio César fue enviado como embajador a la corte de Nicomedes. Al parecer, el rey asiático quedó tan deslumbrado con la belleza del joven mensajero romano que lo invitó a descansar en su habitación y a participar en un festín donde sirvió de copero real durante el banquete. Su estancia en Bitinia generó fuertes rumores de que ambos –Julio César y Nicomedes- fueron amantes, lo cual motivó a los adversarios políticos de Julio Cesar a llamarle “Reina de Bitinia”, incluso tiempo después de su estancia en el reino.[37] Tanto a Marco Antonio como a Octavio (este último conocido después como César Augusto) se les señaló que tenían amantes masculinos.[38] De nuevo Suetonio consigna que el emperador Nerón, tomando el rol pasivo con el liberto Doryphorus, imitaba los gritos y gemidos de una mujer joven.[39] También el emperador Galba se sentía atraído por hombres fuertes y experimentados.[40] Y en varias ocasiones se informa que los soldados eran asaltados sexualmente por sus oficiales superiores.[41]

La práctica de la pederastia tiene su cenit durante el reinado del emperador Adriano. Es famoso su amor por el joven griego Antínoo. Tras su prematura muerte ahogado Adriano erigió templos en Bitinia, Mantineia y Atenas en su honor, y hasta le dedicó una ciudad, Antinoópolis. Cabe destacar al joven emperador Heliogábalo, que a principios del siglo III escandalizó a sus contemporáneos casándose públicamente dos veces vestido de mujer. Son múltiples las anécdotas sobre su comportamiento lascivo, y los soldados de su guardia personal eran conocidos como los rabos de burro por ser reclutados en las termas entre los mejor dotados.[42]

La Inquisición

La persecución de la homosexualidad por la Iglesia Católica fue constante a lo largo de la Edad Media, si bien la sodomía era una acusación útil que a veces se unía, y no siempre se distinguía, de la de herejía, lo que hace francamente difícil cualquier análisis. Los procesos más sonados, como el ataque contra los templarios, acusados de entregarse a prácticas homosexuales y heréticas, son todos sospechosos y promovidos por razones políticas. En circunstancias normales los nobles y privilegiados rara vez eran acusados de esta clase de delitos, que recaían casi enteramente sobre personas poco importantes y de las que tenemos pocos datos.

Durante los siglos V al XVIII, la tortura y la pena capital, generalmente en la hoguera, eran los suplicios a los que se condenaba en la mayor parte de Europa a los homosexuales. La Santa Inquisición de la Iglesia Católica no se diferencia mucho, en su persecución de la homosexualidad, de lo que era corriente en casi todas partes, y es culpable de la tortura y muerte de innumerables personas acusadas del denominado pecado nefando.

Aún se conservan expresiones en el lenguaje (en idiomas diversos) que hacen referencia a la quema en la hoguera de los homosexuales:

  • finocchio ('finoquio'), que en italiano significa 'maricón' y también 'hinojo' (porque se envolvía a la persona en hojas de hinojo para retardar su agonía entre las llamas); aunque existe una opinión errónea (teñida de homofobia) de que la acepción insultante es moderna y proviene del término "caer de hinojos" o 'arrodillarse' (para realizar sexo oral). Pero en italiano "rodilla" es ginocchio y no finocchio;
  • faggot, que en inglés actual significa 'maricón' pero que en el pasado quería decir 'haz de leña' y se relaciona con la leña con que los homosexuales eran quemados vivos hasta morir por su pecado contra natura.

Persecución nazi de los homosexuales

Durante la época nazi, se consideró a la homosexualidad una inferioridad y un defecto genético, por lo que se aplicó un artículo de una ley del código penal alemán de 1871. Se trataba del párrafo 175 que decía: "Un acto sexual antinatural cometido entre personas de sexo masculino o de humanos con animales es punible con prisión. También se puede disponer la pérdida de sus derechos civiles."

Triángulo rosa, símbolo impuesto por los nazis a los homosexuales en los campos de concentración.

Durante la República de Weimar ‒entre el final de la primera guerra mundial y el ascenso de Hitler‒ esta ley pocas veces se puso en práctica, por lo que el Berlín de la década de 1920 era considerado un lugar de gran vida homosexual. Con la llegada del nazismo, los alemanes considerados homosexuales fueron apresados o internados en campos de concentración, donde muchos fueron asesinados. De acuerdo al historiador alemán Klaus Müller, se calcula que aproximadamente 100.000 hombres fueron arrestados bajo el mencionado artículo penal entre 1933 y 1945. Aproximadamente la mitad fueron sentenciados a prisión; de ellos, entre 15.000 y 10.000 fueron enviados a campos de concentración, de los cuales sobrevivieron unos 4.000 al finalizar la guerra.

Los prisioneros considerados homosexuales dentro de los campos de concentración eran identificados con un triángulo invertido de color rosa. A aquellos homosexuales que además eran judíos se les obligaba a usar una estrella de David cuyo triángulo invertido era rosa. Este símbolo, en memoria del exterminio en los campos de concentración, es usado en la actualidad por asociaciones que luchan contra la discriminación por motivos de orientación sexual.

Después de la guerra, el citado párrafo siguió siendo ley en ambas Alemanias hasta finales de la década de 1960. De ese modo, algunos homosexuales que habían sobrevivido a los campos de concentración nazis fueron arrestados nuevamente bajo esa ley. Todavía en 1998 el parlamento alemán aprobó una ley para anular sentencias injustas impuestas durante la administración de la justicia penal nazi. Dos grupos fueron excluidos de la anulación integral de las sentencias nazis injustas: los desertores del ejército y las personas homosexuales. De ese modo se les impedía a los sobrevivientes homosexuales los procedimientos destinados a limpiar su estigma legal y a percibir las compensaciones por las injusticias sufridas, como sí ocurre con otras víctimas. No fue sino hasta el año 2002 cuando dicha ley se modificó, para incluir a los homosexuales.

Los homosexuales se encontraban entre los grupos que fueron exterminados en el Holocausto nazi, aunque no hubo ningún esfuerzo sistemático para eliminar a todos los homosexuales (como sí se hizo, en cambio, con los judíos o con los gitanos). A los homosexuales que fueron enviados a morir en los campos de concentración se les seleccionó a menudo para acoso, tortura y asesinato especial, tanto por los otros encarcelados como por los guardias.

Situación legal en el mundo

Leyes sobre la homosexualidad en el mundo Sin información Comportamiento homosexual legal Matrimonio homosexual Uniones civiles Reconocimiento de matrimonios homosexuales realizados en otros países Sin uniones civiles Compotamiento homosexual ilegal Pena menor Pena mayor Cadena perpetua Pena de muerte

La homosexualidad es contemplada de diversas maneras por los diferentes ordenamientos jurídicos: como primera diferencia, existen países donde el comportamiento homosexualidad está penado y otros donde no lo está, partiendo de esta base:

  • Países donde la homosexualidad es legal: generalmente los gobiernos trabajan con el objetivo de reducir la homofobia de la sociedad y otorgar nuevos derechos, siendo el mayor de ellos el matrimonio homosexual y la posibilidad de que las parejas homosexuales adopten menores (caso de España). Entre los derechos también se encuentran, además del matrimonio y la adopción, las uniones civiles u otro tipo de reconocimientos de estas uniones.
  • Países donde la homosexualidad es ilegal: ésta se castiga con penas que pueden llegar a la pena de muerte (caso de Irán y de Arabia Saudita), o por lo menos con sanciones económicas o la cárcel.

Lucha contra la discriminación

Muchos países occidentales han legalizado o al menos descriminalizado la homosexualidad, siguiendo recomendaciones del Parlamento Europeo y del Consejo de Europa.

Equiparación de derechos con los heterosexuales

Unión civil

Artículo principal: Unión civil

La unión civil es uno de los varios términos (en México existen, desde el 9 de noviembre del 2006, las denominadas sociedades de convivencia, concepto que se aplica no sólo a parejas hombre-hombre y mujer-mujer, sino a cualquier otro par de personas que, por razones incluso no relacionadas con su preferencia sexual, viven juntas) usados para un estado civil similar al matrimonio, creados sobre todo para permitir el acceso de las parejas homosexuales a las ventajas de las que gozan los matrimonios heterosexuales. En algunos lugares se dispone también de uniones civiles para los heterosexuales que no desean formalizar su relación en un matrimonio. Estas uniones heterosexuales reciben el nombre legal de unión libre. Éstas uniones llegan a ser, en algunos estados, idénticas al matrimonio, del que sólo se diferencian en el nombre. Las uniones civiles están reguladas en Dinamarca, Israel, Islandia, Hungría, Francia, Finlandia, Alemania, Portugal, Croacia, Luxemburgo, Reino Unido, Andorra, Nueva Zelandia, República Checa, Uruguay, Colombia, en algunos estados de Estados Unidos (Hawái, California, Vermont, Distrito de Columbia, Maine, Nueva Jersey y Connecticut), en algunas regiones de Italia (Campania, Emilia-Romaña, Toscana, Umbría, Abruzos, Lacio, Liguria, Apulia y Véneto), en partes de Suiza (ciudad y región de Zúrich), en parte de Argentina (ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Río Negro), en parte de Australia (estado de Tasmania), en parte de México (Ciudad de México y el estado de Coahuila) y en parte de Brasil (estado de Río Grande do Sul).

Matrimonio homosexual

El matrimonio homosexual es el reconocimiento social, cultural y jurídico que regula la relación y convivencia de dos personas del mismo sexo, con iguales requisitos y efectos que los existentes para los matrimonios entre personas de distintos sexos. Éste es el paso más avanzado para el total equiparamiento de derechos y deberes entre los ciudadanos homosexuales y heterosexuales, y sólo se ha aprobado en los Países Bajos (2001), en Bélgica (2002), en España (2005), en Canadá (2005), en Sudáfrica (2006), en Noruega (2008), en Suecia (2009) y, como ya se mencionó en la sección previa, en México existe, también desde 2006, la llamada Ley de Sociedad de Convivencia. En otros estados el asunto está en debate y, según un estudio de opinión europeo, más de la mitad de los ciudadanos de Suecia, Dinamarca, Luxemburgo, Andorra, Alemania y la República Checa están a favor de su regularización en sus estados, y los defensores de esta reforma representan más del 45 por ciento en Austria, Francia, Reino Unido y Finlandia.

Manifestante del Foro de la Familia contra el matrimonio homosexual en España.

Pero no sólo en Europa se ha debatido sobre este asunto, sino que éste es un debate vigente en el resto de los países occidentales, como Estados Unidos.[43] En estos debates, habitualmente suelen estar a favor los sectores progresistas de la sociedad, es decir, aquellas organizaciones que están en pro de los derechos de la comunidad lésbico-gay-bisexual-transgénero (LGBT) y los partidos políticos progresistas (lo cual no es sinónimo de izquierdas, necesariamente), entre los cuales se encuentran mayoritariamente los socialdemócratas, los ecologistas, los centristas y los liberales. En contra del planteamiento de cambios en la legislación se hallan los sectores conservadores de la sociedad (la iglesia tanto católica como protestante y ortodoxa, principalmente), así como de los partidos políticos que defienden sus ideales y/o los modos de vida tradicionales (los de ideologías conservadoras, nacionalistas o de extrema derecha) y organizaciones del mismo entorno.

  • Argumentos a favor: principalmente, quienes tienen una postura a favor de la reforma alegan que regularizando el matrimonio homosexual se conceden nuevos derechos a un grupo de ciudadanos (los homosexuales y bisexuales) que hasta este momento no tienen/tenían, incumpliendo de esta manera en algunos casos la Constitución o la legislación vigente (al condenar la desigualdad y la discriminación, mientras que algunos de los ciudadanos no se pueden casar con la persona que quieren, mientras otra parte sí lo pueden hacer). Con esta extensión de derechos, argumentan, no se ven afectadas las libertades de otros ciudadanos.
  • Argumentos en contra: suelen afirmar que existe única y exclusivamente un tipo de familia y no varios tipos de ella, y su definición de familia dice que se trata de una unidad destinada a la procreación y, dado que una pareja de hombres, lo mismo que una pareja de mujeres, no pueden procrear a través de los medios "naturales" (los tradicionales), por consiguiente la familia queda restringida a la unión de un hombre con una mujer. Otro argumento puesto en la palestra durante estos debates es la raíz etimológica de la palabra matrimonio, que proviene del latín, matri-monium, y significa "unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales"[44] Este segundo argumento está especialmente orientado en no aceptar que estas uniones sean llamadas matrimonio sino más bien de otra manera, manteniendo sin embargo la mayor parte de los derechos que eso implica.

Adopción de hijos por parte de parejas homosexuales

Una pareja homosexual cuidando de un bebé.

La adopción de hijos por parte de parejas homosexuales está autorizada por ley en un reducido número de territorios europeos y norteamericanos, y da la oportunidad a las parejas de homosexuales de tener hijos, reconociéndoles a ambos como padres o madres legales. Esta ampliación de derechos no suele tener tanto apoyo popular como otras medidas de ampliación de derechos a los miembros de este colectivo (tales como el matrimonio homosexual), a pesar de lo cual más del 50 por ciento (más de la mitad) de la población de Suecia y de los Países Bajos está de acuerdo con esta medida.[45]

La opinión médica está algo dividida al respecto: por ejemplo, algunos consideran que lo importante para un correcto crecimiento de los menores no es el sexo de los padres, sino el cariño dado a sus hijos. Importantes asociaciones de especialistas, como la Asociación Estadounidense de Pediatría o el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, se muestran a favor, y diversos estudios científicos al respecto no han encontrado que haya ninguna desventaja ni deterioro en el desarrollo psicológico (ni intelectual ni emocional) en los niños o niñas criados por una pareja de hombres o por una pareja de mujeres.[46] Sin embargo, personas como Dale O'Leary, escritora e investigadora de la Asociación Médica Católica de Estados Unidos, han expuesto los diversos riesgos que implica para un niño el ser adoptado por parejas homosexuales.[47]

Sociedad y homosexualidad

Muchos moralistas y diferentes miembros de grupos religiosos siguen considerando que la homosexualidad es una desviación sexual y un pecado, motivo por el cual la homosexualidad ha sido prohibida en muchos países y culturas a lo largo de la historia, ya sea castigando a la homosexualidad en sí o bien algunas prácticas sexuales asociadas con ella (como la penetración anal, la penetración bucal o la masturbación), a pesar de que dichas prácticas no son exclusivas de las personas homosexuales. En muchas culturas la relación homosexual, aunque fuera consensual (es decir, practicada por un acuerdo de ambos miembros de la pareja), llegó a considerarse un crimen.

Mitos

Respecto a los roles tomados por los homosexuales, existe un mito popular que dice que en las parejas uno de los hombres adopta el rol de varón y el otro el rol de mujer. De esta manera, el hombre más "varonil" es el considerado activo (el que penetra analmente al otro y nunca es penetrado), mientras que aquél que prefiere ser penetrado es considerado pasivo y, por consiguiente, más femenino o más "afeminado". Este mismo mito también se aplica a las mujeres lesbianas: una de ellas tendría facciones, musculatura, actitud y ropas más "masculinas" (la considerada "activa"), mientras que la otra sería más "femenina" (la considerada "pasiva"). En realidad sucede que, en la mayor parte de los casos, ninguna persona homosexual es exclusivamente "activa" ni "pasiva" durante toda su vida, y también que, en una misma relación de pareja, los roles son dinámicos, es decir, se van modificando con el tiempo.

Educación sobre la homosexualidad

Centros escolares infantiles como las escuelas de Massachussets y otras áreas de los Estados Unidos están ya enseñando a los niños de la escuela elemental o primaria a equiparar las relaciones homosexuales a las del matrimonio entre un hombre y una mujer. Más aún, en nombre de la tolerancia (que significa no únicamente "tolerar", sino una consideración profunda, a través de la reflexión, de las diferencias humanas) y de la no discriminación se han elaborado cuentos infantiles con temática homosexual, con el propósito de que desde temprana edad los niños perciban que la homosexualidad es una variable natural más en la diversidad de los miembros individuales de toda sociedad.[48] [49] Esto sitúa a muchos padres ante una posición intolerable para ellos, pues no desean entrar en particulares sobre la homosexualidad con un niño pequeño, y la única solución para muchos de estos padres ha sido retirar a sus hijos de esas escuelas públicas y buscar otras alternativas.[50]

Homofobia

Artículo principal: Homofobia

La homofobia es la aversión, el odio irracional, el miedo, el prejuicio o la discriminación contra hombres o mujeres homosexuales, aunque también suele incluirse a las demás personas que integran a la diversidad sexual, como es el caso de las personas bisexuales o transexuales, y también a aquellas que mantienen actitudes o hábitos comúnmente asociados al otro sexo, como los metrosexuales y las personas "con pluma".

Estas actitudes respecto al colectivo homosexual están muy extendidas por las diversas sociedades, siendo generalmente inversamente proporcional al desarrollo económico, democrático, cultural y urbano de una sociedad (de esta manera, encontramos que donde está menos extendida es en Europa occidental y en las ciudades del resto del mundo occidental, mientras que es mucho más acusada en las zonas rurales de los países en vías de desarrollo). Como ya se ha visto en los diversos apartados de los derechos del colectivo homosexual, la homosexualidad se expone a la pena capital en Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Irán, Mauritania, Nigeria, Pakistán, Sudán y Yemen, mientras que también es perseguida y castigada en otros estados: Bangladesh, Bhután, Guyana, India, las Maldivas, Nepal, Singapur y Uganda.

Situación por continentes

África

Artículo principal: Homosexualidad en África

Pese a que ha sido negada o ignorada por los exploradores europeos, la homosexualidad ha estado presente en el África nativa y ha tomado varias formas:

  • Los antropólogos Murray y Roscoe informaron de que las mujeres en Lesotho establecen relaciones "duraderas y eróticas" socialmente aceptadas, relaciones que se denominan motsoalle.[51]
  • E. E. Evans-Pritchard informó de que los guerreros Azande (en el norte del Congo) se casaban rutinariamente con jóvenes muchachos que servían como esposas temporales. Esta práctica se volvió obsoleta a principios del siglo XX, pero se la comunicaron los ancianos del lugar.[52]
  • Un artículo académico de Stephen O. Murray examina la historia de las descripciones de la homosexualidad en el África tradicional subsahariana.[53]

América Latina

Las prácticas homosexuales en Latinoamérica son legales en todos los países en esta región. El último país en despenalizarlas fue Nicaragua, dejando de considerar delito la homosexualidad en el código penal que entró en vigor en el 2008. Cuba es un caso especial: la homosexualidad es legal y no está penada, aunque su tratamiento sigue sujeto a una cierta arbitrariedad, aunque en los últimos años parece que la persecución ha cejado en el país caribeño.

Aún siendo fuerte la homofobia dentro de algunas sociedades de esta región los legisladores han hecho esfuerzos que han conseguido que América latina sea uno de los lugares con las legislaciones más tolerantes y progresistas del mundo. La mayoría de los países tienen legislación contra la discriminación por orientación sexual, entre estos estados están Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Nicaragua, Perú, Uruguay, Venezuela, así como Puerto Rico y todas las dependencias francesas del Caribe.

América del Norte

Vista parcial de una pareja homosexual tomada de la mano.

En América del Norte la homosexualidad no es perseguida legalmente en ningún territorio, pero en la práctica los homosexuales suelen ser objeto de discriminación en diversas zonas, especialmente en los territorios rurales de los Estados Unidos y en México, pues allí se encuentran núcleos ultraconservadores que la ven como una enfermedad y, consecuentemente, tratan de "sanar" a los miembros del colectivo o la persiguen (si bien el maltrato tanto físico como psicológico no se da exclusivamente en estos territorios). En esta misma línea, existen diversos lugares donde los padres de homosexuales envían allí a sus hijos para “curarlos”.

Sin embargo, en ciudades como Nueva York o San Francisco y en Canadá los miembros del colectivo LGBT son más respetados, siendo la homosexualidad aceptada de forma similar que en Europa occidental. Además, es en América del Norte donde el movimiento homosexual empezó a aparecer de forma organizada políticamente y relevante con el motivo del rechazo a lo sucedido en Stonewall. Existen diversas publicaciones orientadas hacia esta comunidad, así como lugares de encuentro. También se producen películas y series destinadas a la comunidad homosexual o que tratan como tema principal la homosexualidad (algunos ejemplos, en los Estados Unidos, son las series de televisión Queer as Folk y Will & Grace y la película Brokeback Mountain, esta última dirigida por Ang Lee y traducida en América Latina con el título Secreto en la montaña y en España como En terreno vedado); todo esto hace que la comunidad homosexual norteamericana sea una de las más desarrolladas y visibles del mundo.

Véase el caso específico de la denominada ley de sociedades de convivencia en la ciudad de México, Distrito Federal.

Asia

Artículo principal: Homosexualidad en Asia

En el continente asiático existen diversas leyes con respecto a la homosexualidad, la mayor parte de los países de Oriente Medio se castiga desde los años de carcel hasta la pena de muerte, excepto Israel, Jordania, Irak y Turquía. En la primera y en la última, si bien tienen leyes antidiscriminatorias donde se castiga la homofobia. En los países del Lejano Oriente, en la mayor parte de los países es legal, menos en Birmania, Brunei, Malaysia,