23 febrero 2010

"TODO LO QUE NO ESTA PROHIBIDO, ESTA PERMITIDO"


Una jueza autorizó otro matrimonio homosexual en Capital

La magistrada porteña Elena Liberatori ordenó al Registro Civil que le otorgue un turno a una pareja gay para concretar la unión; el gobierno de Macri no apelará el fallo; en diciembre pasado dos hombres se casaron en Ushuaia.

Una jueza porteña hizo lugar a un amparo presentado por una pareja homosexual al autorizar la unión civil y ordenó que el Registro Civil le otorgue un turno. El gobierno de Mauricio Macri adelantó que no apelará el dictamen.

El fallo lo dictó la jueza en lo Contencioso Administrativo de la Capital Federal, Elena Liberatori.

En diciembre pasado Alex Freyre y José María Di Bello protagonizaron el primer casamiento gay en la Argentina. Sorpresivamente la pareja contrajo matrimonio en Ushuaia, con la autorización de la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, y el asesoramiento del Instituto Nacional contra la Discriminación y la Xenofobia (Inadi).

La pareja decidió casarse en Ushuaia después de que en Capital Federal un juzgado frenara la autorización.

"La única diferencia entre los dos casos es que Liberatori dijo en el fallo que no hay ningún impedimento en el Código Civil para que dos personas se puedan casar. La jueza rechazó el pedido de inconstitucionalidad y ordenó al Registro Civil a que otorgue un turno", explicó a lanacion.com la titular de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (LGBT) , María Rachid.

El fallo, que salió ayer por la noche, favorece a una pareja de hombres que convive hace dos años. Les darían un turno para casarse dentro de un mes.

"En todo el país hay 60 pedidos de amparo y sabemos que van a salir más permisos", adelantó Rachid. En la Corte Suprema hay dos casos que podrían definirse en los próximos meses.

Debate en el Congreso. El cuerpo de abogados de la LGTB tiene muchas expectativas en que se debata la unión civil entre personas del mismo sexo en las sesiones parlamentarias. El oficialismo tiene decidido avanzar en la discusión a partir de marzo.

Para alentar su tratamiento la Federación realizará una conferencia de prensa mañana a las 11 en el salón José Luis Cabezas del Congreso. Participarán varios diputados que apoyan la iniciativa como Margarita Stolbizer (GEN), Victoria Donda (Libres del Sur), Adrián Pérez (Acuerdo Cívico y Social), Agustín Rossi (Frente para la Victoria) y Vilma Ibarra (Nuevo Encuentro Popular y Solidario).

"El proyecto se empezaría a debatir la próxima semana en la Comisión de Legislación General, presidida por Vilma Ibarra", aseguró Rachid.

Al respecto el secretario legal de la LGTB, Gustavo López, explicó que para autorizar el casamiento entre dos personas del mismo sexo se deben cambiar dos artículos.

El primero de ellos, que habla del consentimiento entre un hombre y una mujer, debería decir "consentimiento entre los cónyuges". La otra modificación tiene que ver con el Registro Civil. Al dar los turnos los empleados tendrían que considerar "contrayentes" en lugar de marido y mujer.

López dijo, además, que los jueces de la Corte Suprema "están esperando los que se decida en el Congreso" porque así evitarían tratar los amparos caso por caso.

Por otra parte el abogado admitió que este nuevo caso "sienta precedentes y criterios jurídicos" como también lo hizo el de Alex y José María. "La legislación evoluciona a medida que lo hace la sociedad", explicó.

Otro aval judicial para el matrimonio gay en Capital

La jueza en lo Contencioso Administrativo porteña Elena Liberatori hizo lugar a un amparo presentado por dos hombres que deseaban casarse. La magistrada ordenó que se les otorgue un turno para concretar la unión en un Registro Civil de esta Capital. Sin embargo, la magistrada no declaró inconstitucionales los artículos del Código Civil que lo impiden.

La jueza Elena Amanda Liberatori hizo lugar a un recurso de amparo presentado por una pareja homosexual para contraer matrimonio y de esta manera gozar de los mismos derechos ante la ley que rige una unión heterosexual.

El caso, del cual las identidades de la pareja no fueron dados a conocer, es uno de los tantos amparos que ya fueron presentados en distintos juzgados para solicitar un casamiento, pese a que dos artículos del Código Civil lo impiden.

En su fallo, la jueza Liberatori hizo hincapié en que la Constitución y otros tratados internacionales le dan derecho a contraer matrimonio y que se ven impedidos de ejercerlo por normas que no se encuentran acorde a los tiempos.

También dispone que tanto en los hospitales públicos como en el Registro Civil se les dé absoluta prioridad para los exámenes prenupciales "atento a las particularidades del caso".

El gobierno porteño adelantó que no apelará esta sentencia, por lo que de no presentarse ningún recurso ante un juzgado de familia que impida la ejecución del amparo y si el fiscal tampoco apela la medida, la decisión quedará firme.

El antecedente más inmediato de este caso es el fallo de la jueza en lo contencioso administrativo, Gabriela Seijas, quien en noviembre pasado autorizó el matrimonio entre Alex Di Bello y Jose María Freyre, quienes se casaron en Tierra del Fuego, tras una disputa entre el Gobierno porteño y organizaciones defensoras de los homosexuales.

El presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) César Cigliutti, dijo que "es bueno que haya salido este fallo pero no hay dignidad si no hay una ley que autorice el casamiento de parejas homosexuales".

"Este fallo, corresponde a un sólo caso de los tantos que hay dando vueltas por los juzgados, pero hay muchas parejas que no quieren judicializar su caso por distintos motivos y no pueden ejercer su derecho, por lo que es necesario una ley que iguale a todos", recalcó Cigliutti.

El dirigente dijo que el debate en el Congreso del proyecto para modificar los dos artículos del Código Civil "esta frenado" y añadió : "esperamos que el Frente para la Victoria presente un proyecto para debatirse en el plenario de las Comisiones".

Por su parte, María Rachid, de la Federación de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FGLBT), consideró que "este es uno de los tantos fallos que se van a dar en los próximos meses, ya que es muy difícil que un juez que se atenga a derecho ignore la Constitución Nacional y los tratados internacionales".

"Toda esta serie de fallos favorables tienen que concluir con la modificación del Código Civil", explicó Rachid, quien adelantó que mañana dará una conferencia de prensa sobre este tema en el Congreso acompañada por legisladores.

TEXTO FALLO DE ALZADA:

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, sala F

Fecha: 26/09/2007

Partes: R., M. de la C. y otra c. Registro Nacional de Estado y Capacidad de las Personas


HECHOS:

El juez de grado rechazó el amparo promovido, que perseguía la declaración de inconstitucionalidad del artículo 172 del Código Civil y, como consecuencia de ello, de la ilegalidad del acto administrativo por el cual el Registro Nacional de Estado y Capacidad de las Personas, les denegó la posibilidad de contraer matrimonio civil a dos personas del mismo sexo. La Alzada confirmó el decisorio.

SUMARIOS:

1. 1 - El artículo 172 del Código Civil no resulta discriminatorio en tanto pauta las condiciones que exige la aptitud nupcial, dado que recoge valoraciones de orden público que responden a tradiciones socioculturales compartidas por la comunidad en una época determinada.

2. 2 - Resulta constitucionalmente válido el artículo 172 del Código Civil en tanto establece que el matrimonio debe celebrarse entre personas de distinto sexo, pues tiene una justificación absolutamente objetiva y razonable, que consiste en el interés del Estado en privilegiar las uniones que tienden a continuar la especie, sirven para la procreación y dan base a la familia.


TEXTO COMPLETO:

2ª Instancia. — Buenos Aires, septiembre 26 de 2007.

Considerando: Vienen estos autos al Tribunal en virtud del recurso de apelación interpuesto por las accionantes contra el pronunciamiento de fs. 143/146 en el cual la Sra. Juez "a quo" rechaza el amparo promovido, que perseguía la declaración de inconstitucionalidad del art. 172 del Código Civil, y como consecuencia de ello, de la ilegalidad del acto administrativo por el cual el Registro Nacional de Estado y Capacidad de las Personas, les denegó el matrimonio civil a dos personas del mismo sexo. Presentan el memorial a fs. 145/158, cuyo traslado fue contestado a fs. 167/170. El Fiscal de Cámara dictamina a fs. 176, propiciando la confirmatoria.

Ante todo, conviene recordar que la expresión de agravios no es una fórmula carente de sentido, sino un análisis razonado de la sentencia, punto por punto, y una demostración de los motivos que se tienen para considerar que ella es errónea. Por tanto, en el caso, debería declararse la deserción del recurso toda vez que las argumentaciones en que ha fundado la juez a quo su sentencia no es criticada en la forma que prescribe el art. 265 del Código Procesal, pues es de toda claridad que frente a las razones asentadas no pueden prevalecer de manera alguna las genéricas reflexiones volcadas en el memorial en estudio.

Pero aun soslayando el incumplimiento de la aludida carga procesal, ha de analizarse la acción de amparo interpuesta.

Las leyes no suelen definir qué se entiende por matrimonio. No es necesario que lo hagan, pues, sobreentendido está que el derecho positivo recoge una realidad aceptada universalmente: la unión intersexual. Podemos aceptar, que, en principio, la cohabitación estable de homosexuales atañe, como decisión personal de cada uno, a una opción que se desempeña en la esfera de la intimidad que queda amparada por el principio de reserva que consagra el art. 19 de la Constitución Nacional. Pero el matrimonio trasciende la esfera íntima de los cónyuges. Como bien se ha dicho, la institucionalización matrimonial "apunta a la organización social y, como tal, tiene una serie de requisitos y de impedimentos que el legislador ha considerado razonables". (Zannoni, Eduardo, "Derecho de Familia" T. 1, pág. 244: Lorenzetti, "Teoría general del derecho de familia", "Revista de Derecho Privado y Comunitario", 1996, Nro. 12, pág. 21).

En efecto, la negativa a considerarse como matrimonio a las uniones entre personas del mismo sexo excede una perspectiva exclusivamente sexual. Lo que dos personas hagan entre sí con su sexo sin dañar a terceros ni ofender la moral pública, es cosa de su privacidad y toda constitución democrática obliga a reconocerla y a respetarla. Por eso sostener que la unión homosexual no es igual a la unión conyugal del varón y la mujer, no se refiere a lo que pueden o no pueden hacer sexualmente entre sí las personas del mismo sexo y de sexo distinto. Esa distinción hace a la intimidad de cada quien. (Bidart Campos, Germán J. "Matrimonio y unión entre personas del mismo sexo" ED- 164-723).

Ello sentado, la pregunta fundamental a responder es si la exigencia legal de que el matrimonio se celebre entre un hombre y una mujer constituye una discriminación en perjuicio de homosexuales, por el solo hecho de serlo. En otras palabras, determinar si dicha exigencia, consagrada en el art. 172 del Código Civil, responde a políticas que discriminan a homosexuales de heterosexuales.

Resulta innegable que en la cultura contemporánea los homosexuales han sido tradicionalmente discriminados socialmente por su orientación sexual en un marco de referencia agresivo hacia ellos. En los últimos tiempos las nuevas generaciones tienden a superar esta actitud e intentan conscientemente abandonar viejos prejuicios homofóbicos. A partir de esta realidad se sostiene que impedir a las minorías sexuales la posibilidad de contraer matrimonio entre sí constituye un instrumento de poder que margina a dichas minorías y que convierte a sus integrantes en ciudadanos de segunda, ya que no tienen acceso a los mismos derechos, ni a las mismas leyes que el grueso de la población. Se agrega que la reforma sobre el matrimonio incluyendo la aptitud nupcial de los homosexuales entre sí encierra una cuestión de igualdad ante la ley.

Sin embargo, debe observarse que los homosexuales no son discriminados a priori en razón de su orientación sexual para acceder al matrimonio. Una persona homosexual, fuere hombre o mujer, goza de la misma aptitud nupcial que un heterosexual, precisamente porque la ley no discrimina. En otras palabras, la orientación sexual no integra el elenco de requisitos para casarse. Lo que el homosexual no puede, por exigencia legal, es contraer matrimonio con alguien que sea de su mismo sexo.

La igualdad ante la ley significa que no se deben conceder excepciones o privilegios que excluyan a unos de lo que se otorga en igualdad de condiciones a otros, de donde se sigue que la verdadera igualdad consiste en aplicar la ley o los casos ocurrentes según las diferencias, sin que ello impida que la legislación contemple en forma distinta situaciones que considera diferentes, cuando la discriminación no es arbitraria ni responde a un propósito de hostigamiento contra determinados individuos o clases de personas, ni encierra un indebido favor o privilegio personal o de grupo (CSJN, Fallos 182:355, 198:112 299:146, entre otros).

No escapa al conocimiento de este Tribunal las diversas sentencias extranjeras que abordaron la cuestión, las cuales citan los presentantes de fs. 178/201 ("Amicus Curiae"), y en las cuales consideraron inconstitucional las leyes que prohíben el matrimonio entre personas del mismo sexo. Pero también es cierto que otros fallos foráneos han considerado lo contrario.

Por ello una norma es inconstitucional si la desigualdad que introduce carece de una justificación objetiva y razonable, basada en un interés constitucionalmente relevante, proporcionada respecto de su finalidad. La norma que establece que el matrimonio debe celebrarse entre personas de distinto sexo tiene una justificación absolutamente objetiva y razonable, que consiste en el interés del Estado en privilegiar las uniones que tienden a continuar la especie, sirven para la procreación y dan base a la familia, por lo tanto, el distinto tratamiento es proporcionado con respecto a su finalidad. (Graciela Medina, "Los homosexuales y el derecho a contraer matrimonio", pág. 218).

En efecto la exigencia mencionada no es discriminatoria; es indudable que la ley, al pautar las condiciones que exige la aptitud nupcial, recoge valoraciones socioculturales obviamente compartidas por la comunidad en una época determinada. Sería discriminatoria una norma que impidiese el matrimonio de personas en razón de su orientación sexual; no es el caso de la ley argentina que no toma en cuenta, como ya se ha mencionado, dicha orientación. El matrimonio heterosexual no pretende colocar en situación de inferioridad a gays o lesbianas, ya que su orientación sexual, como tal, está abarcada por el principio de reserva que consagra el art. 19 de la Constitución Nacional. De igual modo, la ley no discrimina al padre, cuando establece que no puede casarse con su hija, o a la madre con su hijo, o al hermano con su hermana, o al yerno con la suegra. Tampoco discrimina cuando establece que el matrimonio anterior, mientras subsiste, impide la celebración de otro, aunque, por hipótesis una persona de fe musulmana pudiese invocar el Corán para sostener que su religión le permite sostener dos o tres esposas. Sería absurdo considerar que el impedimento discrimina, por razones religiosas, a los musulmanes. Se trata en todo caso de cuestiones que atañen a valoraciones de orden público familiar que responden a tradiciones seculares, como es la prohibición del incesto o la monogamia. La heterosexualidad también atañe a ese tipo de valoraciones.

En cuanto al argumento esbozado por las requirentes con respecto a que el art. 172 del Código Civil, resulta contrario a la Constitución Nacional y a los tratados internacionales, ha de señalarse que si bien aquéllos mencionan en sus textos que los "hombres y mujeres tienen derecho a casarse" (art. 16 Declaración Universal de Derechos Humanos), "toda persona tiene derecho a tener familia" (art. VI Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre), "se reconoce el derecho del hombre y la mujer a contraer matrimonio"(art. 17 Pacto de San José de Costa Rica); etc., son todas locuciones que puntualizan el derecho que toda persona tiene de casarse con una persona del sexo opuesto, pues es la esencia del connubio que sea formalizado entre un hombre y una mujer. Por otra parte, si se observan las fechas en que fueron firmados estos tratados, veremos que en esa época no se planteaban todavía este tipo de cuestiones, por lo cual el derecho que en ellos se consagra no puede ser otro que el que acabamos de conferirle. (Chechile, Ana M. "Homosexualidad y Matrimonio", JA. 2000-II-pág. 1095).

Los tratados que reconocen el derecho a casarse emplean expresiones aproximadas a esta: derecho del hombre y la mujer a contraer matrimonio. Si bien no se especifican que la fórmula significa casarse "entre sí", parece cierto que no están imaginando el casamiento como derecho de un varón con otro varón, ni de una mujer con otra mujer, sino de un hombre con una mujer; sería bastante rebuscado hurgarle otro sentido. Es que en los tratados de derechos humanos no se han incorporado las valoraciones que tienden a catalogar la unión entre personas del mismo sexo como matrimonio (Bidart Campos, Germán J, obra citada "ut supra", pág. 723).

En efecto, más allá de la interpretación estrictamente literal, una interpretación integradora del sistema constitucional o una interpretación lógica de las expresiones a las que se hace referencia, permite concluir que la mención expresa del hombre y la mujer como titulares del derecho fundamental a contraer matrimonio limita su reconocimiento al celebrado entre ellos. De lo contrario, hubiera bastado con señalar el derecho de "todas las personas" a celebrar matrimonio, como se reconoce el derecho de toda persona a la vida, a la libertad, a la integridad, etcétera. (Andrés Gil Domínguez, María Victoria Fama, Marisa Herrera, "Derecho constitucional de familia" T. 1, pág. 152).

A los jueces compete la interpretación y aplicación de la ley a los casos concretos, y a la realización del control de su constitucionalidad. Pero no les corresponde sustituir a la ley o dejar de aplicarla recurriendo al deleznable expediente de considerarla inconstitucional a pesar de no existir ninguna colisión con garantías constitucionales. Ello implicaría erigirse lisa y llanamente en legislador, contrariando la esencia del Estado de Derecho, la separación de los poderes y, por eso, la forma republicana de gobierno.

En su mérito, y de conformidad con lo dictaminado por el Ministerio Público Fiscal a fs. 176, se resuelve: Confirmar el pronunciamiento de fs. 143/146, con costas de Alzada a las vencidas (art. 68 del CPCCN). Regístrese, notifíquese a las partes y al Sr. Fiscal de Cámara en su despacho. Oportunamente, devuélvase. — Fernando Posse Saguier. — José Luis Galmarini. — Eduardo A. Zannoni.

FALLO DE UNA JUEZA PORTEÑA

Autorizaron otro casamiento gay en Buenos Aires

La magistrada le ordenó al Registro Civil que le otorgue un turno a una pareja homosexual. En diciembre, dos hombres se casaron en Ushuaia.

Una jueza porteña hizo lugar a un amparo presentado por una pareja homosexual al autorizar la unión civil y ordenó que el Registro Civil le otorgue un turno. El fallo lo dictó la jueza en lo Contencioso Administrativo de la Capital Federal, Elena Liberatori.

El año pasado, en diciembre, Alex Freyre y José María Di Bello protagonizaron el primer casamiento gay en la Argentina.

La pareja contrajo matrimonio en Ushuaia, con la autorización de la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, después de que en Capital Federal un juzgado frenara la autorización.

La ceremonia se convirtió en el primer casamiento reconocido legalmente entre homosexuales de Latinoamérica. Florencia Kravetz, abogada de la Federación Argentina de Lesbianas Gays Bisexuales y Trans (FALGBT), consideró que "este fallo es innovador y no debería en modo alguno ser interrumpido".

A su vez, la activista de FALGBT María Rachid anticipó que "este es uno de los tantos casos que se van a dar en los próximos meses", porque "hay decenas de jueces en todo el país que tienene causas de amparos de personas del mismo sexo que se quieren casar" y "van a seguir saliendo fallos a favor".

"Sabemos que la semana que viene, en la Comisión de Legislación General, se van a empezar estos proyectos en el Congreso", manifestó la mujer.


COMENTARIOS Y OPINIONES:
Ezequiel 21 años |

Digan lo que quieran sobre los jueces, pero es lo único que queda cuando los LEGISLADORES no LEGISLAN. Y, convengamos, los opositores más acérrimos al matrimonio entre personas del mismo sexo recurrieron al mismo recurso: Conseguir jueces complacientes. Por último, el código civil y la constitución están en contradicción señores. De ahí que cada juez puede establecer la interpretación que le place, priorizando uno sobre el otro y viceversa. Y esto, claramente, conduce a una contradicción con una de las partes, siempre. Los que apoyan el matrimonio se encuentran contra el código civil, los que niegan el matrimonio se encuentran contra la constitución. La cuestión, de fondo, la debe resolver la Corte Suprema para establecer precedente, a menos que el Congreso se expida sobre la inconstitucionalidad (o no) del código civil, reformándolo como sea necesario. Ahora, si ni la Corte Suprema ni el Congreso y mucho menos el Ejecutivo nos respaldan, les pregunto: ¿Qué nos queda? Por eso e

DOMINGO JUAN 66 años |

Siempre existe algun desprevenido o que tiene afan de figurar.-Que tipo de competencia tiene una Jueza local en lo Contencioso Administrativo para violar impunemente las normas del Codigo Civil.- Si el Congreso es el que tiene la obligacion de legislar y, la Corte Suprema de Justicia expedirse sobre inconstitucionalidad, quien llamo a esta impresentable Jueza a expedirse del modo que lo hizo.- Es obvio, que con ello, solo trascendera por incompetente.-

Fede 27 años |

Hay que hacer más el AMOR y comentar en Crítica menos....

Fede 27 años |

El mejor premio después de la batalla en la antigua Grecia, no era una orgía romana... sino comerse un tierno mancebo ! Sólo se vive una vezzzzz :)

diablillo pillo 32 años |

para ALEJANDRO 26 me parece no vos como otros pro-casamiento gay hay una cosita que no entienden, el problema no es que se casen (en la medida que la ley lo permita) el problema es que recurren a jueces complacientes (LIBERATORI, SEIJAS, otras verduras) que les dan (sin ofender a nadie) lo que buscan, cuando la ley expresamente los excluye, a ver genios de genios respondan algo, que seguridad jurídica te da una jueza (o varias) que saca por la ventana lo que no entra por la puerta, el problema no es gay si o gay, el problema es que estos jueces impresentables son los que a vos, a mi al vecino le deben brindar seguridad jurídica, a estudiar muchachos!!!! aguante la bigamia!!!!

fer 0 años |

el problema no son los católicos per se, sino la iglesia católica que es una institución, que tiene poder sobre los estados, y como es una institución con poder, su opinión normalmente tiene incidencia en los estados, dependiendo del poder que tenga. En Argentina es la Institución católica, en otros lados será otra, pero la religion institucionalizada no es algo menor y diferenciar los actores es importante. Las personas religiosas que hacen o no su proselitismo, seria bueno que ppuedan poner por delante el Estado de Derecho y no el Reino de los Cielos

Liliana 22 años |

Upaaaa! Se abrió Jurassic Park y estan saliendo todos los dinosurios a tomar sol de vuelta. Como me hacen reir con sus antiguedades trogloditas! Felicitaciones a estos flacos casamenteros y a la jueza cool que tiene dos dedos de frente.

sed lex 0 años |

mariano 27 años : en el casamiento entre parientes de sangre existe el riesgo biologico atatdo a la carga cromosomica parecida. pero, si queres, podes casarte con una hermano/a que no comparta con vos el mismo ADN (caso de hermanos formados por matrimnoios conformados por parejas que tenian hijos de matrimonios anteriores), eso la ley no lo prohibe.

comentario 0 años |

Insisto: a toda esa manga de locos hay que dejarlos en la isla Martín García.

entrerriano 45 años |

Me parece mejor que el reconocimiento venga primero por parte de la justicia y luego se sancione una ley, de esa manera el derecho constitucional de que dos personas del mismo sexo puedan casarse será indiscutible. Parece increíble estar discutiendo esto en 2010.

Guille. Para Mariano 27 25 años |

Mariano. La naturaleza es sabia. En un mundo superpoblado, la naturaleza actua. Lee sobre la homosexualidad en el reino animal, ellos no elijen, no piensan, sienten, actuan. En cuanto a la mezcla que haces con madre-hijo, padre-hija, etc. Volvemos a lo mismo, la naturaleza es sabia. Lee sobre las consecuencias geneticas. Por favor, dejemos a la gente ser feliz y a la naturaleza actuar. Solo con eso, el planeta estara mejor.

Mamma e la Moglie 28 años |

Compañeros, es difícil luchar contra la corriente, sobre todo una corriente antidemocrática y nefasta como la del zurdo socialismo kirchnerista que hoy nos toca padecer a los argentinos. Pero les digo que bien vale la pena el esfuerzo y algún dia se sentirán muy orgullosos y sus hijos se lo agradecerán, ya que estamos hablando de nuestras familias y del futuro de nuestra sociedad. Algún zurdo progre como ustedes denunciaría como discriminador a un municipio que no quisiera entregar un registro de manejo a un ciego? De la misma manera no se puede considerar una discriminación negar el matrimonio a quienes la misma naturaleza hizo incapaces de realizarlo. No puede ser que una enorme mayoría siga rehén de una prepotente e ínfima minoría. La democracia es exactamente lo contrario: respeto por las minoría, pero no que quieran imponer su punto de vista a todo el pueblo y echar a perder los valores de una sociedad. Aprobar semejante disparate de matrimonio homosexual es ir en contra nuestra.

franco 0 años |

a Mariano 27 años: no me parecería mal que si dos adultos, mayores de edad, aunque sean hermanos, primos, o sobrinos, pudieran casarse. Y tampoco me parecería mal que hubiera formas de casamientos entre más de dos personas. por qué no?

Alejandro 26 años |

Diablillo, en primer lugar, entiendo que debés ser abogado, o una persona MUY versada en leyes como para emitir ese tipo de opinión. Si bien no soy abogado, me permito aclarar que lo que la Jueza Liberatori dice es que los funcionarios del Gobierno interpretan mal el Código Civil al impedir que dos hombres se casen. Luego, me parece más que competente el fuero Contencioso Administrativo en este caso. Es un debate sobre un procedimiento administrativo. El problema además, es que la ciudad no tiene Fuero Civil, entonces, mientras tenga esta justicia renga, se arregla con lo que puede.


Fuente: Diario Clarin, Diario Pagina 12, Diario Critica de la Argentina .